viernes, 17 de febrero de 2012

UN DEBATE ÚTIL Y NECESARIO


El Sr. Fernando Ares, quien formara parte del staff de la revista Cabildo bajo la dirección de Antonio Caponnetto, ha establecido en estos días un debate con nosotros en el blog del Centro Evoliano de América en relación a nuestras notas sobre el Informe Rattenbach respecto de la guerra de Malvinas.
Antes de proceder a resumirlo y a brindar nuestros puntos de vista finales queremos manifestar que saludamos como un hecho sumamente positivo que se haya podido establecer un debate entre personas que se encuentran en posiciones ideológicas distintas, pero que comparten por igual, desde una postura que no es de izquierda, la necesidad de que las Islas Malvinas sean reconquistadas por la República Argentina. Ha sido a nuestro entender la falta de debate y confrontación de ideas entre aquellos que componen las filas de un pensamiento alternativo al de la izquierda liberal y socialdemócrata que ha venido rigiendo en nuestro medio de manera casi absoluta, la causa principal por la que la misma (cuyos integrantes en cambio debaten asiduamente entre sí) ha podido llevarnos siempre la delantera. No analizaremos aquí las razones por las cuales en nuestro medio hay un rechazo casi absoluto hacia tal práctica, aunque recordemos una vez más que lamentablemente cada vez que de nuestra parte se ha intentado hacerlo nos hemos encontrado, cuando no con groseros agravios ad hominem, con actitudes de abierto desprecio hacia el interlocutor al cual, con la excusa infantil de no reconocérsele entidad suficiente, se ha evitado así poner en evidencia las propias limitaciones.
Insistimos, no ha sido así el caso aquí aludido por lo que, hecho este primer reconocimiento, pasaremos ahora a resumir de la mejor manera el debate sostenido y a expresar nuestro punto de vista.
El Sr. Ares nos critica porque nosotros hayamos manifestado que la difusión pública del Informe Rattenbach en su versión oficial sea muy útil para ser utilizada en aquellos aspectos que pongan en evidencia las grandes falencias en el honor militar que expresaran aquellos que se rindieron en Malvinas, así como la falta de compromiso con la guerra, y hasta incluso la complicidad con el enemigo, por parte de funcionarios políticos del gobierno militar de ese entonces.
Considera que por tratarse el aludido de un reconocido masón de ideología liberal, la utilización que pueda haber hecho de tal informe ha sido para y desprestigiar a nuestras fuerzas armadas a fin de que nunca más se les ocurra abocarse a cometer la locura de una guerra en contra de un país poderoso como Gran Bretaña para lo cual no se estaría nunca preparados debido a la gran desproporción tecnológica. Por lo tanto considera, a nuestro entender erradamente, que al estar de acuerdo con su difusión estaríamos haciéndole el juego al actual gobierno.
En segundo lugar Ares nos explica también que no es correcto criticar el accionar de la Iglesia en la guerra de Malvinas, puesto que, si bien tácitamente acepta que el papa puede haber convocado a la rendición, como todos formamos parte de la misma, hubo varios capellanes militares que al haber avalado y acompañado la contienda suplieron generosamente esa falencia.
En tercer lugar Ares opina que no es correcto formular críticas al accionar de las Fuerzas Armadas en la guerra de Malvinas pues ellos serviría únicamente para desalentarlas. Y considera que también en esto estaríamos coincidiendo con el progresismo que hoy nos gobierna, el que también apuntaría hacia el mismo objetivo que nosotros.
Procedemos a exponer ahora nuestra posición respecto de aquellos tres puntos que nos objeta nuestro interlocutor.
1) Aun aceptando el carácter masónico y liberal del Gral Rattenbach, esto no descarta la circunstancia de que su informe pueda brindarnos elementos útiles que pueden ser aprovechados con una finalidad distinta de la que en cambio tenga el gobierno actual. Dimos al respecto el ejemplo de Mozart quien, siendo declaradamente masón, y habiendo incluso escrito una ópera, La Flauta Mágica, en la que exaltaba a la masonería en su lucha en contra de la Iglesia, tal circunstancia no le quitaba a la misma el valor artístico que posee. De la misma manera, si el informe aludido sirve para poner en evidencia los hechos lamentables acontecidos en la guerra de Malvinas, sin que ello signifique sostener como alternativa el pacifismo, es una cosa muy útil para todos nosotros a fin de que no se vuelvan a cometer los mismos errores, independientemente de las intenciones que pueda haber tenido el autor del mismo en su elaboración.
2) En segundo lugar, si bien todos los católicos formamos parte de la Iglesia, es indudable que al tratarse de una institución jerárquica, no tienen el mismo valor la opinión del papa, su máxima autoridad que la de unos simples capellanes. Pero a ello habría que sumarle también el hecho de que esta postura pacifista y derrotista no fue sostenida solamente por el Vaticano, sino también por altas estructuras de la misma Iglesia Argentina. Conservamos en nuestro poder un documento redactado en forma conjunta por los obispados de Río Negro y de Neuquén en donde en plena guerra se llamaba abiertamente a la deserción con el argumento de que los soldados que allí mataban estaban cometiendo pecado y que si la guerra se prolongaba el pueblo iba a pasar hambre y privaciones. En síntesis estas estructuras jerárquicas y las que hicieron silencio cómplice ante tales declaraciones fueron la verdadera expresión de la Iglesia católica en la guerra de Malvinas y no algún capellán aislado que en manera alguna determinó las decisiones finales de dicho organismo que ya desde el mismo conflicto por el Beagle había estado en contra de nuestro país.
3) Por último ratificamos una vez más que poner en evidencia los graves errores y claudicaciones acontecidos en la guerra de Malvinas de ninguna manera beneficia a Gran Bretaña como dice nuestro contradictor, sino todo lo contrario. De acuerdo al dicho evangélico de que ‘sólo la verdad nos hace libres’ en este caso nuestras Fuerzas Armadas y nuestra patria se podrán reconstituir únicamente a partir de una profunda autocrítica respecto de su accionar, comprendiendo de una vez por todas que el estado de decadencia en que nos encontramos no se debe a un hecho casual, sino en forma esencial a la claudicación que existiera en Puerto Argentino primero y en Buenos Aires después.
Únicamente viendo la verdad de frente sin vergüenzas ni remordimientos es como podrá sanearse del mal que nos aqueja.

Marcos Ghio
17/02/12

domingo, 12 de febrero de 2012

EL BOOMERANG DE MALVINAS


En una nota anterior a ésta, en relación al tema de Malvinas, hemos manifestado que era sumamente importante la revelación del informe Rattenbach sobre los acontecimientos de la guerra de 1982. Sin embargo nuestro punto de vista, y lo ratificamos una vez más, es totalmente discrepante con el que ha sostenido el actual gobierno al promover tal medida con la finalidad de impulsar el pacifismo en relación a tal tema y a su lucha inveterada contra el elemento guerrero que aun pueda existir en nuestra sociedad.
Nosotros consideramos que la decisión de ocupar las islas el 2 abril de 1982 fue justa y oportuna en la medida que en ese entonces se podía hacer debido al factor sorpresa en tanto que el gobierno inglés había dejado absolutamente descuidada su defensa con una pequeña guarnición fácilmente controlable, tal como finalmente sucediera. A su vez, en una conversación que tuviéramos poco antes de su fallecimiento, el mismo general Galtieri nos ratificó que su par norteamericano de ese entonces le había expresado hasta por un telegrama que conservaba en su poder que su gobierno se iba a mantener prescindente ante la eventualidad de un futuro conflicto. Es de destacar que tal posterior no prescindencia implicaría algo que fue luego fundamental en la invasión inglesa que sobrevino, el haber proporcionado el uso de la base de la isla de Ascensión para el reaprovisionamiento de la flota de mar.
Es decir, tal como se manifestó varias veces, el presidente argentino de ese entonces fue engañado en su buena fe, aunque posiblemente haya tenido su cuota de ingenuidad, parecida a la que también tuvieran en su momento otros gobernantes como Saddam Hussein de Irak cuando invadiera Kuwait y más recientemente el georgiano Shakasvili cuando hiciera lo mismo con la provincia autónoma de Osetia del Sur. En ambos casos los gobernantes norteamericanos, también como en Malvinas pertenecientes al partido republicano, prometieron una prescindencia o apoyo que luego en ningún caso sucedió.
Pero el problema surge en la segunda parte de la guerra, es decir en el momento en el cual, tras unas multitudinarias manifestaciones populares de apoyo, los EEUU disponen respaldar abiertamente al gobierno británico y ya no era más posible dar marcha atrás una vez que la guerra se había desencadenado. Es en este segundo aspecto en donde el informe puede develar ciertos elementos muy oportunos y necesarios, incluso para llegar a comprender la situación actual y, de profundizarse en el mismo, éste podría llegar a actuar como un boomerang para los actuales gobernantes que han promovido su difusión.
Formado en la antigua tradición militar prusiana, incluso por su mismo origen, el Tnte. Gral. Rattenbach, quien tuviera a su cargo dirigir la investigación de lo acontecido en la guerra, fue un activo participante de la Revolución Libertadora que derrocara al régimen del fundador del partido que hoy nos gobierna. Tenía por lo tanto presente, por su estricta formación, que al ser la función esencial de un militar hacer la guerra, cuando es convocado a la misma no existen excusas ni limitaciones en su ejecución. Para un guerrero rendirse es sinónimo de deshonra, especialmente si ello se lo hace sin haber agotado todas las vías necesarias del combate. Y en la contienda de Malvinas, así como hubo verdaderos actos de heroísmo, especialmente por parte de miembros de la aviación, se presenciaron también vergonzosas rendiciones incluso sin combatir como el caso del capitán Astiz que entregara las islas Georgias sin disparar un tiro o el mismo general Menéndez, gobernador militar en ese entonces, que aceptó la humillación de entregar a la totalidad de sus oficiales desarmados para que desfilaran frente a las cámaras de la televisión inglesa, habiendo él mismo olvidado su gorra luego de la capitulación. Sin eximir de ello por supuesto a esos mismos oficiales que aceptaron participar de dicho desfile de la derrota. Y podríamos abundar en detalles vergonzosos. Pero lo más grave, tal como dijéramos en la anterior nota, fue la otra entrega que a nivel político se hiciera de la causa de Malvinas promoviendo un afeminado pacifismo en los momentos culminantes de la contienda, a través de la venida de un papa que ya se había manifestado en contra de nuestra guerra. Del mismo modo que se dejó funcionar libremente a las empresas de capital británico en plena contienda y hasta se llegó al absurdo de que la empresa Shell con sede en nuestro país le vendiera combustible a los barcos que nos estaban combatiendo. Es muy bueno pues que todas estas cosas se hagan públicas y que ello sirva de una vez por todas para erradicar de nuestras fuerzas armadas ese espíritu de rendición que se hizo manifiesto en forma contundente en la guerra de Malvinas y que ha sido sin lugar a dudas la gran causa del estado de postración que hoy viven ellas mismas y por extensión la nación toda.
Rattenbach no pudo ver, por su muerte prematura, las secuelas posteriores de la guerra. Varios de aquellos oficiales que se rindieron, siguiendo quizás el dicho burgués de que soldado que se rinde sirve para otra guerra, siguieron en actividad y en algunos casos interviniendo en conflictos con el mismo estilo que viéramos en Malvinas. Así pues un tristemente célebre movimiento Carapintada efectuó entre 1987 y 1991 una serie de rebeliones en contra de los presidentes Alfonsín y Menem, todas ellas concluidas en resonantes rendiciones, en algunos casos tras haberse mantenido en tal situación por apenas pocas horas y teniendo a su favor una contundente superioridad militar, luego de comprobar que iban a ser reprimidos, como por otro lado era de esperar. Al aludido no lo habría asombrado para nada el hecho de que esos militares sublevados y rendidos en manera por demás humillante y sucesiva terminaron haciendo política y ¡oh sorpresa! enrolados en el ‘movimiento mayoritario’. Habría recordado con seguridad, ya que lo viviera de cerca, que el fundador del mismo también se rindió casi sin pelear y teniendo a su alcance una superioridad militar aplastante. También en ese entonces el aludido alegó que se rendía ‘para evitar derramamientos de sangre’, de la misma manera que los pacifistas que lograron copar la causa de Malvinas consideraron que era conveniente rendirse ‘para evitar una matanza y una guerra nuclear’. Durante la Revolución Libertadora se acuñó una frase muy famosa y actual de que ‘el miedo no es sonso’.
Hoy ese mismo espíritu de rendición tan duramente criticado por Rattenbach es el que sigue primando en nuestra política internacional en relación a Malvinas. Luego de la firma de los vergonzosos tratados de Madrid por parte del gobierno peronista de Menem, la presidente mujer que hoy nos gobierna afirma muy alegremente que piensa recuperar las Malvinas pacíficamente ya que ‘la asisten derechos’.
Al respecto habría que recordarle que lo único que verdaderamente otorga derechos es la victoria. Y esto debería saberlo pues lo ha vivido en carne propia. Los militares alemanes en la Segunda Guerra fueron juzgados como criminales no porque lo fueran necesariamente, sino porque fueron vencidos. Del mismo modo que ha sucedido también en un grado menor con los de nuestro país que hoy están presos en juicios impulsados por su mismo gobierno justamente por haber sido derrotados en Malvinas y haberse así visto obligados a entregar el poder a aquellos contra quienes habían combatido en una guerra civil. Ni Bush, ni Obama, ni Sharon, asesinos y torturadores seriales con más delitos que los militares argentinos presos, hoy han sido juzgados por haber violado algún derecho, y eso que hasta se han dado el lujo de difundir que torturaban y que carecían de escrúpulos en violar el derecho internacional asesinando a personas a las que califican de ‘terroristas’. Sólo estarán presos el día en que pierdan alguna guerra y caigan en desgracia. Cristina podrá ponerlos presos a Videla y a Bignone porque perdieron, pero no podrá hacer que Cameron, premier de un país que ganó una guerra, se retire de Malvinas. Del mismo modo nos preguntamos ¿de qué vale sentarse a dialogar sobre soberanía con quien nos ha vencido? Y más todavía si Inglaterra puede alegar que los habitantes de las islas no solamente quieren seguir siendo ingleses, sino que también están dispuestos a defenderse de una invasión argentina. Y agreguemos además que se ha sabido que hay allí más petróleo que en los mares británicos. ¿De qué es entonces de lo que se piensa dialogar?
Sólo la guerra es el camino para recuperar las Malvinas, éstas no deben ser restituidas, sino reconquistadas. Pero para ello se necesita tener unas Fuerzzas Armadas y una clase política que no se rindan, que estén preparados y atentos para que en algún momento, en razón de un debilitamiento interno de la situación europea y ‘occidental’ puedan repetirse las condiciones de 1982.

Marcos Ghio
12/02/12

sábado, 28 de enero de 2012

Develando cicatrices

EL INFORME RATTENBACH


Días pasados, tras la reaparición pública de la presidente luego de su operación, se elaboraron una serie de notas relativas sea a la cicatriz que exhibió en público como a alguno de los conceptos vertidos en su discurso.
En ninguna de ellas lamentablemente se aludió a lo principal de todo que ha sido el hecho realmente significativo y fundamental de que se resolviera hacer público el famoso Informe Rattenbach sobre la guerra de Malvinas *. Y esto es muy bueno que suceda ya que nos hallamos en vísperas de que se cumplan los 30 años del hecho histórico más importante del pasado siglo cual fuera que la Argentina resolviera, luego de 130 años de vana espera, recuperar la soberanía sobre el archipiélago austral de manos del usurpador británico. Lamentablemente luego de haberse tomado la decisión adecuada, y tras haberse vivido un histórico período de dos meses en los cuales en nuestro suelo se desarrolló una verdadera batalla cultural y de concepciones del mundo en contra de Inglaterra, por lo que la gesta trascendió de lejos la circunstancia de un mero conflicto por un territorio, una serie de hechos oscuros y no puestos suficientemente en claro hicieron que al poco tiempo presenciáramos una vergonzosa rendición que no solamente diera por tierra con lo obtenido con heroísmo y entrega, sino que se produjera el inicio de la etapa histórica de mayor decadencia que aun hoy estamos viviendo en sus instancias más terminales.
Se recuerda que, luego de tal derrota, el gobierno militar de ese entonces que era ejercido por el sector opuesto al de quien había desencadenado la guerra creó una comisión investigadora de la misma dirigida por el Gral. Rattenbach. Al parecer tal informe fue sumamente lapidario no sólo en lo relativo a la conducción militar del proceso, sino aun a la parte política y económica habiendo llegado incluso al extremo de solicitar sanciones ejemplares contra los máximos responsables las que llegaban en algunos casos a la condena a muerte. Fue al parecer la radicalidad del mismo y el hecho de que ya en la sociedad argentina se venía insinuando un movimiento abiertamente contrario a lo militar que se resolvió archivar dicho informe por un período de 50 años, lo cual hoy se interrumpiría luego de la decisión presidencial.
Más allá de que las intenciones por las que se tomó tal medida no sean para nada las nuestras, sino las manifiestamente contrarias, queremos decir algunas cosas esenciales.
El informe constaría de dos partes. La primera relativa al aspecto militar con que se tomó la decisión de hacer la guerra y al respecto se insistiría (todo lo tenemos que poner en potencial ya que no hemos leído el informe) en la inconveniencia de haber iniciado tal conflicto debido a la desproporción de fuerzas existente y al aislamiento internacional que en ese entonces tenía el gobierno argentino. Esta postura es la que rescata el régimen actual para el cual el problema de Malvinas es equivalente al de las riquezas que allí se acaba de descubrir que existen, por lo que la razón del repentino interés por el tema, en tanto nos hallamos gobernados por un régimen burgués, tendría que ver exclusivamente con tal aspecto. Pero nosotros consideramos que si se trata de la desproporción de fuerzas en lo tecnológico militar nunca se podría llegar a efectuar, no solamente una guerra como la de las Malvinas, sino ningún tipo de guerra por la independencia, los talibanes por ejemplo que hoy combaten contra EEUU y otras 45 naciones al mismo tiempo todavía tendrían que estar esperando por varias décadas para poder alcanzar un poderío militar equivalente al de sus enemigos. Era San Martín quien le decía a Alvear, quien le ponía reparos respecto del cruce de los Andes, que si no alcanzaban los medios, se fuera ‘en pelotas como nuestros paisanos los indios’.
Sin embargo soslayando este aspecto del informe que es el que le interesa al régimen actual que pretende seguir ‘negociando’ con Gran Bretaña, consideramos que desde una perspectiva diferente el mismo puede aportar elementos importantes para esclarecer ciertas dudas y puntos oscuros que aun nos quedan respecto de tal guerra justa. Por ejemplo sería interesante saber por qué a los pocos días de haberse producido una serie de acciones victoriosas en contra de la flota británica a la que se le hundieran o dañaran varios de sus principales navíos, de repente se produjeron cambios esenciales incluso en la misma mentalidad de quienes llevaban adelante la guerra. ¿Cuál fue la razón por la cual se aceptó hacerlo venir al país al papa, quien ya se había declarado en forma escandalosa a favor de los ingleses, a fin de que con un discurso derrotista indujera a nuestro país a rendirse y a retirarse de la guerra? Y lo más grave todavía: ¿qué fue lo que indujo al mando militar de las islas a rendirse de una manera tan impúdica y cobarde sin resistir la invasión británica hasta las últimas consecuencias y presentando al país entero el lamentable espectáculo de oficiales argentinos, a los cuales se tuvo el desparpajo luego de llamar héroes, desfilando ante las cámaras sin armas y resignados? Al respecto vale el duro contraste de los oficiales japoneses en la última guerra que antes de pasar por tal humillación prefirieron el harakiri en tanto se habían quedado ya sin municiones.
Y otras cosas más tristes todavía. ¿Por qué luego de haberse producido la caída de Puerto Argentino se levantó automáticamente la guerra y se produjo la rendición de Buenos Aires? Al respecto recordamos que antes de producirse el archivo del informe aludido, al entonces ministro de Economía se le había reprochado haber permitido que en plena guerra se siguiese comerciando con Gran Bretaña y que incluso, sin que hasta ahora se lo haya podido refutar, se le vendiese combustible para los barcos que atacaban en Malvinas. A lo cual es interesante recordar que dicho ministro le retrucaba al informe que considerara que la guerra tenía que ser total. Indudablemente no podría haber sido de otra manera en contra de un enemigo absoluto de la tradición. Recordemos que es desde Inglaterra desde donde se impulsaron y produjeron las peores herejías de nuestros tiempos, entre las cuales el liberalismo y la democracia. De profundizarse en tal último aspecto con seguridad que se entrará en contraste con la actual política del régimen en relación a dicho tema pues, además de haber descartado de entrada cualquier tipo de acción bélica, concuerda en cambio con la concepción del mundo expresada y promovida por Inglaterra y por lo tanto con seguridad no habría actuado de manera diferente de aquel ministro de economía.
Va a ser realmente útil y positivo para todos que se dé a conocer la totalidad de dicho informe a fin de ayudarnos a develar varios acontecimientos oscuros de nuestra historia reciente en los cuales con seguridad se encuentran las explicaciones de nuestra actual decadencia.

* Si bien en el año 1988, en plena democracia, se editó una obra por Ediciones Espartacus en la cual se decía que se encontraba la totalidad de dicho informe, se trata de una versión no oficial, por lo que ignoramos aun si se publicó la totalidad del mismo.

Marcos Ghio
28/01/12

domingo, 8 de enero de 2012

EN RESPUESTA A UNA INVITACIÓN DEL SR. DUGIN
¿FRENTE ANTIYANQUI O ANTIMODERNO?


Alexander Dugin On Eurasianism, Multipolarity and The 1984-Like Danger ...
Tiempo atrás, un integrante del foro Traditio et Revolutio nos había solicitado una reflexión respecto de unos textos en inglés del autor ruso Aleksandr Dugin (http://granews.info/content/manifesto y http://granews.info/content/against-post-modern-world-0) . Ahora que hemos tenido más tiempo para leerlos debido a las vacaciones en que nos encontramos en este hemisferio vamos a ampliar algunos conceptos respecto de lo ya vertido oportunamente y de manera provisoria.
El texto es un manifiesto en donde el autor efectúa una crítica radical al sistema globalizador y financiero que rige en estos momentos el destino del planeta y al respecto no deja prácticamente nada en pié del mismo estimulando a una abierta y total rebelión en su contra. Asimismo, desde el plano de los principios, concentra los dardos en contra de la ideología que lo informaría, el liberalismo que, de acuerdo a sus puntos de vista, se habría convertido en totalitario y negador de cualquier tipo de diferencias. Y al respecto propone dos cosas para abatirlo:
1) Una alianza universal de todas las personas, pueblos o naciones a fin de terminar con tal bloque maléfico que él ubica y personaliza en los EEUU de Norteamérica, insistiendo que en función de tal necesidad deben dejarse a un lado las diferencias internas entre sectores y aun las rebeliones contra los gobiernos de las distintas naciones, las que deben ser denunciadas como deletéreas.
2) De la misma manera y en concordancia con tal meta a nivel doctrinario propone unir a todas las ideologías que no sean liberales. Y en este caso hay un alegato encendido a lo largo de todo su escrito a fin de que las mismas renuncien a ciertos prejuicios que son los que en última instancia favorecerían al poder globalizador que gobernaría el mundo haciendo pelear entre sí a sus enemigos. En función de ello es que sostiene un gran acuerdo entre las dos posturas tradicionalmente antiliberales como el comunismo marxista y el fascismo evoliano.
Siguiendo con tal punto de vista sostiene que la Unión Soviética (y también se podría decir lo mismo del Tercer Reich) habría sucumbido por no haber comprendido la necesidad de unirse con aquellas fuerzas que desde una vereda en apariencias opuesta, en este caso la derecha, eran sin embargo también antinorteamericanas, pasando lo mismo con el caso inverso del fascismo antes aludido. Su receta sería pues la necesidad de hallar una gran síntesis entre ideologías discrepantes. La misma consistiría en que, si por un lado los marxistas deberían dejar de ser materialistas y ateos aceptando la existencia de la dimensión de lo espiritual y trascendente, por el otro los evolianos ‘deberían dejar a un lado el chauvinismo y el racismo’ (sic) buscando así un nacionalismo de contenido más social y solidario respecto del vecino debido y estimulado en este caso especial por la presencia de un enemigo común representado por los EEUU. Esta receta se resolvería en la ideología ‘alternativa’ que Dugin ha venido sosteniendo desde hace unos 20 años, el nacional comunismo que consistiría, tal como resalta en este escrito, en un comunismo que no sería más ateo, sino creyente, y en un nacionalismo que no sería exclusivista ni racista, sino pluralista cultural. Acotemos también que en este escrito queda rezagado el otro mito sostenido tiempo atrás por Dugin, el relativo a Eurasia, de la cual habla una sola vez y de pasada, debido a nuestro entender al desencanto que el mismo debe haber tenido respecto de la figura de quien fuera en su momento su ídolo, el déspota Putin, el cual, a la ostensible luz de los últimos acontecimientos, ha demostrado no ser una alternativa a los EEUU, sino un indispensable aliado de éste en su intento por perpetuarse. Se entiende en este caso que al haber desaparecido de escena la idea de guerra entre espacios geopolíticos, la civilización de la tierra (Eurasia con hegemonía rusa) contra la civilización del mar (EEUU e Inglaterra), Dugin deba hallar otras alternativas más vastas hablándonos así de un Frente Multipolar y universal frente al universalismo contrastante representado por los EEUU que pretende instaurar un imperio unipolar. Se habría pasado así de la bipolaridad a la multipolaridad.
Hecha esta breve síntesis de lo formulado en las 20 y tantas páginas de su manifiesto formulemos ahora nuestras objeciones comenzando con el 2º punto.
La idea peregrina de hallar una síntesis entre Julius Evola y Carlos Marx choca con inconvenientes ineludibles. En primer lugar que se parte aquí de dos errores históricos e ideológicos insalvables. 1) El pensamiento evoliano no solamente no es chauvinista y racista, sino que tampoco es nacionalista, sino tradicional e imperial. Considera que solamente a través del reconocimiento colectivo de un principio superior y trascendente a las partes singulares es posible el despliegue de la libertad de éstas, quedando sólo de esta manera a salvo la manifestación de las distintas singularidades. Si tal principio no existe sobreviene el caos y la lucha de todos contra todos en donde triunfa el que es más fuerte y no el que es superior. Que es lo que sucede en estos días en donde el imperialismo, es decir el poder basado en el mero despliegue de fuerza material y el miedo que conlleva y no en el prestigio como en el caso anterior, es lo que rige el planeta. El nacionalismo solamente puede tener sentido como una reacción espontánea ante la irrupción de principios contrarios al reconocimiento de tal instancia superior presente en el propio pasado. Esto es lo que explica que por ejemplo en la Argentina la reacción antiliberal fue por mucho tiempo nacionalista en la medida que se rescataba del pasado histórico esa herencia espiritual e imperial que en cambio negaba y rechazaba el liberalismo. Pero ello no era porque significara una mera defensa de nuestra especificidad, sino porque se trataba de exaltar un principio superior presente en una manifestación de nuestra historia. Es decir, la esencia de lo evoliano es el tradicionalismo, aunque accidentalmente se pueda ser también nacionalista en tal limitado sentido. Queda pues descartado totalmente el nacionalismo entendido como defensa incondicional de lo propio, con independencia de cualquier valor que posea, pues en tal caso se convierte en un egoísmo más, similar al que defiende el liberalismo con la única diferencia que en este caso, al ser las naciones las que entran en juego, se trataría de supraindividualidades que compiten entre sí dando primacía también a sus meros intereses de parte*. Desde tal punto de vista más que argentinos, o españoles, o ‘europeos’, somos tradicionalistas evolianos y estaremos allí donde tales principios se manifiesten tal como en su momento formulamos cuando sugerimos a los soldados españoles que luchan en Afganistán desertar de su país para pasarse a las filas de los talibanes.
En cuanto a lo segundo sugerido por Dugin de que el marxismo deje de ser ateo, bueno, le diremos que eso no es una novedad, sino que se intentó hacer varias veces desde lados opuestos. Desde el sector cristiano y motorizado hasta por la misma Iglesia de manera encubierta para tratar de granjearse la simpatía de los pobres que no se conformaban más con la mera posesión del reino de los cielos. Del mismo modo que del lado del mismo comunismo cuando a través de Stalin y otros déspotas similares se intentaron constituir iglesias oficiales a fin de poder canalizar hacia el régimen un sentimiento espontáneo de la población. Diremos que en todos los casos lo que ha significado ha sido más que una espiritualización del marxismo una marxistización o secularización de las mismas religiones, cuando no de francas instrumentaciones políticas tal como se viviera en nuestro continente con el Movimientos de Sacerdotes del Tercer Mundo muchos de los cuales terminaron directamente en la guerrilla. El problema principal de tales movimientos sintetizadores, de los cuales también participa Dugin, es que los mismos se efectúan haciendo una concesión fundamental al marxismo consistente en aceptar que es una clase social o una simple ideología política como el liberalismo la enemiga de la humanidad, cuando es en cambio aquella concepción superior de la cual el mismo es apenas una de sus expresiones. La esencia de lo moderno en su fase más decadente es que el destino del hombre es la economía, en tanto que ésta es concebida como el sustrato en que se apoyan las diferentes manifestaciones de su existencia. Cuando el cristiano tercermundista sostiene que solamente habiendo justicia social puede hablarse del reino de Dios no está discrepando en lo sustancial con aquel capitalista liberal que considera que es la libertad del mercado lo que permite que la humanidad pueda satisfacer incluso sus necesidades espirituales. Aquella frase de San Agustín de que ‘ama a Dios y lo demás se te dará por añadidura’ adquiere aquí por contraste una vigencia plena y actual. Mientras rija la mentalidad economicista tanto capitalista como marxista la humanidad contrastará entre sí en una lucha de todos contra todos en donde la meta será la posesión ilimitada de bienes materiales la que se detendrá tan sólo cuando tropiece con una fuerza que se lo impida. Tendremos así que conjuntamente con el financista rapaz e inescrupuloso dispuesto a estafar al mundo entero se encontrará también el sindicalista socialista que reclamará hasta el infinito con independencia de cualquier interés superior al de su parte. Desintoxicar al hombre de la economía, poner por encima de la justicia social los valores de lo alto, ésta es la gran revolución que debe hacerse. Y en contra de ella no solamente están los paradigmáticos EEUU a quienes tanto acusan Dugin y sus secuaces, sino todas aquellas naciones e ideologías que participan de tal sistema moderno.
Por ello, en contraste con lo que manifiesta, no debemos ser ni nacionalistas ni comunistas, sino abiertamente contrarios a tales ideologías en tanto antimodernos.
Por lo demás en cuanto al primer punto relativo al Frente que propone Dugin en donde estarían incluidos todos los países y personas singulares me pregunto si acaso en el mismo también se encontrarán los regímenes comunistas capitalistas de China y de Rusia y que por lo tanto, en función de no discrepar ni criticar a nuestros ‘aliados’ como él sugiere, deberemos aceptar callados las masacres que los mismos efectúan de sus poblaciones, como en el caso de los 300.000 chechenios meticulosamente exterminados por el ruso o los otros tantos chinos uigures u otras experiencias similares que por discrepar con sus gobiernos estarían al servicio del ‘poder financiero internacional’ o del ‘imperialismo’. Nos preguntamos también si al tratarse de un frente habrá representaciones igualitarias de las distintas partes en donde un grupo político ocupará el mismo sitio que un Estado o si no será más bien un instrumento de los más poderosos, especialmente aquel al que Dugin pertenece, para contrastar con un rival respecto del cual se comparten determinados principios pero que no se acepta, tal como ha manifestado varias veces Putin ser tratado como un subordinado, sino como un igual.
Nosotros queremos acotar que también estamos por constituir un frente mundial, pero no el que formula Dugin, sino un frente tradicional del que participen todos aquellos sectores de diferentes etnías y religiones en contra del poder moderno representado no solamente por los EEUU, sino también por todas aquellas naciones e ideologías que participen de su mismo principio. Por ello consideramos que la lucha hoy en día es en el mundo entero, tal como dijera Evola, no entre pluralismo cultural versus unipolaridad, sino entre tradición y modernidad y se produce en todos los espacios geográficos, incluyendo a Eurasia. En pocas palabras, estamos no solamente con los que luchan en contra de EEUU y sus 45 Estados satélites en Afganistán, sino también con los mujaidines que combaten en el Cáucaso en contra de la tiranía rusa y con los uigures que contrastan contra el comunismo capitalista chino.

* Esto es lo que explica que sea la Revolución Francesa como varios liberales se declararon a sí mismos como también nacionalistas. Tal el famoso caso de la fuerza arquetípica de nuestro liberalismo vernáculo que se estrenó con el nombre de Movimiento Nacionalista Liberal.

Marcos Ghio

sábado, 7 de enero de 2012

EL KÁNCER


Ahora que sabemos que Kristina no tiene cáncer, también constatamos que no era cierto lo que su amigo Chávez dijera respecto de que se trataba de un complot por el cual Norteamérica, que dominaría una tecnología muy sofisticada y letal, habría contagiado de tal enfermedad a los principales líderes sudamericanos de izquierda a fin de sacarlos de circulación debido a los severos daños que producirían a sus intereses.
Aquí sin embargo debe hacerse una acotación necesaria. No es que los EEUU no quieran eliminar físicamente a sus enemigos. No es que no sea cierto que manejen tecnologías avanzadas en función de tal fin. De hecho lo vienen haciendo con suma asiduidad, empezando por Bin Laden así como con otros miembros de su organización eliminados meticulosamente a través de drones o aviones inteligentes sin piloto. Es bien sabido que en tal caso no interesa la aplicación de ningún principio o ley humanitaria universal, el enemigo de Norteamérica es reputado por ésta como enemigo de la humanidad en su conjunto y al mismo no le cabe ningún atisbo ni siquiera lejano de justicia. El principio de soberanía nacional puede ser vulnerado aquí a voluntad y posiblemente, tal como dice Chávez, sea cierto que posea esa tecnología avanzada de la cual habla y la debe haber aplicado con seguridad, sea éste como alguno de sus más estrechos aliados, en varios casos de muertes dudosas y repentinas, como la del líder palestino Arafat.
Pero nos preguntamos ¿por cuál razón iba a tomarse tal trabajo con un consuetudinario surtidor de combustible, o con quien además de ser puntual pagadora de la deuda externa no ha mostrado nunca voluntad alguna de salir del sistema capitalista que rige en el planeta?
Recientemente el presidente Obama ha explicado puntualmente en donde se encuentran sus amigos y enemigos. Dijo en un reciente discurso ante los miembros del Pentágono que Al Qaeda es el enemigo principal, después en grado menor existe la preocupación por el armamentismo iraní y coreano del norte, así como por el avance económico y militar de China. Por lo tanto los esfuerzos militares se concentrarán en el Asia. Ni una palabra ni un solo soldado para América Latina, un continente amigo respecto del cual solamente habrá que padecer los apocalípticos pronósticos de Fidel, un revolucionario lenguaraz que reposa en un geriátrico, o de su aprendiz Chávez, con el cual es suficiente la severa admonición paternal del rey Juan Carlos. ‘¿Por qué no te callas?’

Marcos Ghio
7/01/12

miércoles, 7 de diciembre de 2011

CENTRO EVOLIANO DE AMÉRICA

INFORMACIÓN GENERAL

Se informa que, luego de las exitosas visitas realizadas por el presidente de la organización, Lic. Marcos Ghio, a Brasil y a Europa entre los meses de Septiembre y Noviembre de 2011, se han producido las siguientes novedades.
1) Se ha constituido la sede brasileña de este Centro, la que estará a cargo del Sr. Valdemar Abrantes como secretario general de la misma.
2) Asimismo, debido a los importantes progresos obtenidos por dicha sede consistentes en haber podido efectuar dos jornadas evolianas en el pasado y presente año en diferentes localidades del Brasil, así como su proyecto de realizar una nueva en el siguiente, se ha dispuesto trasladar la secretaría general de la organización a dicho país.
3) En lo sucesivo las autoridades serán las siguientes:
Presidente: Lic. Marcos Ghio
Secretario General: Valdemar Abrantes (Brasil)
Secretario por la Argentina: Dr. Julián Ramírez.
4) Se establecen las siguientes direcciones de correo para todas aquellas personas que quieran establecer un contacto con este Centro:
Para el Brasil: valdemar.a@hotmail.com
Para la Argentina: jevola@ciudad.com.ar
5) Se informa que se encuentran encaminadas las tareas para constituir el Centro Evoliano de Europa, cuyas primeras sedes se encontrarán en España (Norte y Sur) y en Portugal (Oporto).
6) Asimismo, a partir de las distintas reuniones efectuadas con miembros de diferentes países, se ha convenido en la necesidad impostergable de bregar por la defensa incondicional de la pureza del pensamiento evoliano combatiendo todos los intentos impulsados por el sistema para bastardearlo, así como en la continuidad de la tarea de difusión de sus principales obras. En lo inmediato, y satisfaciendo una pluralidad de pedidos al respecto, se ha dispuesto la reedición revisada y en tres tomos de la fundamental obra La magia como ciencia del espíritu; asimismo se informa también de una próxima edición de un conjunto de textos de Julius Evola sobre tradiciones varias (Mithraísmo, Pitagorismo, Buddhismo Zen, etc.).
7) Se ha convenido también efectuar reuniones periódicas entre los miembros de la organización, las que se establecen como mínimo de una por año.

Buenos Aires, 7/12/11