ALGO MÁS SOBRE EL IMPERIALISMO EUROPEO
Reproducimos a continuación este artículo aparecido en la tapa del matutino Página 12 del día de la fecha. En el mismo se ratifica una vez más lo sostenido por nosotros en nuestras notas relativas al Imperialismo europeo. Es principalmente gracias a América Latina que los países del Viejo Continente pueden salir de sus incesantes crisis y explicar el estado de su creciente bienestar. Lo que no se explica en cambio es por cuáles razones arrecian con tanto cinismo respecto de nuestra inmigración. Además de esquilmarnos ellos protestan porque los llenamos de inmigrantes. Por ello lo repetimos una vez más: “Dejen robar y no los invadirán nuestros sudacas”.
En el siglo XXI, España se sigue haciendo la América
La región se está convirtiendo en la tabla de salvación de las firmas españolas. YPF informó que su ganancia fue de 3093 millones sólo en el primer semestre, 195,4 por ciento más que hace un año. También tuvieron muy buenos desempeños Santander, BBVA y Telefónica.
Por Fernando Krakowiak
América latina se está convirtiendo en la tabla de salvación de las principales empresas españolas. La crisis europea puso en jaque sus negocios en la península y ahora dependen cada vez más de los países a los que hasta hace poco denostaban por la supuesta falta de seguridad jurídica. El Banco Santander, primer grupo financiero de España, reportó ayer un beneficio neto de 4445 millones de euros, pero el análisis desagregado por región muestra que en Europa sus ganancias cayeron un 6 por ciento y en Latinoamérica crecieron 20 puntos, en especial por Brasil. El BBVA experimentó una situación similar. Redujo sus ganancias 9,7 por ciento a nivel global, pero las acrecentó 7,6 en América del Sur. Los buenos resultados del gigante petrolero Repsol también se explican en gran parte por lo ocurrido de este lado del Atlántico. La compañía reportó 1740 millones de dólares de utilidades en el primer semestre y el 44,8 por ciento de ese total lo aportó la filial argentina YPF, que ganó el triple que el año pasado. El mapa se completa con Telefónica, que declaró ganancias por 3775 millones de euros, 9,4 por ciento más que en el mismo semestre de 2009, siendo Brasil y Argentina dos de sus principales fuentes de ingresos.
Hace una década los bancos españoles miraban con desconfianza a Latinoamérica. En Argentina el corralito bancario había pulverizado el sistema financiero y los temores de que Brasil siguiera el mismo camino motivaron una orden expresa de bajar la exposición al mínimo. Incluso por entonces se acrecentaron los rumores sobre una huida hacia mejores horizontes, siguiendo los pasos del canadiense Scotiabank, el francés Crédit Agricole, Bank Boston, Providian y West LB. Sin embargo, lograron sobrepasar la tormenta financiera con la ayuda incondicional de los gobiernos nacionales y ahora, paradójicamente, se blindan frente a las consecuencias del temblor europeo acumulando ganancias en la región.
El director de la División América del Santander, Francisco Luzón, declaró el 13 de julio, en una entrevista con el diario El País de Madrid, que este año el 45 por ciento del beneficio del grupo llegará desde Latinoamérica. “Deberíamos enviar pymes y grandes empresas españolas allí porque es más fácil hacer negocios que en China, Asia Pacífico o Rusia”, sostuvo. De hecho, la expectativa es incrementar fuerte la participación en los próximos años. “El ratio entre crédito y PIB, que se conoce como bancarización, en America latina está en el 29 por ciento frente al 59 por ciento de Asia. Deberíamos elevar la tasa hasta el 54 por ciento en diez años. Si nos ponemos la meta a más corto plazo, tendríamos que subir la bancarización 12 puntos en los próximos cinco años. Esto supone doblar el ahorro y los créditos”, concluyó.
Con respecto a la Argentina, Luzón sostuvo que controlan el 11 por ciento del mercado, pero prevén trepar al 15 por ciento en el corto plazo. La evolución de las ganancias del sistema financiero local justifican esa apuesta. Según datos del Banco Central, en 2005 los bancos ganaron 1780 millones de pesos, al año siguiente 4306 millones, en 2007 bajaron a 3905, en 2008 treparon a 4773 y el año pasado superaron sus propias expectativas al embolsar 8048 millones de dólares.
El BBVA también apuesta por América latina. Hace diez años, cuando se fusionaron BBV y Argentaria, tenía el 16 por ciento de la cuota del mercado en España, pero últimamente redujo su participación al 11 por ciento al mismo tiempo que comenzó en la región, fundamentalmente en México.
Telefónica también apuesta a seguir expandiéndose en Latinoamérica. Sus ingresos en la región crecieron 10,2 por ciento en el primer semestre hasta llegar a 12.063 millones de euros. En Brasil, su principal mercado, generó el 40,4 por ciento de las utilidades, seguido de Argentina (11,9), Venezuela (9,8), Chile (8,5), Perú (7,9) y México (7,7 por ciento).
Con respecto a Brasil, la operadora destacó la “fortaleza” del mercado impulsada por el positivo momento económico. Además, el martes jugó fuerte al desembolsar 7500 millones de dólares para adquirir el 50 por ciento de Brasilcel, la sociedad que controla el 60 por ciento de Vivo, firma líder en telefonía móvil. Allí competirá por un mercado de 200 millones de clientes con Oi, consorcio de Claro y Embratel, y la filial de Telecom Italia.
En Argentina, Telefónica también viene creciendo fuerte. Hace poco menos de diez años, denunció al Estado argentino en el Ciadi por la pesificación de las tarifas posterior a la devaluación y amagó con dinamitar los puentes. Sin embargo, en febrero de 2006 renegoció su contrato y suspendió la demanda, la cual retiró definitivamente en octubre del año pasado. El motivo de su cambio de posición fue producto de las notables ganancias que vino acumulando en los últimos años, sobre todo de la mano de la telefonía celular, que se encuentra desregulada. Su casa matriz informó ayer que sus ingresos en el país durante el primer semestre llegaron a 1442 millones de euros, 14,6 por ciento más que en el mismo período de 2009.
Los beneficios que representa YPF para la española Repsol son más conocidos, pero no por eso menos impactantes. El año pasado la utilidad neta fue de 3486 millones de pesos y el 30 de abril repartió dividendos por 2163,2 millones. Ahora, la compañía informó que la ganancia fue de 3093 millones sólo en el primer semestre, 195,4 por ciento más que en igual período de 2009. En un comunicado enviado a la Bolsa de Comercio, la compañía precisó que en el primer semestre sus ventas totalizaron 18.953 millones de pesos (4786,1 millones de dólares), lo que representa una mejora del 31,4 por ciento respecto de igual período de 2009. En España, Repsol informó que el alza global de sus números se explica “principalmente por la subida de los precios del petróleo crudo y del gas con respecto al mismo período del año pasado, por el reinicio de la actividad química, y por los mejores resultados de YPF”.
viernes, 30 de julio de 2010
sábado, 17 de julio de 2010
METAFÍSICA DEL MATRIMONIO GAY
Ahora que la clase depredadora ha aprobado plenamente la ley del matrimonio gay hagamos un par de reflexiones al respecto así como en relación a la evolución que han tenido tales conceptos en el seno de nuestra sociedad civil y política en un proceso de democracia que podemos hacer arrancar desde 1888 que es cuando se aprobó la ley de matrimonio civil.
Antes de esa fecha en la sociedad argentina era la Iglesia la institución encargada de administrar lo relativo a las uniones conyugales y se alegó, en pleno proceso inmigratorio, que era conveniente que tal función estuviese a cargo de una institución ‘neutra’ como el Estado. Es interesante al respecto recordar lo que José Manuel Estrada, a la sazón representante principal de la postura católico clerical en el parlamento, manifestaba en defensa del mantenimiento del statu quo. El argumento principal en contra de la nueva ley y que ya había desarrollado anteriormente durante la época del ‘tirano’ Rosas (es de recordar que Estrada fue un furibundo antirosista) era que el Estado no debía entrometerse en cuestiones relativas a la vida privada. De este modo se aceptaba así con otros argumentos el carácter neutral del mismo cuando lo correcto hubiese sido en cambio comprometerlo en una tarea claramente discriminatoria entre lo que es una institución fundada en un sacramento como el matrimonio y otra que es un mero contrato circunstancial como la unión civil o concubinato, los cuales aunque pudiesen constituirse a través de una formalidad, eran en cambio instituciones claramente diferenciadas. Mientras que el matrimonio, en tanto cosa sagrada, es de carácter permanente y no admite la disolución, salvo casos excepcionales, el concubinato en cambio, en la medida que se encuentra basado en los simples apetitos circunstanciales, es un mero acuerdo de voluntades, es decir un simple contrato con capacidad de disolverse cuando las causas que lo motivaron así lo determinan. Por tal razón resultaba ya en ese entonces absurdo sostener la veda del divorcio para aquella institución que no es un matrimonio en un sentido sacramental. Solamente en tanto se conciben principios trascendentes que van más allá de la simple vida es lícito plantearse el carácter indisoluble del vínculo matrimonial. (1) (2) Haber aceptado a toda unión entre dos personas independientemente del carácter sagrado como matrimonio ello fue la gran derrota acontecida en 1888 y no que tales uniones hubiesen sido administradas por el Estado y que no hubiesen admitido el divorcio ya que insistimos el mismo sólo tiene sentido en un primer caso y de ninguna manera en el segundo.
Esta dicotomía entre dos tipos de uniones es hallable también en la Antigüedad pre-cristiana. Los romanos sabían distinguir socialmente entre lo que era el connubium, una unión de carácter permanente y con ritos especiales, propia de la clase superior de los patricios, de lo que era la confarreatio, es decir lo propio de las uniones efectuadas por la plebe, las que eran more ferarum (al modo de las bestias) en tanto basadas en simples compatibilidades corporales o psíquicas afectivas, pero no espirituales, y por lo tanto mutables como los apetitos y pasiones.
El matrimonio tenía pues una perspectiva de carácter superior a la meramente ‘humana’ y temporal, era la búsqueda y realización de un camino de perfección. Se concebía que el hombre en tanto poseedor de un determinado sexo manifiesta un estado de carencia e imperfección que se completa en la posesión y unión plena con el otro polo opuesto. Masculino y femenino, concebidos como dos formas diferentes de vivir la vida, una pasiva y otra activa, una volcada hacia lo que es materia (de Mater= madre) y otra a lo que es forma, hallaban en tal sacramento un acto de perfección y restitución de una unidad perdida. Todas las grandes tradiciones nos hablan implícita o explícitamente de un primer hombre de carácter andrógino, que denotaba su perfección en la posesión plena de los dos sexos, siendo la caída un acto de separación de una antigua unidad, la que es restaurada a través del sacramento matrimonial el cual, en tanto no es el mero producto de una simple pasión pasajera o enamoramiento, por tales características es para siempre. Y tales uniones en tanto podían en sus comienzos haber sido cimentadas a través del apetito, aunque no exclusivamente por ello, de ninguna manera se agotaban con éste, en tanto hallaban en la procreación de la especie, en la familia, un carácter y testimonio de durabilidad y permanencia. Por tal razón las sociedades tradicionales, así como concibieron en el matrimonio la unión sagrada entre dos principios opuestos que debían ser restaurados, consideraban también que para que el mismo fuese realmente tal y lo más perfecto posible que cada sexo tuviese que cultivar de manera plena sus propias peculiaridades. El varón las que son de éste y la mujer también las propias. Cuanto más femenina fuese la mujer y más masculino el varón mayores eran las posibilidades de un éxito en los matrimonios en tanto lo esencial en los mismos era la atracción de los polos. Por tal razón se insistía en que desde la misma educación los sexos estuviesen separados y toda la vida social exigía esa discriminación de roles propios de sexos específicos a fin de que en el matrimonio hallasen la síntesis superadora en la unión de los opuestos.
Pero la fiebre igualitaria que ha invadido al planeta especialmente a través de la gran subversión francesa de 1789 ha invertido todos los roles y valores. Lejos de concebirse que la naturaleza física fuese la expresión simbólica de una realidad superior por la que se manifiestan principios diferentes, consideró a ésta como un simple capricho, casualidad o arbitrario de la propia voluntad. De esta manera se pensó que ser hombre y mujer eran meras cuestiones accidentales y en modo alguno modos sustancialmente diferentes de manifestarse. La educación comenzó a hacerse también igualitaria empezando con las escuelas que se hicieron mixtas, con las modas que se convirtieron con el tiempo en ‘unisex’, con las disciplinas y actividades propias que fueron ejercidas indiscriminadamente por todos llegándose así a extremos tales como el de la mujer boxeadora y el hombre amo de casa y así sucesivamente. Y el igualitarismo que es como un virus que no ahorra absolutamente nada y que es una marcha incesante hacia el abismo en su afán por hundirse siempre más en la nada llega a su límite extremo en materia de sexualidad a través de la promoción de la homosexualidad.
Este tema merece una reflexión especial debido al vasto debate que se ha desarrollado en estos días. Es cierto que siempre hubo homosexuales pero, salvo en los casos de decadencia extrema en donde tales prácticas fueron estimuladas, por lo general las sociedades siempre combatieron tal condición como un desvío. Y esto no por lo que tiempo atrás dijera un conocido dirigente homosexual muerto por Sida en el sentido de que tal condición era deseable ahora en tanto representaba un freno ante el exasperado fenómeno de superpoblación del planeta, en tanto se trataba aquí de un sexo sin reproducción. Casualmente los actuales homosexuales suelen refutar tal argumento originario demostrando que los modernos métodos conceptivos de inseminación in vitro pueden lograr que ellos también se reproduzcan. El tema es más vasto y debe ser encarado desde una perspectiva superior. A pesar de vincularse la problemática gay con una visión progresista y moderna de la realidad, el homosexual no es otra cosa que una imitación del hombre originario andrógino en la medida que también en él, a diferencia del heterosexual, están presentes en forma notoria los dos sexos, el masculino y el femenino. Propiamente él es un ser en el que, a diferencia del común de las personas, se produce la confluencia de dos condiciones opuestas de la sexualidad. Tiene cuerpo de un determinado sexo y alma del opuesto. Pero la gran diferencia con el andrógino u hombre originario estriba en el hecho de que éste en tanto era simultáneamente hombre y mujer absolutos era autosuficiente y no necesitaba de otro para completarse. El homosexual en cambio, a pesar de participar de los dos sexos opuestos, no es propiamente ninguno de ellos en su plenitud, es mitad hombre y mitad mujer por lo que toda su condición es de carencia respecto de la otra parte que le falta y por lo tanto es lícito recordar aquí los distintos desórdenes que se producen en tales uniones en tanto que a través de la sucesión ilimitada de las mismas intenta llenar un vacío existencial en donde pueda satisfacer tal carencia.
Exactamente al revés sucede en cambio en un orden tradicional. Para éste ser hombre o mujer no son situaciones circunstanciales, sino el producto de una elección trascendental. Representa el modo, pasivo o activo, con el cual un ser que ha venido a vivir en esta vida se vincula con la trascendencia. Y así como la persona es un individuo que se constituye a través de la propia existencia separándose del mundo simplemente animal y gregario, el hombre y la mujer también son seres que se hacen y construyen de acuerdo a la naturaleza propia que han elegido. De esta manera ellos deben a lo largo de su vida desplegar y desarrollar aquello que les resulta propio en modo tal de que la mujer logre ser cada vez más mujer hasta aproximarse a la figura de la mujer absoluta aquella que se destaca por un entrega plena y total hacia el otro sin exigir nada a cambio y el hombre a su vez, a diferencia exacta de lo que acontece en un mundo de igualitarismo homosexual, debe por el contrario esmerarse por ser cada vez más hombre, es decir cada vez más autosuficiente y dador de sentido a sus acciones, lo cual es lo propio de su condición activa, venciendo en sí lo que puede haber de femenino, de la misma manera que la mujer lo hace con lo que es en cambio masculino. (3) Es decir al revés exacto de lo que acontece en nuestra sociedad democrática en donde por el contrario la mujer tiende a imitar cada vez más al hombre y el hombre a feminizarse cada vez más siendo así la conclusión de ello la naturaleza homosexual que, al pretender ser simultáneamente hombre y mujer, no es propiamente ninguna de las dos cosas, representando así una nada o una tendencia exasperada hacia la misma.
Conclusiones
Como resumen de estas reflexiones, cuyo desarrollo exigiría al menos un libro entero, el que afortunadamente ya ha sido escrito (4), digamos que ante el Estado neutro que nos proponen simultáneamente güelfos y demócratas, que no se entromete en la vida privada y que no ‘discrimina’ entre lo justo e injusto, nosotros sostenemos en cambio un Estado sumamente comprometido y principalmente formativo de la comunidad. Mientras que el actual tiende a conformar las tendencias existentes en la sociedad sin importarle si son buenas o justas, sino simplemente, en función de su consuetudinaria demagogia, si son mayoritarias o si obedecen a las encuestas, el tradicional en cambio prescinde totalmente de tales cosas. No pretende ser popular, sino justo. Debe, a diferencia de lo que decía J. M. Estrada, tener por meta principal el matrimonio diferenciándolo con claridad del simple concubinato y considerar que en tanto éste es sacro tiene derechos superiores al resto en tanto se reputa como un paradigma. Debe fomentar esta institución a través de una educación acorde con el mismo estableciendo claras diferenciaciones entre los sexos en cuanto a su educación (escuelas separadas a fin de que el hombre se masculinice y la mujer se feminice), con clara distinción en las funciones acordes con cada una de las naturalezas. Y principalmente combatir la homosexualidad la cual no debe ser considerada en manera alguna como una condición normal de la vida sexual sino como una verdadera y propia desviación a la que conduce necesariamente el sistema democrático actual con todas sus perversiones y permisividades. Es claramente notorio hoy en día que el actual orden promueve abiertamente la homosexualidad a través del principal medio de perversión que existe en nuestra sociedad que es la televisión en donde una cantidad numerosa de ‘trabajadores’ de la misma son homosexuales confesos y además hay una permanente promoción morbosa de tal situación así como del travestismo (5). Es decir la homosexualidad debe ser tolerada, pero no promovida como existe actualmente. De ningún modo en una sociedad todos deben tener los mismos derechos. La sociedad debe ser jerárquica y no democrática (6).
(1) Los defensores a ultranza del antidivorcio aun en matrimonios que no se encuentran fundados en un vínculo sagrado suelen insistir en el daño que les haría a los hijos tal actitud, lo cual bien sabemos que es un argumento sumamente discutible pues habitualmente las parejas en las cuales ha desaparecido el vínculo afectivo suelen convertirse en más dañinas para la convivencia y la educación que aquellas que en cambio han resuelto disolver el vínculo.
(2) Ciertas religiones que no son el catolicismo llegaban incluso más lejos que éste en el carácter de la indisolubilidad. En la India brahamánica el conyugue no podía volver a casarse ni siquiera cuando enviudaba pues el vínculo establecido iba más allá de esta existencia en tanto que se volvía a reunir con el otro en las vías del cielo.
(3) Los antiguos dioses griegos, de la misma manera que las divinidades hindúes eran sexuados en modo tal de representar esos paradigmas de mujeres y hombres absolutos a los que había que llegar a imitar.
(4) Queremos remitirnos aquí especialmente al iluminado capítulo de Rebelión contra el mundo moderno de Julius Evola, titulado Hombre y Mujer.
(5) En una muestra desfachatada de cinismo e hipocresía distintos integrantes de la comunidad homosexual para solicitar su aceptación en sociedad han insistido por un lado en decirnos que la homosexualidad no es una cosa que se adquiere por el hecho de estar rodeado de homosexuales, pero por otra parte en sus diferentes lloriqueos se han cansado de decirnos que la mayoría de ellos ha llegado a serlo por una determinada educación. La realidad es que en la inmensa mayoría de los casos la homosexualidad es una cosa adquirida y no hereditaria por lo cual mayor razón debe haber para que los distintos gobiernos por lo menos no la promuevan, tal como hacen ahora con fines claramente electorales y mezquinos.
(6) Como un ejemplo más del estado actual de degradación y desorden en que nos encontramos no podemos menos que sonreír ante la tónica que ha tomado en la sociedad argentina el debate sobre la homosexualidad en matrimonio. Resulta ser que la Iglesia católica que se ha erigido en gran bastión en contra de tal proyecto ha formulado en un número muy importante de obispos la necesidad de llamar a un plebiscito acerca de si se homologa el derecho matrimonial a todos. A lo cual con razón ha sido el movimiento homosexual el que ha protestado manifestando que hay derechos naturales que no pueden ni deben ser sometidos al arbitrio de las muchedumbres. En este reino del revés no podemos menos que conjeturar que se trata en ambos casos de un oportunismo. La iglesia que con seguridad no propondría un plebiscito respecto de si es lícito que toda la comunidad argentina le abone los sueldos a sus miembros, en este caso lo formula porque sabe que el común de las personas siente un rechazo todavía hacia los homosexuales por lo que intuye que lo ganaría con facilidad. Estos últimos es por una razón similar que se han convertido en cambio en principistas.
Marcos Ghio
17/07/10
Ahora que la clase depredadora ha aprobado plenamente la ley del matrimonio gay hagamos un par de reflexiones al respecto así como en relación a la evolución que han tenido tales conceptos en el seno de nuestra sociedad civil y política en un proceso de democracia que podemos hacer arrancar desde 1888 que es cuando se aprobó la ley de matrimonio civil.
Antes de esa fecha en la sociedad argentina era la Iglesia la institución encargada de administrar lo relativo a las uniones conyugales y se alegó, en pleno proceso inmigratorio, que era conveniente que tal función estuviese a cargo de una institución ‘neutra’ como el Estado. Es interesante al respecto recordar lo que José Manuel Estrada, a la sazón representante principal de la postura católico clerical en el parlamento, manifestaba en defensa del mantenimiento del statu quo. El argumento principal en contra de la nueva ley y que ya había desarrollado anteriormente durante la época del ‘tirano’ Rosas (es de recordar que Estrada fue un furibundo antirosista) era que el Estado no debía entrometerse en cuestiones relativas a la vida privada. De este modo se aceptaba así con otros argumentos el carácter neutral del mismo cuando lo correcto hubiese sido en cambio comprometerlo en una tarea claramente discriminatoria entre lo que es una institución fundada en un sacramento como el matrimonio y otra que es un mero contrato circunstancial como la unión civil o concubinato, los cuales aunque pudiesen constituirse a través de una formalidad, eran en cambio instituciones claramente diferenciadas. Mientras que el matrimonio, en tanto cosa sagrada, es de carácter permanente y no admite la disolución, salvo casos excepcionales, el concubinato en cambio, en la medida que se encuentra basado en los simples apetitos circunstanciales, es un mero acuerdo de voluntades, es decir un simple contrato con capacidad de disolverse cuando las causas que lo motivaron así lo determinan. Por tal razón resultaba ya en ese entonces absurdo sostener la veda del divorcio para aquella institución que no es un matrimonio en un sentido sacramental. Solamente en tanto se conciben principios trascendentes que van más allá de la simple vida es lícito plantearse el carácter indisoluble del vínculo matrimonial. (1) (2) Haber aceptado a toda unión entre dos personas independientemente del carácter sagrado como matrimonio ello fue la gran derrota acontecida en 1888 y no que tales uniones hubiesen sido administradas por el Estado y que no hubiesen admitido el divorcio ya que insistimos el mismo sólo tiene sentido en un primer caso y de ninguna manera en el segundo.
Esta dicotomía entre dos tipos de uniones es hallable también en la Antigüedad pre-cristiana. Los romanos sabían distinguir socialmente entre lo que era el connubium, una unión de carácter permanente y con ritos especiales, propia de la clase superior de los patricios, de lo que era la confarreatio, es decir lo propio de las uniones efectuadas por la plebe, las que eran more ferarum (al modo de las bestias) en tanto basadas en simples compatibilidades corporales o psíquicas afectivas, pero no espirituales, y por lo tanto mutables como los apetitos y pasiones.
El matrimonio tenía pues una perspectiva de carácter superior a la meramente ‘humana’ y temporal, era la búsqueda y realización de un camino de perfección. Se concebía que el hombre en tanto poseedor de un determinado sexo manifiesta un estado de carencia e imperfección que se completa en la posesión y unión plena con el otro polo opuesto. Masculino y femenino, concebidos como dos formas diferentes de vivir la vida, una pasiva y otra activa, una volcada hacia lo que es materia (de Mater= madre) y otra a lo que es forma, hallaban en tal sacramento un acto de perfección y restitución de una unidad perdida. Todas las grandes tradiciones nos hablan implícita o explícitamente de un primer hombre de carácter andrógino, que denotaba su perfección en la posesión plena de los dos sexos, siendo la caída un acto de separación de una antigua unidad, la que es restaurada a través del sacramento matrimonial el cual, en tanto no es el mero producto de una simple pasión pasajera o enamoramiento, por tales características es para siempre. Y tales uniones en tanto podían en sus comienzos haber sido cimentadas a través del apetito, aunque no exclusivamente por ello, de ninguna manera se agotaban con éste, en tanto hallaban en la procreación de la especie, en la familia, un carácter y testimonio de durabilidad y permanencia. Por tal razón las sociedades tradicionales, así como concibieron en el matrimonio la unión sagrada entre dos principios opuestos que debían ser restaurados, consideraban también que para que el mismo fuese realmente tal y lo más perfecto posible que cada sexo tuviese que cultivar de manera plena sus propias peculiaridades. El varón las que son de éste y la mujer también las propias. Cuanto más femenina fuese la mujer y más masculino el varón mayores eran las posibilidades de un éxito en los matrimonios en tanto lo esencial en los mismos era la atracción de los polos. Por tal razón se insistía en que desde la misma educación los sexos estuviesen separados y toda la vida social exigía esa discriminación de roles propios de sexos específicos a fin de que en el matrimonio hallasen la síntesis superadora en la unión de los opuestos.
Pero la fiebre igualitaria que ha invadido al planeta especialmente a través de la gran subversión francesa de 1789 ha invertido todos los roles y valores. Lejos de concebirse que la naturaleza física fuese la expresión simbólica de una realidad superior por la que se manifiestan principios diferentes, consideró a ésta como un simple capricho, casualidad o arbitrario de la propia voluntad. De esta manera se pensó que ser hombre y mujer eran meras cuestiones accidentales y en modo alguno modos sustancialmente diferentes de manifestarse. La educación comenzó a hacerse también igualitaria empezando con las escuelas que se hicieron mixtas, con las modas que se convirtieron con el tiempo en ‘unisex’, con las disciplinas y actividades propias que fueron ejercidas indiscriminadamente por todos llegándose así a extremos tales como el de la mujer boxeadora y el hombre amo de casa y así sucesivamente. Y el igualitarismo que es como un virus que no ahorra absolutamente nada y que es una marcha incesante hacia el abismo en su afán por hundirse siempre más en la nada llega a su límite extremo en materia de sexualidad a través de la promoción de la homosexualidad.
Este tema merece una reflexión especial debido al vasto debate que se ha desarrollado en estos días. Es cierto que siempre hubo homosexuales pero, salvo en los casos de decadencia extrema en donde tales prácticas fueron estimuladas, por lo general las sociedades siempre combatieron tal condición como un desvío. Y esto no por lo que tiempo atrás dijera un conocido dirigente homosexual muerto por Sida en el sentido de que tal condición era deseable ahora en tanto representaba un freno ante el exasperado fenómeno de superpoblación del planeta, en tanto se trataba aquí de un sexo sin reproducción. Casualmente los actuales homosexuales suelen refutar tal argumento originario demostrando que los modernos métodos conceptivos de inseminación in vitro pueden lograr que ellos también se reproduzcan. El tema es más vasto y debe ser encarado desde una perspectiva superior. A pesar de vincularse la problemática gay con una visión progresista y moderna de la realidad, el homosexual no es otra cosa que una imitación del hombre originario andrógino en la medida que también en él, a diferencia del heterosexual, están presentes en forma notoria los dos sexos, el masculino y el femenino. Propiamente él es un ser en el que, a diferencia del común de las personas, se produce la confluencia de dos condiciones opuestas de la sexualidad. Tiene cuerpo de un determinado sexo y alma del opuesto. Pero la gran diferencia con el andrógino u hombre originario estriba en el hecho de que éste en tanto era simultáneamente hombre y mujer absolutos era autosuficiente y no necesitaba de otro para completarse. El homosexual en cambio, a pesar de participar de los dos sexos opuestos, no es propiamente ninguno de ellos en su plenitud, es mitad hombre y mitad mujer por lo que toda su condición es de carencia respecto de la otra parte que le falta y por lo tanto es lícito recordar aquí los distintos desórdenes que se producen en tales uniones en tanto que a través de la sucesión ilimitada de las mismas intenta llenar un vacío existencial en donde pueda satisfacer tal carencia.
Exactamente al revés sucede en cambio en un orden tradicional. Para éste ser hombre o mujer no son situaciones circunstanciales, sino el producto de una elección trascendental. Representa el modo, pasivo o activo, con el cual un ser que ha venido a vivir en esta vida se vincula con la trascendencia. Y así como la persona es un individuo que se constituye a través de la propia existencia separándose del mundo simplemente animal y gregario, el hombre y la mujer también son seres que se hacen y construyen de acuerdo a la naturaleza propia que han elegido. De esta manera ellos deben a lo largo de su vida desplegar y desarrollar aquello que les resulta propio en modo tal de que la mujer logre ser cada vez más mujer hasta aproximarse a la figura de la mujer absoluta aquella que se destaca por un entrega plena y total hacia el otro sin exigir nada a cambio y el hombre a su vez, a diferencia exacta de lo que acontece en un mundo de igualitarismo homosexual, debe por el contrario esmerarse por ser cada vez más hombre, es decir cada vez más autosuficiente y dador de sentido a sus acciones, lo cual es lo propio de su condición activa, venciendo en sí lo que puede haber de femenino, de la misma manera que la mujer lo hace con lo que es en cambio masculino. (3) Es decir al revés exacto de lo que acontece en nuestra sociedad democrática en donde por el contrario la mujer tiende a imitar cada vez más al hombre y el hombre a feminizarse cada vez más siendo así la conclusión de ello la naturaleza homosexual que, al pretender ser simultáneamente hombre y mujer, no es propiamente ninguna de las dos cosas, representando así una nada o una tendencia exasperada hacia la misma.
Conclusiones
Como resumen de estas reflexiones, cuyo desarrollo exigiría al menos un libro entero, el que afortunadamente ya ha sido escrito (4), digamos que ante el Estado neutro que nos proponen simultáneamente güelfos y demócratas, que no se entromete en la vida privada y que no ‘discrimina’ entre lo justo e injusto, nosotros sostenemos en cambio un Estado sumamente comprometido y principalmente formativo de la comunidad. Mientras que el actual tiende a conformar las tendencias existentes en la sociedad sin importarle si son buenas o justas, sino simplemente, en función de su consuetudinaria demagogia, si son mayoritarias o si obedecen a las encuestas, el tradicional en cambio prescinde totalmente de tales cosas. No pretende ser popular, sino justo. Debe, a diferencia de lo que decía J. M. Estrada, tener por meta principal el matrimonio diferenciándolo con claridad del simple concubinato y considerar que en tanto éste es sacro tiene derechos superiores al resto en tanto se reputa como un paradigma. Debe fomentar esta institución a través de una educación acorde con el mismo estableciendo claras diferenciaciones entre los sexos en cuanto a su educación (escuelas separadas a fin de que el hombre se masculinice y la mujer se feminice), con clara distinción en las funciones acordes con cada una de las naturalezas. Y principalmente combatir la homosexualidad la cual no debe ser considerada en manera alguna como una condición normal de la vida sexual sino como una verdadera y propia desviación a la que conduce necesariamente el sistema democrático actual con todas sus perversiones y permisividades. Es claramente notorio hoy en día que el actual orden promueve abiertamente la homosexualidad a través del principal medio de perversión que existe en nuestra sociedad que es la televisión en donde una cantidad numerosa de ‘trabajadores’ de la misma son homosexuales confesos y además hay una permanente promoción morbosa de tal situación así como del travestismo (5). Es decir la homosexualidad debe ser tolerada, pero no promovida como existe actualmente. De ningún modo en una sociedad todos deben tener los mismos derechos. La sociedad debe ser jerárquica y no democrática (6).
(1) Los defensores a ultranza del antidivorcio aun en matrimonios que no se encuentran fundados en un vínculo sagrado suelen insistir en el daño que les haría a los hijos tal actitud, lo cual bien sabemos que es un argumento sumamente discutible pues habitualmente las parejas en las cuales ha desaparecido el vínculo afectivo suelen convertirse en más dañinas para la convivencia y la educación que aquellas que en cambio han resuelto disolver el vínculo.
(2) Ciertas religiones que no son el catolicismo llegaban incluso más lejos que éste en el carácter de la indisolubilidad. En la India brahamánica el conyugue no podía volver a casarse ni siquiera cuando enviudaba pues el vínculo establecido iba más allá de esta existencia en tanto que se volvía a reunir con el otro en las vías del cielo.
(3) Los antiguos dioses griegos, de la misma manera que las divinidades hindúes eran sexuados en modo tal de representar esos paradigmas de mujeres y hombres absolutos a los que había que llegar a imitar.
(4) Queremos remitirnos aquí especialmente al iluminado capítulo de Rebelión contra el mundo moderno de Julius Evola, titulado Hombre y Mujer.
(5) En una muestra desfachatada de cinismo e hipocresía distintos integrantes de la comunidad homosexual para solicitar su aceptación en sociedad han insistido por un lado en decirnos que la homosexualidad no es una cosa que se adquiere por el hecho de estar rodeado de homosexuales, pero por otra parte en sus diferentes lloriqueos se han cansado de decirnos que la mayoría de ellos ha llegado a serlo por una determinada educación. La realidad es que en la inmensa mayoría de los casos la homosexualidad es una cosa adquirida y no hereditaria por lo cual mayor razón debe haber para que los distintos gobiernos por lo menos no la promuevan, tal como hacen ahora con fines claramente electorales y mezquinos.
(6) Como un ejemplo más del estado actual de degradación y desorden en que nos encontramos no podemos menos que sonreír ante la tónica que ha tomado en la sociedad argentina el debate sobre la homosexualidad en matrimonio. Resulta ser que la Iglesia católica que se ha erigido en gran bastión en contra de tal proyecto ha formulado en un número muy importante de obispos la necesidad de llamar a un plebiscito acerca de si se homologa el derecho matrimonial a todos. A lo cual con razón ha sido el movimiento homosexual el que ha protestado manifestando que hay derechos naturales que no pueden ni deben ser sometidos al arbitrio de las muchedumbres. En este reino del revés no podemos menos que conjeturar que se trata en ambos casos de un oportunismo. La iglesia que con seguridad no propondría un plebiscito respecto de si es lícito que toda la comunidad argentina le abone los sueldos a sus miembros, en este caso lo formula porque sabe que el común de las personas siente un rechazo todavía hacia los homosexuales por lo que intuye que lo ganaría con facilidad. Estos últimos es por una razón similar que se han convertido en cambio en principistas.
Marcos Ghio
17/07/10
lunes, 28 de junio de 2010
EL GRAN DILEMA ARGENTINO: ¿ES EL PERONISMO LA CAUSA O LA CONSECUENCIA DEL FRACASO DEL SISTEMA?
Resulta a todas luces indudable que el peronismo es y ha sido en la historia argentina un verdadero cáncer y que difícilmente pueda ser igualado en casos de corrupción, mafia y violencia, superando con creces hasta la imaginación más ingeniosa e inverosímil en cuanto a los desaguisados cometidos. Tal es la conclusión que se saca, además de nuestro cotidiano testimonio, de la lectura de la obra de Marcelo Acuña, El corralito populista, editada hace un par de años, en la cual no nos dice nada que sea verdaderamente nuevo, sino que en todo caso sirve para refrescarnos un poco la memoria respecto de los inverosímiles robos y destrucciones a los que ha estado y está siendo sometido el país en los últimos años de gobiernos peronistas de todos los matices que se hubiesen podido conocer. Desde el ‘ortodoxo’ y fascista con Perón, Isabelita y López Rega, hasta el liberal de ‘derecha’ con Menem, para llegar finalmente a su expresión de izquierda con los Kirchner. En todos los casos, a pesar de las diferencias ideológicas conocidas, nos hemos topado con una serie de lugares comunes tales como los casos sumamente resonantes de corrupción e ineficiencia pública, así como de violencia e intolerancia política. Es de destacar sin embargo que el autor tiene la virtud por otra parte de no reducir solamente al peronismo tales fenómenos sino que también le achaca un mal similar aunque en grado menor a los otros partidos denominados opositores, entre los cuales especialmente se destaca el radicalismo en sus dos últimas experiencias históricas que también fueran sumamente catastróficas y en las cuales, si bien no con las facetas extremas denotadas con el peronismo, también nos hemos topado con casos similares de corrupción y violencia.
Sin embargo la gran falencia de la obra es que al autor, que se declara como un gran defensor del sistema liberal capitalista inaugurado por la Revolución Francesa en el mundo, ni siquiera se le cruza por la cabeza la posibilidad de que el peronismo no sea como él dice la negación de los principios democráticos y republicanos que él defiende, sino por el contrario una consecuencia natural de la aplicación de los mismos aunque con matices peculiares que son propios de nuestra idiosincrasia. De la misma manera que los tantos liberales que han abonado nuestro suelo a lo largo del tiempo él considera que tales principios sustentados por la mayoría de nuestros ‘próceres’ son y han sido extraordinarios y que habrían dado resultado en todos los países en donde se aplicaron (luego veremos en qué forma), pero lo que ha fallado ha sido cierta característica propia de la naturaleza argentina, la que a través del peronismo se ha mostrado reacia en llevarlos a cabo y que sigue perseverando en el error a pesar de todos los buenos ejemplos que la estarían rodeando por el mundo entero.
Nosotros al respecto pensamos que es exactamente al revés de lo que él dice: el peronismo es una consecuencia, no una anomalía respecto del sistema democrático que comenzara a implementarse en nuestro país con sucesivos altibajos a partir de mayo de 1810 y del cual acaban de cumplirse los 200 años.
La democracia se basa en un error esencial que es el concepto de igualdad entre los seres humanos tomándose para ello como patrón de medida al comerciante burgués que hiciera la Revolución Francesa. Como éste tiene por meta en la vida la satisfacción de las necesidades de su vientre es decir el ‘bienestar’, careciendo por lo tanto de cualquier visión de la trascendencia, y como tal cosa es una actividad que le insume la totalidad de su existencia pudiendo así, de ser librado totalmente a sus apetitos ilimitados, llegar a acumular para sí todos los bienes de la tierra sin preocuparse de los demás, es necesario que exista alguna institución que le ponga límites y que se encargue de recordarle que, en tanto hay otros, ‘su libertad termina donde empieza la de su semejante’. De allí es donde surge el eje principal de la doctrina republicana de gobierno. En tanto los hombres son por igual imperfectos y egoístas, tal como lo es la burguesía y su cría el proletariado, es indispensable ponerle límites al poder pues de lo contrario se haría absolutamente con todo y se convertiría en tiránico. Pero hay en tal formulación una contradicción de fondo. Un poder limitado no es poder, sino impotencia, pasando exactamente lo mismo con la libertad. Si a la libertad se le pone un límite deja de ser tal para convertirse en coacción. Los hombres no son iguales como predica el liberalismo y así como las personas se dividen en cuanto a su nivel mental y cultural y no se puede obligar a alguien de una condición superior a compartir una mesa con quien sólo puede ver los programas de Tinelli, de la misma manera es absurdo pensar que todos deban valer por igual un voto o que deban tener los mismos ‘límites’ a su libertad, es decir los mismos derechos. Debe considerarse pues que en tanto los hombres no son iguales, constatación ésta que salta a simple vista, además del burgués que solamente piensa en los bienes materiales, existen seres superiores a ellos, aristocracias para las cuales lo espiritual es el valor supremo y lo que es más que vida representa la meta de su existencia. Estos seres minoritarios, en tanto son superiores al resto, no solamente no deben ser limitados en el ejercicio de su poder, sino que se les debe solicitar que gobiernen al resto de la comunidad en tanto son capaces de hacerlo consigo mismos en la medida que han podido hacer primar en sí lo que es superior. A diferencia exacta de lo que pregona el liberalismo para el cual todos serían por igual libres en tanto su libertad estaría limitada, -aunque por otra parte bien sabemos que todo ello se trata de una auténtica impostura, en tanto termina convirtiéndose en la libertad del zorro libre en el gallinero libre-, la única verdadera libertad es la que no posee límites de ningún tipo y ella solamente puede ser ejercida por uno solo, el monarca, es decir aquel que en cuanto a su naturaleza, del mismo modo que Dios en el cielo, es superior a todos los demás. El resto por participación de tal principio lo es en cambio por grados de perfección. Ser libre es pues la capacidad de ejercer las propias posibilidades, las que, en tanto se es desigual, varían de acuerdo a las personas.
Ahora bien es de destacar que en el sistema republicano de los controles mutuos al ejercicio del poder es donde curiosamente se suceden los peores casos de corrupción política, pues a pesar de que sea posible aceptar que el peronismo argentino haya sido un ejemplo incomparable en la pertinacia en la corrupción, tal fenómeno aparece en todas partes y a veces en donde uno menos se lo espera y en los regímenes con mayores ‘tradiciones republicanas y democráticas’, pensemos por ejemplo en las famosas tangentes italianas o en los diferentes escándalos financieros que han salpicado hasta al mismo Vaticano y en todas las que lentamente comienzan a brotar a medida que las grandes crisis económicas del sistema las pongan en evidencia o hagan que las personas les presten atención en el momento en que su situación se ha convertido en insoportable. Y ello es por una sencillísima razón, no es que fallen los controles, lo que fallan son las personas y los principios que se sustentan. En tanto son burgueses los que gobiernan siempre buscarán la manera de que sus egoísmos encuentren el modo de sortearlos o convertirlos en imaginarios. Debe existir en cambio un sistema en que se acepte la desigualdad esencial del ser humano y en donde como decía Platón sean los filósofos, (por supuesto que no los actuales profesores de filosofía, sino los sabios y los que se saben gobernar a sí mismos), los que gobiernen a los demás.
Contestemos pues a lo que nos dice el autor en su obra. No es que los regímenes de Primer Mundo funcionen bien porque tienen sólidas instituciones democráticas, sino porque es que gracias a la explotación que han estado efectuando de todos los demás -y nuestras lastimosas privatizaciones son un ejemplo extraordinario de ello- es que ellos han podido gozar de un sistema de bienestar privilegiado. No es que allí la clase política no robe ni sea corrupta, sino que como lo que se le roba al resto del mundo es mucho, hay para todos, pero hasta llegar forzosamente a un límite, tal como está sucediendo en nuestros días. No es que la gente no sepa que hay corrupción política, sino que la tolera en la medida que a ellos se les permite participar también del ‘bienestar’. Cuando esto se termine entonces sucederá como aconteció aquí con la crisis del 2001 en donde ya se sabía desde hacía tiempo que los políticos eran ladrones. En Italia explotó el caso de las Tangentes cuando se terminó con el comunismo ruso. Cuando la gente percibió que no había más peligro de que viniera un sistema que le pudiese interrumpir el ‘bienestar’ porque éste había desaparecido hasta en Rusia misma, entonces resolvió deshacerse de su clase política delincuencial. Ésta de todos modos supo hacer su metamorfosis y cambiar de nombre y de fisonomía, pero ahora es lo mismo o peor que antes.
A todo esto debemos agregar que este sistema letal y contrario a todo buen sentido está sistemáticamente destruyendo el medio ambiente. Pues como se trata de tener siempre más y como hay que hacer funcionar el sistema productivo ‘para que la economía crezca’ se satura de necesidades superfluas de consumo a la población, lo cual significa más destrucción de la naturaleza para producir cosas inútiles en su gran mayoría o generar necesidades ficticias respecto de cosas de las cuales no solamente se puede prescindir, sino que sería además bueno que se lo hiciera (1).
Como corolario digamos que el origen del mal hay que hallarlo en la Revolución Francesa. Aplicando la táctica indicada por Evola en Los hombres y las ruinas de confundir los principios con los representantes de los mismos, la clase burguesa dirigida por un conjunto de ideólogos inescrupulosos, supo convencer al resto de la comunidad de que como el monarca era malo era también malo el principio de la aristocracia, sino que todos eran iguales y que el problema se resolvía controlando mejor al gobernante en el ejercicio de su poder. Es decir convenció a los demás que no había necesidad de gobierno sino sencillamente de una buena administración encargada de poner límites a la libertad de todos a fin de que no hubiese conflictos de intereses. Nos trajo así este verdadero cáncer del cual el peronismo es apenas un resultado y no una interferencia respecto de un principio.
(1) Un ejemplo típico de la irracionalidad de este sistema lo tenemos en la reciente campaña de estímulo del consumo de la población incentivándola mediante planes de cuotas bajísimas a comprar plasmas en ocasión de la realización del mundial de futbol. Es de destacar aquí dos cosas. La primera que hubiera sido mucho más útil que todo ese dinero que se invierte en producir dichos aparatejos se lo hubiese empleado para construir viviendas tan necesarias para la población o para abaratar los precios de los artículos de primera necesidad que hoy se encuentran por las nubes. La segunda es que simultáneamente con la destrucción de la naturaleza aquí señalada tenemos también la de lo que queda de las mentes de las personas. Pues éstas luego de un campeonato que durará un mes tendrán que ver las alienantes imbecilidades que propala la televisión, convertida ya en un medio de perversión de las personas. Indudablemente para que un sistema tan contrario al sentido común pueda existir es necesario contar con un público votante de un nivel que solo puede hallarse en el mundo animal. Es de destacar por último que esta medida y otras similares son implementadas por un gobierno peronista ‘de izquierda’ integrado por varios marxistas declarados. Esto es pues otro ejemplo de que sea la burguesía, como el proletariado, clases por igual económicas, en el fondo tienen principios similares.
Marcos Ghio
28/06/10
Resulta a todas luces indudable que el peronismo es y ha sido en la historia argentina un verdadero cáncer y que difícilmente pueda ser igualado en casos de corrupción, mafia y violencia, superando con creces hasta la imaginación más ingeniosa e inverosímil en cuanto a los desaguisados cometidos. Tal es la conclusión que se saca, además de nuestro cotidiano testimonio, de la lectura de la obra de Marcelo Acuña, El corralito populista, editada hace un par de años, en la cual no nos dice nada que sea verdaderamente nuevo, sino que en todo caso sirve para refrescarnos un poco la memoria respecto de los inverosímiles robos y destrucciones a los que ha estado y está siendo sometido el país en los últimos años de gobiernos peronistas de todos los matices que se hubiesen podido conocer. Desde el ‘ortodoxo’ y fascista con Perón, Isabelita y López Rega, hasta el liberal de ‘derecha’ con Menem, para llegar finalmente a su expresión de izquierda con los Kirchner. En todos los casos, a pesar de las diferencias ideológicas conocidas, nos hemos topado con una serie de lugares comunes tales como los casos sumamente resonantes de corrupción e ineficiencia pública, así como de violencia e intolerancia política. Es de destacar sin embargo que el autor tiene la virtud por otra parte de no reducir solamente al peronismo tales fenómenos sino que también le achaca un mal similar aunque en grado menor a los otros partidos denominados opositores, entre los cuales especialmente se destaca el radicalismo en sus dos últimas experiencias históricas que también fueran sumamente catastróficas y en las cuales, si bien no con las facetas extremas denotadas con el peronismo, también nos hemos topado con casos similares de corrupción y violencia.
Sin embargo la gran falencia de la obra es que al autor, que se declara como un gran defensor del sistema liberal capitalista inaugurado por la Revolución Francesa en el mundo, ni siquiera se le cruza por la cabeza la posibilidad de que el peronismo no sea como él dice la negación de los principios democráticos y republicanos que él defiende, sino por el contrario una consecuencia natural de la aplicación de los mismos aunque con matices peculiares que son propios de nuestra idiosincrasia. De la misma manera que los tantos liberales que han abonado nuestro suelo a lo largo del tiempo él considera que tales principios sustentados por la mayoría de nuestros ‘próceres’ son y han sido extraordinarios y que habrían dado resultado en todos los países en donde se aplicaron (luego veremos en qué forma), pero lo que ha fallado ha sido cierta característica propia de la naturaleza argentina, la que a través del peronismo se ha mostrado reacia en llevarlos a cabo y que sigue perseverando en el error a pesar de todos los buenos ejemplos que la estarían rodeando por el mundo entero.
Nosotros al respecto pensamos que es exactamente al revés de lo que él dice: el peronismo es una consecuencia, no una anomalía respecto del sistema democrático que comenzara a implementarse en nuestro país con sucesivos altibajos a partir de mayo de 1810 y del cual acaban de cumplirse los 200 años.
La democracia se basa en un error esencial que es el concepto de igualdad entre los seres humanos tomándose para ello como patrón de medida al comerciante burgués que hiciera la Revolución Francesa. Como éste tiene por meta en la vida la satisfacción de las necesidades de su vientre es decir el ‘bienestar’, careciendo por lo tanto de cualquier visión de la trascendencia, y como tal cosa es una actividad que le insume la totalidad de su existencia pudiendo así, de ser librado totalmente a sus apetitos ilimitados, llegar a acumular para sí todos los bienes de la tierra sin preocuparse de los demás, es necesario que exista alguna institución que le ponga límites y que se encargue de recordarle que, en tanto hay otros, ‘su libertad termina donde empieza la de su semejante’. De allí es donde surge el eje principal de la doctrina republicana de gobierno. En tanto los hombres son por igual imperfectos y egoístas, tal como lo es la burguesía y su cría el proletariado, es indispensable ponerle límites al poder pues de lo contrario se haría absolutamente con todo y se convertiría en tiránico. Pero hay en tal formulación una contradicción de fondo. Un poder limitado no es poder, sino impotencia, pasando exactamente lo mismo con la libertad. Si a la libertad se le pone un límite deja de ser tal para convertirse en coacción. Los hombres no son iguales como predica el liberalismo y así como las personas se dividen en cuanto a su nivel mental y cultural y no se puede obligar a alguien de una condición superior a compartir una mesa con quien sólo puede ver los programas de Tinelli, de la misma manera es absurdo pensar que todos deban valer por igual un voto o que deban tener los mismos ‘límites’ a su libertad, es decir los mismos derechos. Debe considerarse pues que en tanto los hombres no son iguales, constatación ésta que salta a simple vista, además del burgués que solamente piensa en los bienes materiales, existen seres superiores a ellos, aristocracias para las cuales lo espiritual es el valor supremo y lo que es más que vida representa la meta de su existencia. Estos seres minoritarios, en tanto son superiores al resto, no solamente no deben ser limitados en el ejercicio de su poder, sino que se les debe solicitar que gobiernen al resto de la comunidad en tanto son capaces de hacerlo consigo mismos en la medida que han podido hacer primar en sí lo que es superior. A diferencia exacta de lo que pregona el liberalismo para el cual todos serían por igual libres en tanto su libertad estaría limitada, -aunque por otra parte bien sabemos que todo ello se trata de una auténtica impostura, en tanto termina convirtiéndose en la libertad del zorro libre en el gallinero libre-, la única verdadera libertad es la que no posee límites de ningún tipo y ella solamente puede ser ejercida por uno solo, el monarca, es decir aquel que en cuanto a su naturaleza, del mismo modo que Dios en el cielo, es superior a todos los demás. El resto por participación de tal principio lo es en cambio por grados de perfección. Ser libre es pues la capacidad de ejercer las propias posibilidades, las que, en tanto se es desigual, varían de acuerdo a las personas.
Ahora bien es de destacar que en el sistema republicano de los controles mutuos al ejercicio del poder es donde curiosamente se suceden los peores casos de corrupción política, pues a pesar de que sea posible aceptar que el peronismo argentino haya sido un ejemplo incomparable en la pertinacia en la corrupción, tal fenómeno aparece en todas partes y a veces en donde uno menos se lo espera y en los regímenes con mayores ‘tradiciones republicanas y democráticas’, pensemos por ejemplo en las famosas tangentes italianas o en los diferentes escándalos financieros que han salpicado hasta al mismo Vaticano y en todas las que lentamente comienzan a brotar a medida que las grandes crisis económicas del sistema las pongan en evidencia o hagan que las personas les presten atención en el momento en que su situación se ha convertido en insoportable. Y ello es por una sencillísima razón, no es que fallen los controles, lo que fallan son las personas y los principios que se sustentan. En tanto son burgueses los que gobiernan siempre buscarán la manera de que sus egoísmos encuentren el modo de sortearlos o convertirlos en imaginarios. Debe existir en cambio un sistema en que se acepte la desigualdad esencial del ser humano y en donde como decía Platón sean los filósofos, (por supuesto que no los actuales profesores de filosofía, sino los sabios y los que se saben gobernar a sí mismos), los que gobiernen a los demás.
Contestemos pues a lo que nos dice el autor en su obra. No es que los regímenes de Primer Mundo funcionen bien porque tienen sólidas instituciones democráticas, sino porque es que gracias a la explotación que han estado efectuando de todos los demás -y nuestras lastimosas privatizaciones son un ejemplo extraordinario de ello- es que ellos han podido gozar de un sistema de bienestar privilegiado. No es que allí la clase política no robe ni sea corrupta, sino que como lo que se le roba al resto del mundo es mucho, hay para todos, pero hasta llegar forzosamente a un límite, tal como está sucediendo en nuestros días. No es que la gente no sepa que hay corrupción política, sino que la tolera en la medida que a ellos se les permite participar también del ‘bienestar’. Cuando esto se termine entonces sucederá como aconteció aquí con la crisis del 2001 en donde ya se sabía desde hacía tiempo que los políticos eran ladrones. En Italia explotó el caso de las Tangentes cuando se terminó con el comunismo ruso. Cuando la gente percibió que no había más peligro de que viniera un sistema que le pudiese interrumpir el ‘bienestar’ porque éste había desaparecido hasta en Rusia misma, entonces resolvió deshacerse de su clase política delincuencial. Ésta de todos modos supo hacer su metamorfosis y cambiar de nombre y de fisonomía, pero ahora es lo mismo o peor que antes.
A todo esto debemos agregar que este sistema letal y contrario a todo buen sentido está sistemáticamente destruyendo el medio ambiente. Pues como se trata de tener siempre más y como hay que hacer funcionar el sistema productivo ‘para que la economía crezca’ se satura de necesidades superfluas de consumo a la población, lo cual significa más destrucción de la naturaleza para producir cosas inútiles en su gran mayoría o generar necesidades ficticias respecto de cosas de las cuales no solamente se puede prescindir, sino que sería además bueno que se lo hiciera (1).
Como corolario digamos que el origen del mal hay que hallarlo en la Revolución Francesa. Aplicando la táctica indicada por Evola en Los hombres y las ruinas de confundir los principios con los representantes de los mismos, la clase burguesa dirigida por un conjunto de ideólogos inescrupulosos, supo convencer al resto de la comunidad de que como el monarca era malo era también malo el principio de la aristocracia, sino que todos eran iguales y que el problema se resolvía controlando mejor al gobernante en el ejercicio de su poder. Es decir convenció a los demás que no había necesidad de gobierno sino sencillamente de una buena administración encargada de poner límites a la libertad de todos a fin de que no hubiese conflictos de intereses. Nos trajo así este verdadero cáncer del cual el peronismo es apenas un resultado y no una interferencia respecto de un principio.
(1) Un ejemplo típico de la irracionalidad de este sistema lo tenemos en la reciente campaña de estímulo del consumo de la población incentivándola mediante planes de cuotas bajísimas a comprar plasmas en ocasión de la realización del mundial de futbol. Es de destacar aquí dos cosas. La primera que hubiera sido mucho más útil que todo ese dinero que se invierte en producir dichos aparatejos se lo hubiese empleado para construir viviendas tan necesarias para la población o para abaratar los precios de los artículos de primera necesidad que hoy se encuentran por las nubes. La segunda es que simultáneamente con la destrucción de la naturaleza aquí señalada tenemos también la de lo que queda de las mentes de las personas. Pues éstas luego de un campeonato que durará un mes tendrán que ver las alienantes imbecilidades que propala la televisión, convertida ya en un medio de perversión de las personas. Indudablemente para que un sistema tan contrario al sentido común pueda existir es necesario contar con un público votante de un nivel que solo puede hallarse en el mundo animal. Es de destacar por último que esta medida y otras similares son implementadas por un gobierno peronista ‘de izquierda’ integrado por varios marxistas declarados. Esto es pues otro ejemplo de que sea la burguesía, como el proletariado, clases por igual económicas, en el fondo tienen principios similares.
Marcos Ghio
28/06/10
lunes, 21 de junio de 2010
Un especial agradecimiento
No podemos menos sino agradecer el denodado esfuerzo que en la web realizan personas de ideología nazi, en un sentido del que luego hablaremos, las que de manera espontánea se preocupan de colaborar con nosotros en la vasta tarea periodística y judicial que estamos emprendiendo en contra de representantes sionistas del sistema encargados de vincular las ideas de Julius Evola y de nuestro Centro con el antisemitismo nazi. Entre las varias aparecidas en escena queremos especialmente señalar a una de ellas, en donde su anónimo autor, si bien nos confiesa incompetencia para efectuar un estudio de alcance sobre las relaciones de Evola con la ideología nazi que él sustenta, sin embargo nos dice aun esquemáticamente cosas sumamente esenciales y que desde una vereda opuesta compartimos plenamente.
a) En primer término que Evola no es un autor materialista como en cambio el nazismo biológico que él sustenta. Esto es en verdad un aporte muy importante especialmente viniendo de alguien de tal facción pues tiempo atrás alguno de ellos había manifestado en cambio lo contrario, que era muy moderno y por lo tanto muy materialista, asociándolo incluso con Carlos Marx (1). Que por lo tanto no considera como el nazismo biológico y tal articulista que sea el color de la piel aquello que determine lo que uno es. Señalemos de paso que para el aludido Bach y Miguel Ángel por ejemplo fueron tales por haber pertenecido a la raza blanca, de la cual por otro lado también participa la mayoría de los judíos, sin poder explicarnos por qué los que también forman o formaron parte de la misma, que pueden contarse en miles de millones, jamás llegaron ni lejanamente a tales alturas. Que, tal como veremos, mientras que el nazismo que imperó con Hitler en el poder confundió lo ario con lo germánico y consideró a todos los restantes pueblos que no lo eran como razas inferiores, el actual es en cambio más democrático ya que lo asocia con la totalidad de la raza blanca. Y en tal cambio sustancial puede percibirse la influencia norteamericana de un Rockwell o de los diferentes exponentes del Ku kux klan, así como también pueden explicarse las profundas afinidades que hoy presentan los grupos nazis con el sionismo israelita que es también racista en el sentido de ellos (2).
b) Que Evola estuvo lejos sea del nazismo como del fascismo, aunque en este último caso comete ciertas imprecisiones que seguidamente corregiremos.
c) Que Evola habría sido más antisionista que antijudío, lo cual es verdad ya que él diferenció siempre entre un judaísmo apegado a sus tradiciones sagradas del que es en cambio profano y cuyo antecedente hay que encontrarlo en el momento que pasó de la soberanía de los reyes a la de los profetas y sacerdotes, como en el caso último del fariseísmo. Esta expresión final en su desarrollo último es la que hoy propiamente se manifiesta a través del sionismo que, tal como veremos seguidamente, en la actualidad está estrechamente asociado con el nazismo biológico incluso en su racismo blanco. Por ello los nazis biológicos si bien son antijudíos, no son en cambio antisionistas.
Pero para tratar de esclarecer estos problemas esenciales y a fin de evitar ciertas confusiones vayamos a esclarecer ciertos puntos fundamentales.
1) Evola y el fascismo de Mussolini
Como bien dice nuestro articulista, Evola no fue fascista y por lo tanto no estuvo afiliado a dicho partido. Pero habría que agregar algo más: durante la primera época del fascismo Evola fue un importante opositor al sistema, aunque obviamente no desde una postura de izquierda y moderna como era el caso del antifascismo, sino desde la Derecha en un sentido tradicional. ¿Qué era lo que Evola le criticaba a tal movimiento? Justamente que era una revolución a medias pues si bien manifestaba su intención de terminar con el sistema sin embargo se aliaba con aquellas instituciones que habían permitido el triunfo de las ideas masónicas y liberales en Italia, tales como la Iglesia y la Monarquía saboyana (3), así como con sectores de la gran burguesía. Fue a causa de sus severas críticas a la firma del Concordato con el Vaticano que la revista que él dirigía en ese entonces, La Torre, fue clausurada por el régimen. Es cierto que hubo un período de mayor acercamiento, en especial a partir de 1938 cuando se promulgaron las famosas leyes raciales, las que fueron una consecuencia de su aproximación con el nacional socialismo de Alemania. En ese entonces Mussolini intentó a través de Evola promover un racismo que no otorgase primacía a lo ario-germánico como el de su aliado, el cual en razón de ello se ubicaba en una situación de superioridad con respecto a la raza meridional y latina (4) representada por Italia. La obra de Evola La raza del espíritu, en la que se despojaba al racismo de cualquier contenido étnico nacionalista y moderno, lo mismo que El mito de la sangre, fueron textos de gran aliento y por esta razón fue que Mussolini lo recibió a Evola un par de veces. Pero, tal como nos manifiesta en sus escritos, tal acercamiento quedó prácticamente en la nada debido los influjos que recibiera el Duce desde el ámbito sea de los sectores abiertamente pro-nazis como los de la revista La Difesa Della Razza, así como del clero que no le perdonaban su oposición abierta al Concordato y porque además repudiaban una doctrina que compitiera con ellos en materia de metafísica.
Las cosas serán sumamente diferentes durante el conflicto bélico. A raíz de la defección de la monarquía italiana por la que se ordenó la detención de Mussolini y la declaración de la guerra a Alemania, cambiándose abruptamente de bando, Evola se mantuvo en cambio fiel al fascismo a pesar de haber sido en su momento un opositor y de que éste sostuviese ahora dos principios regresivos, tales como el socialismo y la república. Es de destacar que hasta último momento, tal como nos relata en sus diarios, le sugirió al hijo del Duce con quien dialogaba que no era conveniente derogar la monarquía sino decretar la caducidad del monarca por felonía y su sustitución por un regente, que debía ser en este caso el Duce, lo cual no fue aceptado, pero aun así mantuvo hasta el final su adhesión a tal república en razón de que la misma sustentaba valores legionarios que debían ser rescatados ante el estado de disolución moral en que había caído su país.
2) Evola y el nazismo
Más radical ha sido sin duda la oposicón de Evola al nazismo y a la figura de Hitler respecto de la cual tuvo y reconoció públicamente una cierta negación. Sin embargo, como su crítica era, una vez más desde la Derecha y no desde la izquierda, lo que pueda haber criticado del nazismo es sumamente diferente de lo que hiciera la opinión hoy impuesta. Del mismo modo que él también fue capaz de señalar cosas positivas y rescatables así como intentar desde su posición de prestigio intelectual de promover en su seno ciertas líneas rectificatorias.
Empezando con la denominación de tal movimiento, ‘nacional socialista’, respecto de lo cual él obviamente tenía objeciones que hacer a tales corrientes decididamente modernas. Con respecto a la primera, digamos que el socialismo representaba una postura subversiva pues tendía a sustituir a la persona por la sociedad y la masa. Pero sin embargo tal denominación era aceptable si se expresaba como una reacción hacia el individualismo liberal, aunque su peligro, representado en tal caso por el marxismo leninismo, era que, confundiéndose ilícitamente al individuo con la persona, se confluyera hacia una sociedad totalitaria y de masas tal como la existente en la Rusia comunista.
Y con respecto al nacionalismo, movimiento surgido con la Revolución Francesa con la finalidad de destruir el ecumenismo medieval, solamente podía ser rescatado en tanto se reivindicase del pasado a aquellos momentos y figuras que representasen lo contrario de tales principios modernos que intentaban implantarse universalmente por el mundo. Lo repudiable del mismo era el particularismo extremo que en Alemania tenía exponentes significativos en el movimiento Romántico y en el idealismo filosófico. Era de Fichte la frase de que ‘lo alemán es para nosotros sinónimo de verdad y de justicia’. Tal nacionalismo extremo se manifestaba en el nazismo a través del movimiento racista biológico para el cual la superioridad de lo alemán estaba constituida principalmente por su naturaleza física que era lo que había determinado sus posteriores creaciones.
De acuerdo a Evola el nazismo podía superar tales limitaciones si rectificaba sus dos orientaciones originarias.
Hubo un momento de esperanza cuando se produjo la primera rectificación en 1934 al depurarse su ala izquierda representada por las SA de Rohm y los hermanos Strasser que buscaba la alianza con la URSS en contra del occidente liberal, tratando de constituir así un socialismo de corte sovietizante y comunistoide. Se ensalzó así la idea del socialismo entendido como comunitarismo y la alianza y no la lucha de clases.
Faltaba lo más difícil de todo cual era la rectificación del espíritu nacionalista particularista y moderno inserto en la tradición germánica con el romanticismo y cuyos principales exponentes eran los miembros de la escuela racista biológica representada principalmente por Rosenberg y Günther. Esta corriente será nefasta para los mismos intereses de Alemania y ello se lo verá expresamente en la fallida invasión a Rusia. Cuando los alemanes entraron a territorio soviético fueron recibidos con flores por la población que creyó ver en ellos a auténticos liberadores del comunismo. Se constituyó rápidamente, con el general Vlasov a la cabeza, un Ejército ruso anticomunista multitudinario. Pero el nazismo en ese entonces, debido a las influencias nefastas antes mentadas, trató por igual a todos los rusos desde un punto de vista exclusivamente biológico. Como éstos eran eslavos (no importaba si comunistas o no) e incluso se hacía una analogía con la palabra ‘esclavos’, debían ser tratados como tales, es decir como una raza inferior que estaba condenada a obedecer. De esta manera se le hizo un extraordinario favor a Stalin quien muy hábilmente supo tocar la vena nacionalista de su nación dejando a un lado por un tiempo su consigna de que ‘los proletarios no tienen patria’.
Muy tardíamente, cuando la guerra estaba ya por terminar se comenzó a rectificar esta nefasta idea de la superioridad racial del alemán cuando la organización SS de Himmler comenzó a ser concebida en plena contienda como una orden a la que para pertenecer lo que importaba no era la raza a la que se pertenecía sino la concepción del mundo que se sustentase. Fue así como hubo divisiones de todas las razas. Junto a alemanes lucharon árabes, hindúes, y hasta negros africanos. Esto, que no era otra cosa que ratificar el principio evoliano de raza del espíritu, es decir de una raza que se actualiza y se descubre en lo más profundo de sí como una concepción del mundo que se posee y defiende, como decíamos, sucedió demasiado tarde como para haber podido rectificar el rumbo de los acontecimientos y enmendar los graves errores cometidos.
3) Evola y Nietszche frente al problema judío
Nadie pone en duda de que exista un problema judío y la realidad de nuestros tiempos con las matanzas producidas cotidianamente por el Estado de Israel son un ejemplo claro. Pero hay dos maneras posibles de tratarlo. Existen ciertas posturas antisemitas que por su extremismo declarado terminan haciéndole el juego al mismo enemigo que dicen combatir. Esto lo vio con claridad Nietzsche cuando enfrentó con dureza a los movimientos antisemitas de su tiempo a pesar de manifestarse abiertamente como contrario al judaísmo. Él consideraba con agudeza que la raza judía era una raza fracasada ya desde el mismo momento en que hacía 2000 años había sido derrotada sin haber podido conseguir nunca reconstituirse como Estado al no aceptar su situación. Pero que lo que más la habría favorecido era la persecución y por reacción generarle en su seno un nacionalismo, tal como hoy se encuentra representado por el movimiento sionista que Nietzsche no alcanzara a conocer pero que previera lúcidamente en su crecimiento gracias a la acción obtusa llevada a cabo por los antisemitas extremistas. Contrastando con Wagner para quien el judío debía ser convertido a la religión cristiana, política que era en ese entonces también la de la Iglesia, él decía que aunque resultare paradojal lo mejor era no hacerles nada, dejarlos transcurrir que ellos solos se iban a terminar eclipsando. Más aun dejarlos que se integren a la sociedad y que actúen en ella como un factor de corrosión y destrucción. El nuevo orden que habría de surgir, el superhombre, solamente podía operarse con la destrucción del hombre viejo en lo cual el judío habría de cumplir una importante función. Dejando de lado ciertos detalles secundarios y discutibles como el de la doctrina del superhombre, lo que podemos sin lugar a dudas reconocer es que Nietzsche tuvo razón en contra de Hitler quien sería más tarde el representante de ese antisemitismo que él combatiera en vida. Gracias a la persecución que el nazismo les hiciera a los judíos, el sionismo halló razones suficientes para constituir el Estado de Israel. Se necesitaba pues de un movimiento que problematizase hasta los extremos la existencia de un problema judío para que éste hallase su resolución en la existencia de un Estado.
Esta afinidad con el sionismo contrastante con la profunda enemistad hacia el judío fue incluso testimoniada con hechos puntuales no sólo en el nazismo sino aun en el mismo fascismo. Esto fue evidente antes de que estallara la guerra. En 1934 Mussolini se reunió con representantes del movimiento sionista internacional que pensaban realizar un congreso en un principio en Roma, el que luego por razones prudenciales se resolvió hacer en Basilea y Mussolini allí manifestó textualmente: “Yo me considero sionista”. (5) Y se ha sabido también que importantes dirigentes del sionismo como Zapotinsky y Weiszmann tuvieron reuniones con integrantes del gobierno nazi con la finalidad de discutir conjuntamente el establecimiento de un Estado judío en ese entonces en Madagascar. Fue al parecer el desacuerdo del gobierno francés de Pétain lo que impidió llevar a cabo tal proyecto.
Pero si con estas reuniones el mismo no se pudo llevar a cabo fue gracias a los campos de concentración y a los judíos perseguidos y muertos durante la guerra que el sionismo encontró la excusa adecuada para convencer a su colectividad y al mundo entero de que era indispensable encontrar un territorio en donde estar para evitar futuras persecuciones. El nazismo y el fascismo pues si bien fueron antijudíos, sin embargo no fueron igualmente antisionistas y ello hoy es una cosa que se ha hecho ya evidente con los apoyos recíprocos que reciben integrantes de ambas ideologías.
Lo ideal hubiera sido pues seguir la política indicada por Nietzsche, no perseguirlos, no convertirlos en víctimas, en lo cual son expertos, dejarlos incluso integrarse a la propia comunidad, sin por ello dejar de estar alertas respecto de las influencias negativas que pudiesen generar.
Evola iría un paso más adelante sugeriría que un Estado tradicional debería ayudar al judío a retornar a su propia tradición y por lo tanto el mal principal que habría que combatir sería el sionismo que es la expresión nacionalista y secularizada del judaísmo clásico.
4) El nazismo de hoy
Después de los resultados bélicos el mundo entero ha entrado en un estado de regresión y esto ha también acontecido con el movimiento nazi. Las dos tendencias, socialista y nacionalista, que a tientas habían logrado rectificarse, tras la derrota salieron a la palestra en toda su crudeza y con rasgos más extremistas que en el período prebélico. Así pues el socialismo nazi que con los Strasser promovía la alianza con la Unión Soviética, hoy con el nacional comunismo no solamente lo critica a Hitler por no haber seguido tal orientación, sino que abiertamente promueve que su movimiento se subordine como un verdadero títere a los intereses de Rusia (6). Pero la otra vertiente, aquella que enfatizaba en el nacionalismo racista tardíamente superado en los finales de la contienda, ha retornado al racismo más biológico y burdo haciendo una defensa apasionada de la raza blanca, ya no meramente aria como hacían los maestros del racismo germánico para los cuales lo ario no era sinónimo de blanco, pues había un crisol de razas en el medio, sino incluyendo en su seno a todos aquellos individuos que no tienen piel oscura. Este materialismo regiminoso hace no solamente que terminen apoyando al sionismo israelita pues es una pequeña resistencia blanca en medio de poblaciones semíticas de piel oscura que los quieren avasallar, sino también a Bush en vez de Bin Laden o a Zapatero en vez del Mullah Omar.
(1) Citamos al respecto especialmente al Sr. Erwin Robertson que en la revista que él dirige, Ciudad de los Césares, manifestó las cosas que aquí decimos, habiendo sido un antecedente en el mismo sentido un tal Jorge Lastarria, individuo de reconocida militancia nazi, quien en un artículo titulado Vino nuevo en odres viejos, señalaba también que Evola era en el fondo moderno y materialista y que todo lo que de metafísica había en él era utilizado en un sentido mítico en lo cual en el fondo no creía.
(2) Es de señalar al respecto dos hechos acontecidos en los últimos tiempos. El primero de ellos fue el público reconocimiento de que el régimen israelí intentó apoyar al blanco del appartheid de Sudáfrica brindándole tecnología nuclear. El segundo ha sido la pública manifestación de sectores de extracción judía ashkenazi blanca de no querer compartir las escuelas con judíos sefaraditas de piel oscura para no mezclar las razas y mestizarse.
(3) Con respecto a esta última institución, a la que el articulista por ignorancia hace adscribir a nuestro autor como un defensor a ultranza de la misma, digamos que una cosa es defender el principio monárquico como opuesto al republicano y sostener por lo tanto que el poder debe ser absoluto y sin limitaciones en tanto fundado en un carisma espiritual, y otra cosa muy distinta es defender a representantes que se han apartado y traicionado a la misma, como el caso de la dinastía Saboya. Si Evola hubiese sido, tal como dice nuestro desinformado articulista un monárquico a ultranza ¿cómo se hubiese podido explicar que apoyara a la República de Saló en contra del rey de Italia que en septiembre de 1943 se pasó del lado de los Aliados?
(4) Al respecto Alfred Rosenberg en su esencial obra El mito del siglo XX tenía capítulos contundentemente críticos hacia la herencia romana a la que calificaba como una intromisión semítica en el seno de la arianidad germánica. Rosenberg reivindicaba a los reyes bárbaros que se sublevaron contra Roma y repudiaba en cambio a aquellos que como Carlomagno adhirieron al catolicismo romano. Incluso llega a resaltar a la figura de Lutero como el gran rebelde respecto de la soberanía romana.
(5) Renzo de Felice, Storia degli ebrei italiani sotto il fascismo, Turín 1988, pg. 159.
(6) Hemos señalado como una de las tantas expresiones de este estado de genuflexión que llega a límites patológicos al español Movimiento Social Republicano, exponente en tal país de tal corriente, el cual ha hecho alabanzas públicas de las masacres que el genocida Putin ha efectuado con ciudadanos chechenios.
Marcos Ghio
21/06/10
No podemos menos sino agradecer el denodado esfuerzo que en la web realizan personas de ideología nazi, en un sentido del que luego hablaremos, las que de manera espontánea se preocupan de colaborar con nosotros en la vasta tarea periodística y judicial que estamos emprendiendo en contra de representantes sionistas del sistema encargados de vincular las ideas de Julius Evola y de nuestro Centro con el antisemitismo nazi. Entre las varias aparecidas en escena queremos especialmente señalar a una de ellas, en donde su anónimo autor, si bien nos confiesa incompetencia para efectuar un estudio de alcance sobre las relaciones de Evola con la ideología nazi que él sustenta, sin embargo nos dice aun esquemáticamente cosas sumamente esenciales y que desde una vereda opuesta compartimos plenamente.
a) En primer término que Evola no es un autor materialista como en cambio el nazismo biológico que él sustenta. Esto es en verdad un aporte muy importante especialmente viniendo de alguien de tal facción pues tiempo atrás alguno de ellos había manifestado en cambio lo contrario, que era muy moderno y por lo tanto muy materialista, asociándolo incluso con Carlos Marx (1). Que por lo tanto no considera como el nazismo biológico y tal articulista que sea el color de la piel aquello que determine lo que uno es. Señalemos de paso que para el aludido Bach y Miguel Ángel por ejemplo fueron tales por haber pertenecido a la raza blanca, de la cual por otro lado también participa la mayoría de los judíos, sin poder explicarnos por qué los que también forman o formaron parte de la misma, que pueden contarse en miles de millones, jamás llegaron ni lejanamente a tales alturas. Que, tal como veremos, mientras que el nazismo que imperó con Hitler en el poder confundió lo ario con lo germánico y consideró a todos los restantes pueblos que no lo eran como razas inferiores, el actual es en cambio más democrático ya que lo asocia con la totalidad de la raza blanca. Y en tal cambio sustancial puede percibirse la influencia norteamericana de un Rockwell o de los diferentes exponentes del Ku kux klan, así como también pueden explicarse las profundas afinidades que hoy presentan los grupos nazis con el sionismo israelita que es también racista en el sentido de ellos (2).
b) Que Evola estuvo lejos sea del nazismo como del fascismo, aunque en este último caso comete ciertas imprecisiones que seguidamente corregiremos.
c) Que Evola habría sido más antisionista que antijudío, lo cual es verdad ya que él diferenció siempre entre un judaísmo apegado a sus tradiciones sagradas del que es en cambio profano y cuyo antecedente hay que encontrarlo en el momento que pasó de la soberanía de los reyes a la de los profetas y sacerdotes, como en el caso último del fariseísmo. Esta expresión final en su desarrollo último es la que hoy propiamente se manifiesta a través del sionismo que, tal como veremos seguidamente, en la actualidad está estrechamente asociado con el nazismo biológico incluso en su racismo blanco. Por ello los nazis biológicos si bien son antijudíos, no son en cambio antisionistas.
Pero para tratar de esclarecer estos problemas esenciales y a fin de evitar ciertas confusiones vayamos a esclarecer ciertos puntos fundamentales.
1) Evola y el fascismo de Mussolini
Como bien dice nuestro articulista, Evola no fue fascista y por lo tanto no estuvo afiliado a dicho partido. Pero habría que agregar algo más: durante la primera época del fascismo Evola fue un importante opositor al sistema, aunque obviamente no desde una postura de izquierda y moderna como era el caso del antifascismo, sino desde la Derecha en un sentido tradicional. ¿Qué era lo que Evola le criticaba a tal movimiento? Justamente que era una revolución a medias pues si bien manifestaba su intención de terminar con el sistema sin embargo se aliaba con aquellas instituciones que habían permitido el triunfo de las ideas masónicas y liberales en Italia, tales como la Iglesia y la Monarquía saboyana (3), así como con sectores de la gran burguesía. Fue a causa de sus severas críticas a la firma del Concordato con el Vaticano que la revista que él dirigía en ese entonces, La Torre, fue clausurada por el régimen. Es cierto que hubo un período de mayor acercamiento, en especial a partir de 1938 cuando se promulgaron las famosas leyes raciales, las que fueron una consecuencia de su aproximación con el nacional socialismo de Alemania. En ese entonces Mussolini intentó a través de Evola promover un racismo que no otorgase primacía a lo ario-germánico como el de su aliado, el cual en razón de ello se ubicaba en una situación de superioridad con respecto a la raza meridional y latina (4) representada por Italia. La obra de Evola La raza del espíritu, en la que se despojaba al racismo de cualquier contenido étnico nacionalista y moderno, lo mismo que El mito de la sangre, fueron textos de gran aliento y por esta razón fue que Mussolini lo recibió a Evola un par de veces. Pero, tal como nos manifiesta en sus escritos, tal acercamiento quedó prácticamente en la nada debido los influjos que recibiera el Duce desde el ámbito sea de los sectores abiertamente pro-nazis como los de la revista La Difesa Della Razza, así como del clero que no le perdonaban su oposición abierta al Concordato y porque además repudiaban una doctrina que compitiera con ellos en materia de metafísica.
Las cosas serán sumamente diferentes durante el conflicto bélico. A raíz de la defección de la monarquía italiana por la que se ordenó la detención de Mussolini y la declaración de la guerra a Alemania, cambiándose abruptamente de bando, Evola se mantuvo en cambio fiel al fascismo a pesar de haber sido en su momento un opositor y de que éste sostuviese ahora dos principios regresivos, tales como el socialismo y la república. Es de destacar que hasta último momento, tal como nos relata en sus diarios, le sugirió al hijo del Duce con quien dialogaba que no era conveniente derogar la monarquía sino decretar la caducidad del monarca por felonía y su sustitución por un regente, que debía ser en este caso el Duce, lo cual no fue aceptado, pero aun así mantuvo hasta el final su adhesión a tal república en razón de que la misma sustentaba valores legionarios que debían ser rescatados ante el estado de disolución moral en que había caído su país.
2) Evola y el nazismo
Más radical ha sido sin duda la oposicón de Evola al nazismo y a la figura de Hitler respecto de la cual tuvo y reconoció públicamente una cierta negación. Sin embargo, como su crítica era, una vez más desde la Derecha y no desde la izquierda, lo que pueda haber criticado del nazismo es sumamente diferente de lo que hiciera la opinión hoy impuesta. Del mismo modo que él también fue capaz de señalar cosas positivas y rescatables así como intentar desde su posición de prestigio intelectual de promover en su seno ciertas líneas rectificatorias.
Empezando con la denominación de tal movimiento, ‘nacional socialista’, respecto de lo cual él obviamente tenía objeciones que hacer a tales corrientes decididamente modernas. Con respecto a la primera, digamos que el socialismo representaba una postura subversiva pues tendía a sustituir a la persona por la sociedad y la masa. Pero sin embargo tal denominación era aceptable si se expresaba como una reacción hacia el individualismo liberal, aunque su peligro, representado en tal caso por el marxismo leninismo, era que, confundiéndose ilícitamente al individuo con la persona, se confluyera hacia una sociedad totalitaria y de masas tal como la existente en la Rusia comunista.
Y con respecto al nacionalismo, movimiento surgido con la Revolución Francesa con la finalidad de destruir el ecumenismo medieval, solamente podía ser rescatado en tanto se reivindicase del pasado a aquellos momentos y figuras que representasen lo contrario de tales principios modernos que intentaban implantarse universalmente por el mundo. Lo repudiable del mismo era el particularismo extremo que en Alemania tenía exponentes significativos en el movimiento Romántico y en el idealismo filosófico. Era de Fichte la frase de que ‘lo alemán es para nosotros sinónimo de verdad y de justicia’. Tal nacionalismo extremo se manifestaba en el nazismo a través del movimiento racista biológico para el cual la superioridad de lo alemán estaba constituida principalmente por su naturaleza física que era lo que había determinado sus posteriores creaciones.
De acuerdo a Evola el nazismo podía superar tales limitaciones si rectificaba sus dos orientaciones originarias.
Hubo un momento de esperanza cuando se produjo la primera rectificación en 1934 al depurarse su ala izquierda representada por las SA de Rohm y los hermanos Strasser que buscaba la alianza con la URSS en contra del occidente liberal, tratando de constituir así un socialismo de corte sovietizante y comunistoide. Se ensalzó así la idea del socialismo entendido como comunitarismo y la alianza y no la lucha de clases.
Faltaba lo más difícil de todo cual era la rectificación del espíritu nacionalista particularista y moderno inserto en la tradición germánica con el romanticismo y cuyos principales exponentes eran los miembros de la escuela racista biológica representada principalmente por Rosenberg y Günther. Esta corriente será nefasta para los mismos intereses de Alemania y ello se lo verá expresamente en la fallida invasión a Rusia. Cuando los alemanes entraron a territorio soviético fueron recibidos con flores por la población que creyó ver en ellos a auténticos liberadores del comunismo. Se constituyó rápidamente, con el general Vlasov a la cabeza, un Ejército ruso anticomunista multitudinario. Pero el nazismo en ese entonces, debido a las influencias nefastas antes mentadas, trató por igual a todos los rusos desde un punto de vista exclusivamente biológico. Como éstos eran eslavos (no importaba si comunistas o no) e incluso se hacía una analogía con la palabra ‘esclavos’, debían ser tratados como tales, es decir como una raza inferior que estaba condenada a obedecer. De esta manera se le hizo un extraordinario favor a Stalin quien muy hábilmente supo tocar la vena nacionalista de su nación dejando a un lado por un tiempo su consigna de que ‘los proletarios no tienen patria’.
Muy tardíamente, cuando la guerra estaba ya por terminar se comenzó a rectificar esta nefasta idea de la superioridad racial del alemán cuando la organización SS de Himmler comenzó a ser concebida en plena contienda como una orden a la que para pertenecer lo que importaba no era la raza a la que se pertenecía sino la concepción del mundo que se sustentase. Fue así como hubo divisiones de todas las razas. Junto a alemanes lucharon árabes, hindúes, y hasta negros africanos. Esto, que no era otra cosa que ratificar el principio evoliano de raza del espíritu, es decir de una raza que se actualiza y se descubre en lo más profundo de sí como una concepción del mundo que se posee y defiende, como decíamos, sucedió demasiado tarde como para haber podido rectificar el rumbo de los acontecimientos y enmendar los graves errores cometidos.
3) Evola y Nietszche frente al problema judío
Nadie pone en duda de que exista un problema judío y la realidad de nuestros tiempos con las matanzas producidas cotidianamente por el Estado de Israel son un ejemplo claro. Pero hay dos maneras posibles de tratarlo. Existen ciertas posturas antisemitas que por su extremismo declarado terminan haciéndole el juego al mismo enemigo que dicen combatir. Esto lo vio con claridad Nietzsche cuando enfrentó con dureza a los movimientos antisemitas de su tiempo a pesar de manifestarse abiertamente como contrario al judaísmo. Él consideraba con agudeza que la raza judía era una raza fracasada ya desde el mismo momento en que hacía 2000 años había sido derrotada sin haber podido conseguir nunca reconstituirse como Estado al no aceptar su situación. Pero que lo que más la habría favorecido era la persecución y por reacción generarle en su seno un nacionalismo, tal como hoy se encuentra representado por el movimiento sionista que Nietzsche no alcanzara a conocer pero que previera lúcidamente en su crecimiento gracias a la acción obtusa llevada a cabo por los antisemitas extremistas. Contrastando con Wagner para quien el judío debía ser convertido a la religión cristiana, política que era en ese entonces también la de la Iglesia, él decía que aunque resultare paradojal lo mejor era no hacerles nada, dejarlos transcurrir que ellos solos se iban a terminar eclipsando. Más aun dejarlos que se integren a la sociedad y que actúen en ella como un factor de corrosión y destrucción. El nuevo orden que habría de surgir, el superhombre, solamente podía operarse con la destrucción del hombre viejo en lo cual el judío habría de cumplir una importante función. Dejando de lado ciertos detalles secundarios y discutibles como el de la doctrina del superhombre, lo que podemos sin lugar a dudas reconocer es que Nietzsche tuvo razón en contra de Hitler quien sería más tarde el representante de ese antisemitismo que él combatiera en vida. Gracias a la persecución que el nazismo les hiciera a los judíos, el sionismo halló razones suficientes para constituir el Estado de Israel. Se necesitaba pues de un movimiento que problematizase hasta los extremos la existencia de un problema judío para que éste hallase su resolución en la existencia de un Estado.
Esta afinidad con el sionismo contrastante con la profunda enemistad hacia el judío fue incluso testimoniada con hechos puntuales no sólo en el nazismo sino aun en el mismo fascismo. Esto fue evidente antes de que estallara la guerra. En 1934 Mussolini se reunió con representantes del movimiento sionista internacional que pensaban realizar un congreso en un principio en Roma, el que luego por razones prudenciales se resolvió hacer en Basilea y Mussolini allí manifestó textualmente: “Yo me considero sionista”. (5) Y se ha sabido también que importantes dirigentes del sionismo como Zapotinsky y Weiszmann tuvieron reuniones con integrantes del gobierno nazi con la finalidad de discutir conjuntamente el establecimiento de un Estado judío en ese entonces en Madagascar. Fue al parecer el desacuerdo del gobierno francés de Pétain lo que impidió llevar a cabo tal proyecto.
Pero si con estas reuniones el mismo no se pudo llevar a cabo fue gracias a los campos de concentración y a los judíos perseguidos y muertos durante la guerra que el sionismo encontró la excusa adecuada para convencer a su colectividad y al mundo entero de que era indispensable encontrar un territorio en donde estar para evitar futuras persecuciones. El nazismo y el fascismo pues si bien fueron antijudíos, sin embargo no fueron igualmente antisionistas y ello hoy es una cosa que se ha hecho ya evidente con los apoyos recíprocos que reciben integrantes de ambas ideologías.
Lo ideal hubiera sido pues seguir la política indicada por Nietzsche, no perseguirlos, no convertirlos en víctimas, en lo cual son expertos, dejarlos incluso integrarse a la propia comunidad, sin por ello dejar de estar alertas respecto de las influencias negativas que pudiesen generar.
Evola iría un paso más adelante sugeriría que un Estado tradicional debería ayudar al judío a retornar a su propia tradición y por lo tanto el mal principal que habría que combatir sería el sionismo que es la expresión nacionalista y secularizada del judaísmo clásico.
4) El nazismo de hoy
Después de los resultados bélicos el mundo entero ha entrado en un estado de regresión y esto ha también acontecido con el movimiento nazi. Las dos tendencias, socialista y nacionalista, que a tientas habían logrado rectificarse, tras la derrota salieron a la palestra en toda su crudeza y con rasgos más extremistas que en el período prebélico. Así pues el socialismo nazi que con los Strasser promovía la alianza con la Unión Soviética, hoy con el nacional comunismo no solamente lo critica a Hitler por no haber seguido tal orientación, sino que abiertamente promueve que su movimiento se subordine como un verdadero títere a los intereses de Rusia (6). Pero la otra vertiente, aquella que enfatizaba en el nacionalismo racista tardíamente superado en los finales de la contienda, ha retornado al racismo más biológico y burdo haciendo una defensa apasionada de la raza blanca, ya no meramente aria como hacían los maestros del racismo germánico para los cuales lo ario no era sinónimo de blanco, pues había un crisol de razas en el medio, sino incluyendo en su seno a todos aquellos individuos que no tienen piel oscura. Este materialismo regiminoso hace no solamente que terminen apoyando al sionismo israelita pues es una pequeña resistencia blanca en medio de poblaciones semíticas de piel oscura que los quieren avasallar, sino también a Bush en vez de Bin Laden o a Zapatero en vez del Mullah Omar.
(1) Citamos al respecto especialmente al Sr. Erwin Robertson que en la revista que él dirige, Ciudad de los Césares, manifestó las cosas que aquí decimos, habiendo sido un antecedente en el mismo sentido un tal Jorge Lastarria, individuo de reconocida militancia nazi, quien en un artículo titulado Vino nuevo en odres viejos, señalaba también que Evola era en el fondo moderno y materialista y que todo lo que de metafísica había en él era utilizado en un sentido mítico en lo cual en el fondo no creía.
(2) Es de señalar al respecto dos hechos acontecidos en los últimos tiempos. El primero de ellos fue el público reconocimiento de que el régimen israelí intentó apoyar al blanco del appartheid de Sudáfrica brindándole tecnología nuclear. El segundo ha sido la pública manifestación de sectores de extracción judía ashkenazi blanca de no querer compartir las escuelas con judíos sefaraditas de piel oscura para no mezclar las razas y mestizarse.
(3) Con respecto a esta última institución, a la que el articulista por ignorancia hace adscribir a nuestro autor como un defensor a ultranza de la misma, digamos que una cosa es defender el principio monárquico como opuesto al republicano y sostener por lo tanto que el poder debe ser absoluto y sin limitaciones en tanto fundado en un carisma espiritual, y otra cosa muy distinta es defender a representantes que se han apartado y traicionado a la misma, como el caso de la dinastía Saboya. Si Evola hubiese sido, tal como dice nuestro desinformado articulista un monárquico a ultranza ¿cómo se hubiese podido explicar que apoyara a la República de Saló en contra del rey de Italia que en septiembre de 1943 se pasó del lado de los Aliados?
(4) Al respecto Alfred Rosenberg en su esencial obra El mito del siglo XX tenía capítulos contundentemente críticos hacia la herencia romana a la que calificaba como una intromisión semítica en el seno de la arianidad germánica. Rosenberg reivindicaba a los reyes bárbaros que se sublevaron contra Roma y repudiaba en cambio a aquellos que como Carlomagno adhirieron al catolicismo romano. Incluso llega a resaltar a la figura de Lutero como el gran rebelde respecto de la soberanía romana.
(5) Renzo de Felice, Storia degli ebrei italiani sotto il fascismo, Turín 1988, pg. 159.
(6) Hemos señalado como una de las tantas expresiones de este estado de genuflexión que llega a límites patológicos al español Movimiento Social Republicano, exponente en tal país de tal corriente, el cual ha hecho alabanzas públicas de las masacres que el genocida Putin ha efectuado con ciudadanos chechenios.
Marcos Ghio
21/06/10
domingo, 13 de junio de 2010
HAY QUE APOYAR A LOS AMBIENTALISTAS DE GUALEGUAYCHÚ
El tema de las papeleras y de la perseverante protesta de los ciudadanos de Gualeguaychú ha sido ya desarrollado por nosotros ampliamente en otras oportunidades, por lo que, para no ser reiterativos, nos remitimos a un artículo que publicáramos hace más de tres años.
Nuestro interés es aquí, en especial a la luz de los últimos acontecimientos, resaltar que un movimiento alternativo que no sea de izquierda, sino de derecha en un sentido estricto y tradicional (1), debería declararse sin más como anticapitalista rescatando los principios propios de las sociedades tradicionales para las cuales la economía no era el destino del hombre, en donde la vida era concebida como un medio para alcanzar una dimensión superior y que, ante el desarrollo compulsivo de la tecnología tal como acontece en nuestros días, debería sostener la defensa del medio ambiente y oponerse con todas las fuerzas a la contaminación y destrucción de la naturaleza, comprendiendo todo ello como el efecto de algo superior cual es la contaminación de la esfera espiritual en el hombre al convertírselo en una mera máquina encargada de consumir y producir. Por lo tanto la ecología, comprendida aquí como la defensa de una vida frugal y en armonía con el medio ambiente, debería ser una bandera a levantar por parte de un movimiento alternativo al sistema. Pero al respecto, debido a que competimos en materia de protesta con la izquierda, la que ya se ha apropiado de tal bandera desde hace tiempo a través del movimiento de los Verdes, debemos decir que hay dos tipos de ecologismo, uno de carácter moderno y por lo tanto convencional e izquierdista para el cual todo se reduciría a la búsqueda de tecnologías alternativas que contaminen lo menos posible dejando así intacta la mentalidad consumista y materialista y otro en cambio de carácter tradicional para el cual la contaminación del medio ambiente es tan sólo el efecto de una contaminación interior producida en el hombre por la cual se lo ha convertido en un ser puramente material y tecnológico, en tanto que para la sociedad moderna la meta de la vida es producir y consumir siempre más, lo cual proporcionaría al hombre la verdadera felicidad. Es de destacar aquí que la izquierda, especialmente la marxista, no se opone al capitalismo en cuanto a su espíritu materialista y económico, sino que solamente contrasta con sus políticas distributivas y de gestión empresarial. Más aun, ella considerará al capitalismo como algo superior a la sociedad medieval, como el producto de un progreso evolutivo y fatal que conduce necesariamente al socialismo, el cual sería un estadio superior en el proceso moderno. Esto es lo que explica que los principales regímenes comunistas del planeta, tales como China y Rusia, hoy se hayan convertido sin más en sistemas capitalistas y de mercado sin necesidad de ningún tipo de revolución en sus seno y conservando incluso el aditamento de ‘socialista’ para el mismo.
Nuestro ecologismo debe fundarse en cambio más que en una serie de consejos respecto del buen uso de la tecnología en una verdadera y propia desintoxicación por parte del hombre de todo aquel materialismo esencial que lo circunda y del cual participan por igual todas las ideologías reinantes. Debería plantearse como meta a un hombre que evitara rodearse de cosas superfluas que solamente le sirven para alienarse cada vez más; su máxima tendría que ser la frugalidad en la cual el ocio debe estar por encima del trabajo y la actividad contemplativa debe tener primacía sobre la técnica y la acción. Al respecto sigue teniendo pues vigencia la misma idea que hemos planteado en el artículo anterior escrito hace más de tres años con respecto al tema de las papeleras en el sentido de que en realidad más que pensarse en la reubicación de las mismas para que de un lugar se trasladen a otro, cambiando así el espacio de la contaminación, ya que las mismas representan siempre un peligro potencial, pues un mero y simple accidente puede producir daños irreversibles en los ríos cuya agua consumimos todos, sino lisa y llanamente su supresión en función de lo inútil que representa hoy en día esa infatuación de prensa escrita y superficial por lo general destructiva de la mente y alma de las personas. Vale aquí la misma idea con respecto al tema del analfabetismo, ya desarrollado también en aquella nota. Más que interesarnos que la gente aprenda a leer, debe preocuparnos lo que leerá. Antiguamente existían analfabetos cultos, hoy en día la gran mayoría de nuestros profesionales universitarios carece de cultura. Y ni qué decir de la gran mayoría de las personas que se satura con las imbecilidades que propalan nuestros medios masivos de difusión. Por lo cual si para editar tantas porquerías hay que contaminar los ríos tenemos argumentos de sobra para oponernos a tal destrucción del medio ambiente que es solidaria con la de las mentes de las personas.
Ahora bien desde el momento en que redactáramos aquella nota hasta nuestros días se han producido ciertos fenómenos que queremos señalar aquí. Por un lado estamos presenciando la masiva deserción de la izquierda en el apoyo a los asambleístas de Gualeguaychú en tanto que se ha mostrado cómo su adhesión a tal causa no era incondicional, sino que estaba subordinada a otras finalidades de carácter político y partidista. No cabe duda de que los apoyos recibidos en materia internacional por parte del gobierno uruguayo hacia la candidatura del presidente Kirchner en el Unasur, deben haber repercutido sobremanera para que se resignen una serie de principios ecologistas. Y algo similar ha acontecido con el líder piquetero D’Elía quien ha renunciado a su anterior adhesión a tal causa solicitando abiertamente el levantamiento del corte del puente entre las dos naciones por razones estrictamente políticas.
Nuestra consigna debe ser al respecto que ninguna conveniencia de tal tipo puede estar por encima de un problema de principios, en especial cuando lo que está en juego es el propio medio ambiente y aun nuestra misma supervivencia como nación. En esto es que se debe diferenciar también una derecha de una izquierda. Para la izquierda los intereses, llámense políticos o económicos, siempre tendrán primacía sobre los principios. Para la derecha en cambio es lo opuesto exacto.
Pero queremos agregar a este tema de las papeleras en cuanto a su efecto contaminante otro que ha pasado desapercibido en tanto que no se lo ha relacionado con el mismo. El reciente descubrimiento de petróleo en el mar circundante de las islas Malvinas por parte de los ingleses agrega una nueva cuota de preocupación en cuanto al tema ecológico. Una vez más la fiebre consumista del capitalismo asociada a la desesperación que produce la falta de petróleo en el planeta lo ha llevado en los últimos tiempos, en su búsqueda de tan vital materia prima, a abrir pozos en la profundidad de los océanos, descuidando totalmente los daños eventuales que ello pueda producir en el medio ambiente. La superficie marítima bien sabemos que es sumamente inestable en cuanto a la posibilidad de marremotos u otros accidentes difíciles de controlar, tal como lo que está sucediendo hoy en día en las costas del Golfo de Méjico en donde un pozo petrolero a dos kilómetros de profundidad no puede ser controlado y ha producido una contaminación que ha ya superado en 8 veces a la que se produjera en las costas de Alaska con el hundimiento del superpetrolero de la Exon. Lo curioso de todo esto es que los días pasan y no se ha logrado aun resolver este problema incrementándose hora a hora los índices de contaminación hasta límites inimaginables. Nos preguntamos al respecto ¿qué pasará el día en que Inglaterra, que también se encuentra desesperada por obtener petróleo ya que no lo puede sacar regularmente del Medio Oriente por sus distintas guerras, comience a querer extraerlo de las aguas territoriales de Malvinas? ¿Actuará en este caso la Argentina con la misma frivolidad con que hoy lo está haciendo con la papelera Botnia, la que está a punto de aceptar en su funcionamiento a pesar de saberse que es un foco potencial de contaminación?
(1) Lamentablemente, debido al tremendo grado de desinformación que hoy existe, señalemos una vez más que el sentido con el cual utilizamos la palabra derecha obviamente no es el de lo que habitualmente se entiende como tal, pensemos por ejemplo en sujeto como Macri o el ingeniero Alsogaray, entre tantos. Esta corriente no se diferencia cualitativamente de la izquierda en la medida que como ésta resalta el proceso moderno de desarrollo industrial, diferenciándose tan sólo en lo secundario que es lo relativo a la manera cómo se organiza la producción y se distribuyen los bienes, pero en lo esencial, cual es su materialismo y su visión economicista de la política, los hace a ambos como de izquierda. Y son también de izquierda en tanto son democráticos e igualitarios. Ser de derecha significa en cambio oponerse al sistema democrático y sostener frente al concepto de igualdad el de la desigualdad jerárquica.
Marcos Ghio
14/06/10
El tema de las papeleras y de la perseverante protesta de los ciudadanos de Gualeguaychú ha sido ya desarrollado por nosotros ampliamente en otras oportunidades, por lo que, para no ser reiterativos, nos remitimos a un artículo que publicáramos hace más de tres años.
Nuestro interés es aquí, en especial a la luz de los últimos acontecimientos, resaltar que un movimiento alternativo que no sea de izquierda, sino de derecha en un sentido estricto y tradicional (1), debería declararse sin más como anticapitalista rescatando los principios propios de las sociedades tradicionales para las cuales la economía no era el destino del hombre, en donde la vida era concebida como un medio para alcanzar una dimensión superior y que, ante el desarrollo compulsivo de la tecnología tal como acontece en nuestros días, debería sostener la defensa del medio ambiente y oponerse con todas las fuerzas a la contaminación y destrucción de la naturaleza, comprendiendo todo ello como el efecto de algo superior cual es la contaminación de la esfera espiritual en el hombre al convertírselo en una mera máquina encargada de consumir y producir. Por lo tanto la ecología, comprendida aquí como la defensa de una vida frugal y en armonía con el medio ambiente, debería ser una bandera a levantar por parte de un movimiento alternativo al sistema. Pero al respecto, debido a que competimos en materia de protesta con la izquierda, la que ya se ha apropiado de tal bandera desde hace tiempo a través del movimiento de los Verdes, debemos decir que hay dos tipos de ecologismo, uno de carácter moderno y por lo tanto convencional e izquierdista para el cual todo se reduciría a la búsqueda de tecnologías alternativas que contaminen lo menos posible dejando así intacta la mentalidad consumista y materialista y otro en cambio de carácter tradicional para el cual la contaminación del medio ambiente es tan sólo el efecto de una contaminación interior producida en el hombre por la cual se lo ha convertido en un ser puramente material y tecnológico, en tanto que para la sociedad moderna la meta de la vida es producir y consumir siempre más, lo cual proporcionaría al hombre la verdadera felicidad. Es de destacar aquí que la izquierda, especialmente la marxista, no se opone al capitalismo en cuanto a su espíritu materialista y económico, sino que solamente contrasta con sus políticas distributivas y de gestión empresarial. Más aun, ella considerará al capitalismo como algo superior a la sociedad medieval, como el producto de un progreso evolutivo y fatal que conduce necesariamente al socialismo, el cual sería un estadio superior en el proceso moderno. Esto es lo que explica que los principales regímenes comunistas del planeta, tales como China y Rusia, hoy se hayan convertido sin más en sistemas capitalistas y de mercado sin necesidad de ningún tipo de revolución en sus seno y conservando incluso el aditamento de ‘socialista’ para el mismo.
Nuestro ecologismo debe fundarse en cambio más que en una serie de consejos respecto del buen uso de la tecnología en una verdadera y propia desintoxicación por parte del hombre de todo aquel materialismo esencial que lo circunda y del cual participan por igual todas las ideologías reinantes. Debería plantearse como meta a un hombre que evitara rodearse de cosas superfluas que solamente le sirven para alienarse cada vez más; su máxima tendría que ser la frugalidad en la cual el ocio debe estar por encima del trabajo y la actividad contemplativa debe tener primacía sobre la técnica y la acción. Al respecto sigue teniendo pues vigencia la misma idea que hemos planteado en el artículo anterior escrito hace más de tres años con respecto al tema de las papeleras en el sentido de que en realidad más que pensarse en la reubicación de las mismas para que de un lugar se trasladen a otro, cambiando así el espacio de la contaminación, ya que las mismas representan siempre un peligro potencial, pues un mero y simple accidente puede producir daños irreversibles en los ríos cuya agua consumimos todos, sino lisa y llanamente su supresión en función de lo inútil que representa hoy en día esa infatuación de prensa escrita y superficial por lo general destructiva de la mente y alma de las personas. Vale aquí la misma idea con respecto al tema del analfabetismo, ya desarrollado también en aquella nota. Más que interesarnos que la gente aprenda a leer, debe preocuparnos lo que leerá. Antiguamente existían analfabetos cultos, hoy en día la gran mayoría de nuestros profesionales universitarios carece de cultura. Y ni qué decir de la gran mayoría de las personas que se satura con las imbecilidades que propalan nuestros medios masivos de difusión. Por lo cual si para editar tantas porquerías hay que contaminar los ríos tenemos argumentos de sobra para oponernos a tal destrucción del medio ambiente que es solidaria con la de las mentes de las personas.
Ahora bien desde el momento en que redactáramos aquella nota hasta nuestros días se han producido ciertos fenómenos que queremos señalar aquí. Por un lado estamos presenciando la masiva deserción de la izquierda en el apoyo a los asambleístas de Gualeguaychú en tanto que se ha mostrado cómo su adhesión a tal causa no era incondicional, sino que estaba subordinada a otras finalidades de carácter político y partidista. No cabe duda de que los apoyos recibidos en materia internacional por parte del gobierno uruguayo hacia la candidatura del presidente Kirchner en el Unasur, deben haber repercutido sobremanera para que se resignen una serie de principios ecologistas. Y algo similar ha acontecido con el líder piquetero D’Elía quien ha renunciado a su anterior adhesión a tal causa solicitando abiertamente el levantamiento del corte del puente entre las dos naciones por razones estrictamente políticas.
Nuestra consigna debe ser al respecto que ninguna conveniencia de tal tipo puede estar por encima de un problema de principios, en especial cuando lo que está en juego es el propio medio ambiente y aun nuestra misma supervivencia como nación. En esto es que se debe diferenciar también una derecha de una izquierda. Para la izquierda los intereses, llámense políticos o económicos, siempre tendrán primacía sobre los principios. Para la derecha en cambio es lo opuesto exacto.
Pero queremos agregar a este tema de las papeleras en cuanto a su efecto contaminante otro que ha pasado desapercibido en tanto que no se lo ha relacionado con el mismo. El reciente descubrimiento de petróleo en el mar circundante de las islas Malvinas por parte de los ingleses agrega una nueva cuota de preocupación en cuanto al tema ecológico. Una vez más la fiebre consumista del capitalismo asociada a la desesperación que produce la falta de petróleo en el planeta lo ha llevado en los últimos tiempos, en su búsqueda de tan vital materia prima, a abrir pozos en la profundidad de los océanos, descuidando totalmente los daños eventuales que ello pueda producir en el medio ambiente. La superficie marítima bien sabemos que es sumamente inestable en cuanto a la posibilidad de marremotos u otros accidentes difíciles de controlar, tal como lo que está sucediendo hoy en día en las costas del Golfo de Méjico en donde un pozo petrolero a dos kilómetros de profundidad no puede ser controlado y ha producido una contaminación que ha ya superado en 8 veces a la que se produjera en las costas de Alaska con el hundimiento del superpetrolero de la Exon. Lo curioso de todo esto es que los días pasan y no se ha logrado aun resolver este problema incrementándose hora a hora los índices de contaminación hasta límites inimaginables. Nos preguntamos al respecto ¿qué pasará el día en que Inglaterra, que también se encuentra desesperada por obtener petróleo ya que no lo puede sacar regularmente del Medio Oriente por sus distintas guerras, comience a querer extraerlo de las aguas territoriales de Malvinas? ¿Actuará en este caso la Argentina con la misma frivolidad con que hoy lo está haciendo con la papelera Botnia, la que está a punto de aceptar en su funcionamiento a pesar de saberse que es un foco potencial de contaminación?
(1) Lamentablemente, debido al tremendo grado de desinformación que hoy existe, señalemos una vez más que el sentido con el cual utilizamos la palabra derecha obviamente no es el de lo que habitualmente se entiende como tal, pensemos por ejemplo en sujeto como Macri o el ingeniero Alsogaray, entre tantos. Esta corriente no se diferencia cualitativamente de la izquierda en la medida que como ésta resalta el proceso moderno de desarrollo industrial, diferenciándose tan sólo en lo secundario que es lo relativo a la manera cómo se organiza la producción y se distribuyen los bienes, pero en lo esencial, cual es su materialismo y su visión economicista de la política, los hace a ambos como de izquierda. Y son también de izquierda en tanto son democráticos e igualitarios. Ser de derecha significa en cambio oponerse al sistema democrático y sostener frente al concepto de igualdad el de la desigualdad jerárquica.
Marcos Ghio
14/06/10
viernes, 28 de mayo de 2010
CELEBRACIÓN DEL BICENTENARIO EN ECUADOR
Extractamos de la página amiga El otro Ecuador una forma distinta y parecida a la nuestra de celebrar el bicentenario. Debido a su importante carácter documental especialmente para tantos ‘bolivarianos’, adeptos a la tercera posición consideramos este texto de un valor fundamental
Imperialismo anglosajón, logias masónicas y la “independencia” de Hispanoamérica. Historia (L) y Cuando los ecuatorianos pensaban (XVI)
A pocas horas de conmemorarse el 188° aniversario de la batalla de Pichincha (24 de Mayo de 1822) que selló nuestra denominada y supuesta “libertad” y hoy cuando toda la burguesía “latinoamericana” celebra con júbilo 200 años de servilismo y dependencia en medio del tan cacareado bicentenario, al parecer ansiando otros tantos años de dominación global por parte de sus amos en Inglaterra y los Estados Unidos; presentamos a continuación un esclarecedor, impactante y sobre todo valiente texto, sobre el verdadero proceso histórico de la gran farsa llamada “independencia”:
Imperialismo anglosajón, logias masónicas
y la “independencia” de Hispanoamérica*
Por Armando Aristizábal**
“El objetivo de Inglaterra y de todas las logias masónicas en América era lograr la independencia, luego de destruir el poderoso andamiaje político-militar montado por España“.
“dividir y fraccionar territorios emancipados para poderlos dominar mejor”
“A Inglaterra y su mercado mundial les interesaba enfrentarse con pequeñas repúblicas, susceptibles de ser manejadas fácilmente a su arbitrio…”
____________
En todas las épocas, y en el mundo entero, las sociedades secretas se han constituido como fuente dinámica en el proceso de transformación social y política, y se han comportado como fundamental estímulo en los procesos revolucionarios.
Con los acontecimientos de Chuquisaca y Quito en 1809 se inició el proceso de la independencia de la América española. Desde entonces el impulso emancipador lo dieron los comerciantes, cuyo mayor interés los vinculaba hacia nexos económicos con Inglaterra; y los intelectuales, que nutrieron sus ideales y amasaron sus esperanzas en el iluminismo francés y la filosofía de la Revolución de 1789, con su tríptico eterno: Libertad, Igualdad, Confraternidad.
(…)
La principal organización secreta que intervino en el proceso libertario a partir de 1809 fue la masonería, cuya directriz provenía de Inglaterra, con logias fraternas en toda Europa y en América. Tuvo cierto grado de afinidad con el liberalismo político y económico, en cuanto a su pertinaz lucha contra el absolutismo, que era la expresión autocrática impuesta en nombre de Dios: la teocracia.
Inglaterra era un país desarrollado en permanente expansión de mercados, con la flota naval más grande del mundo. Se hallaba al acecho de las colonias españolas que, una vez libres con un poco de su ayuda, podían convertirse en consumidores de sus productos, amén de ser un inmenso recurso de materias primas. El objetivo de Inglaterra y de todas las logias masónicas en América era lograr la independencia, luego de destruir el poderoso andamiaje político-militar montado por España.
El capitalismo mundial, como en este caso lo demostró Inglaterra, jamás entrega una ayuda desinteresada. Siempre procede primero a hacer cálculos para dar “generosamente” el paso siguiente. “Inglaterra se había propuesto convertirse en sucesora de España a la hora de la independencia de sus colonias, y no se regateó esfuerzos para acelerar el momento. A lo largo de todo el siglo XVII desplegó una paciente labor de zapa para producir sus mercaderías y extender su influencia en el área latinoamericana. Unas veces lo hizo legalmente a través de puertos españoles, y otras de forma ilegal apelando al contrabando, o bien mediante el establecimiento de puertos francos en las islas que tenía bajo su dominio”.
Inglaterra, en la lucha de expansión económica con España, llevó las de ganar, principalmente por la fuerza poderosa de su marina mercante. Por algo Inglaterra mereció el nombre de “La Señora de los Mares”, o la frase no tan cierta, pero que explicaba ese poderío naval inglés: “Nadie puede disparar un cañón en alta mar sin pedir permiso a Inglaterra”. Poderío naval múltiple: mercante y militar.
Simón Bolívar en galas masónicas
“Fue en Cádiz donde se fundaron las primeras logias y sociedades secretas de influencia masónica con vistas a la independencia de América. Allí estaba el futuro general San Martín y otros partidarios criollos durante la guerra de la Independencia contra Napoleón. La más famosa de estas logias fue la de los Caballeros Racionales, con sede en Cádiz y Londres. En la sede inglesa el gran maestre de la logia era el venezolano Francisco de Miranda, que tanta influencia ejercería sobre Simón Bolívar. Es más, por la logia de los Caballeros Racionales pasaron casi todos los hombres que iban a jugar un papel preponderante en la emancipación de la América española: San Martín, Bolívar, O`Higgings, Alvear, Zapiola, etc.”
“Para juzgar la importancia que las logias tuvieron en el proceso independentista, veamos a título de ejemplo un aspecto concreto. En el Río de la Plata actuó la logia Lautaro, de la que San Martín y Alvear eran cabezas visibles. Su influencia en los asuntos políticos era tal, que llegó a convertirse en gobierno paralelo…” San Martín, Alvear, O`Higgins, principalmente, fundaron la Logia Lautaro que impulsó la convocatoria de la Asamblea Constituyente en el Virreinato del Río de la Plata que, si no declaró la independencia entonces, puso sólidas bases de republicanismo, aparte de dictar la abolición de la esclavitud, libertad de prensa y la extinción de la Inquisición, verdaderas instituciones de corte colonialista. La independencia se declaró el 9 de julio de 1816, en gran medida por el impulso dado por la poderosa Logia Lautaro.
“Otro tanto ocurrió en el Perú, donde las logias prepararon el desembarco de la expedición de San Martín. Sin embargo, también fueron las logias, en este caso las fieles a Inglaterra, las que trataron de dividir a los patriotas, ya que desconfiaban de las intenciones del Libertador de Argentina, poco adicto a su política de dividir y fraccionar los territorios emancipados para poderlos dominar mejor.”
Tenemos ya una idea clara de la formidable participación del movimiento europeo masónico, especialmente el inglés, en el proceso emancipador de América; y la última cita constituye la partida para sospechar que la muerte de Antonio José de Sucre habría sido planificada en el misterioso silencio de una poderosa logia, a partir de “dividir y fraccionar territorios emancipados para poderlos dominar mejor”. Sucre estaría en la mira del movimiento masónico por su irreductible empeño de mantener la unidad grancolombiana. El pensamiento de Bolívar, en la materia, era el pensamiento de Sucre. Si fatalmente Páez cercenó Venezuela, Sucre venía convencido, y lo habría logrado, de mantener la unidad entre Colombia y Ecuador, aspecto reñido con los propósitos ingleses, y secundados por sus logias, de crear repúblicas minúsculas para campear a su antojo. Fue en este ambiente esotérico, producto del hermetismo en el que actúan logias masónicas, que se desarrolló el proceso de conclusión colonial; dése por cierto, también, que en este contexto se realizaría la célebre entrevista de Guayaquil, entre dos hermanos, Bolívar y San Martín.
Bolívar y Páez saludados por el pueblo de Caracas tras la proclamacion de la Independencia.
Es notable la presencia del estandarte inglés-británico en esta imagen oficial. Mural del Capitolio de Caracas.
“Igual que se puede decir del asesinato de Mariscal Sucre en la encrucijada de Berruecos. Aunque no existen pruebas, todos los indicios señalan el ajuste de cuentas entre logias masónicas rivales.
“El mismo Bolívar, afiliado a la logia londinense junto a su lugarteniente Santander, terminaría siendo puesto en la picota por los masones probritánicos, quienes le acusaron de abrigar ambiciones absolutistas y se opusieron a sus ideales de unidad latinoamericana.
“Por eso no resulta ilógico suponer que a la sombra de este pulpo de sociedades secretas y logias, el imperialismo británico jugaba su baza de sustituir a España en el continente americano. Así, todos los partidarios de la unión o confederación de las colonias en un Estado orgánico fueron asesinados o desacreditados para que no pudieran cumplir su cometido. Para establecer su hegemonía económica, Inglaterra propiciaba la formación de pequeñas repúblicas independientes, antagónicas unas de otras, para mejor ejercer su papel de árbitro y monopolizador comercial. Y en la cuenta de las logias probritánicas hay que apuntar la muerte de Sucre, la conspiración de Santander para deshacer la Gran Colombia, el intento de asesinato de Bolívar y otros sucesos similares contribuyeron al fraccionamiento del gran imperio colonial español en una multiplicidad de naciones tuteladas por el imperialismo anglosajón”.
Si aplicamos el razonamiento anterior, y la lógica masónica de dividir para debilitar, concluiríamos con que la Batalla de Tarqui fue resultado de la obra masónica, en su silenciosa pero efectiva labor de lanzar hermanos contra hermanos, mientras nosotros seguimos discutiendo el eterno problema limítrofe…
A Inglaterra y su mercado mundial les interesaba enfrentarse con pequeñas repúblicas, susceptibles de ser manejadas fácilmente a su arbitrio…
Sucre fue víctima de varios atentados contra su vida; uno de ellos perpetrado por Mattos. Pues se asegura que éste era un mercenario que servía a órdenes de una de las muchas sociedades secretas de la masonería. Pese a las reiteradas acusaciones de que Mattos obraba por dinero, bajo ese poder secreto, nunca se logró establecer la relación. En esa oportunidad Sucre salvó su vida, pero no logró salvarla en Berruecos.
_____________________
Notas:
*El presente texto es un extracto de un subcapítulo llamado “LOGIAS MASÓNICAS” del capítulo “Posibles causas de la muerte de Sucre” en el libro “Juan José Flores en Berruecos, Síntesis de una Infamia” de Armando Aristizábal, pp. 293 a 297, ediciones de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito, 1995. El entrecomillado son citas que realiza el autor.
** Armando Aristizábal: Notable escritor, investigador e historiador ecuatoriano lamentablemente ya fallecido, sin haber podido concluir su obra cumbre la “Historia de la Corrupción en el Ecuador”.
Extractamos de la página amiga El otro Ecuador una forma distinta y parecida a la nuestra de celebrar el bicentenario. Debido a su importante carácter documental especialmente para tantos ‘bolivarianos’, adeptos a la tercera posición consideramos este texto de un valor fundamental
Imperialismo anglosajón, logias masónicas y la “independencia” de Hispanoamérica. Historia (L) y Cuando los ecuatorianos pensaban (XVI)
A pocas horas de conmemorarse el 188° aniversario de la batalla de Pichincha (24 de Mayo de 1822) que selló nuestra denominada y supuesta “libertad” y hoy cuando toda la burguesía “latinoamericana” celebra con júbilo 200 años de servilismo y dependencia en medio del tan cacareado bicentenario, al parecer ansiando otros tantos años de dominación global por parte de sus amos en Inglaterra y los Estados Unidos; presentamos a continuación un esclarecedor, impactante y sobre todo valiente texto, sobre el verdadero proceso histórico de la gran farsa llamada “independencia”:
Imperialismo anglosajón, logias masónicas
y la “independencia” de Hispanoamérica*
Por Armando Aristizábal**
“El objetivo de Inglaterra y de todas las logias masónicas en América era lograr la independencia, luego de destruir el poderoso andamiaje político-militar montado por España“.“dividir y fraccionar territorios emancipados para poderlos dominar mejor”
“A Inglaterra y su mercado mundial les interesaba enfrentarse con pequeñas repúblicas, susceptibles de ser manejadas fácilmente a su arbitrio…”
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En todas las épocas, y en el mundo entero, las sociedades secretas se han constituido como fuente dinámica en el proceso de transformación social y política, y se han comportado como fundamental estímulo en los procesos revolucionarios.
Con los acontecimientos de Chuquisaca y Quito en 1809 se inició el proceso de la independencia de la América española. Desde entonces el impulso emancipador lo dieron los comerciantes, cuyo mayor interés los vinculaba hacia nexos económicos con Inglaterra; y los intelectuales, que nutrieron sus ideales y amasaron sus esperanzas en el iluminismo francés y la filosofía de la Revolución de 1789, con su tríptico eterno: Libertad, Igualdad, Confraternidad.
(…)

La principal organización secreta que intervino en el proceso libertario a partir de 1809 fue la masonería, cuya directriz provenía de Inglaterra, con logias fraternas en toda Europa y en América. Tuvo cierto grado de afinidad con el liberalismo político y económico, en cuanto a su pertinaz lucha contra el absolutismo, que era la expresión autocrática impuesta en nombre de Dios: la teocracia.
Inglaterra era un país desarrollado en permanente expansión de mercados, con la flota naval más grande del mundo. Se hallaba al acecho de las colonias españolas que, una vez libres con un poco de su ayuda, podían convertirse en consumidores de sus productos, amén de ser un inmenso recurso de materias primas. El objetivo de Inglaterra y de todas las logias masónicas en América era lograr la independencia, luego de destruir el poderoso andamiaje político-militar montado por España.

El capitalismo mundial, como en este caso lo demostró Inglaterra, jamás entrega una ayuda desinteresada. Siempre procede primero a hacer cálculos para dar “generosamente” el paso siguiente. “Inglaterra se había propuesto convertirse en sucesora de España a la hora de la independencia de sus colonias, y no se regateó esfuerzos para acelerar el momento. A lo largo de todo el siglo XVII desplegó una paciente labor de zapa para producir sus mercaderías y extender su influencia en el área latinoamericana. Unas veces lo hizo legalmente a través de puertos españoles, y otras de forma ilegal apelando al contrabando, o bien mediante el establecimiento de puertos francos en las islas que tenía bajo su dominio”.
Inglaterra, en la lucha de expansión económica con España, llevó las de ganar, principalmente por la fuerza poderosa de su marina mercante. Por algo Inglaterra mereció el nombre de “La Señora de los Mares”, o la frase no tan cierta, pero que explicaba ese poderío naval inglés: “Nadie puede disparar un cañón en alta mar sin pedir permiso a Inglaterra”. Poderío naval múltiple: mercante y militar.
Simón Bolívar en galas masónicas“Fue en Cádiz donde se fundaron las primeras logias y sociedades secretas de influencia masónica con vistas a la independencia de América. Allí estaba el futuro general San Martín y otros partidarios criollos durante la guerra de la Independencia contra Napoleón. La más famosa de estas logias fue la de los Caballeros Racionales, con sede en Cádiz y Londres. En la sede inglesa el gran maestre de la logia era el venezolano Francisco de Miranda, que tanta influencia ejercería sobre Simón Bolívar. Es más, por la logia de los Caballeros Racionales pasaron casi todos los hombres que iban a jugar un papel preponderante en la emancipación de la América española: San Martín, Bolívar, O`Higgings, Alvear, Zapiola, etc.”
“Para juzgar la importancia que las logias tuvieron en el proceso independentista, veamos a título de ejemplo un aspecto concreto. En el Río de la Plata actuó la logia Lautaro, de la que San Martín y Alvear eran cabezas visibles. Su influencia en los asuntos políticos era tal, que llegó a convertirse en gobierno paralelo…” San Martín, Alvear, O`Higgins, principalmente, fundaron la Logia Lautaro que impulsó la convocatoria de la Asamblea Constituyente en el Virreinato del Río de la Plata que, si no declaró la independencia entonces, puso sólidas bases de republicanismo, aparte de dictar la abolición de la esclavitud, libertad de prensa y la extinción de la Inquisición, verdaderas instituciones de corte colonialista. La independencia se declaró el 9 de julio de 1816, en gran medida por el impulso dado por la poderosa Logia Lautaro.
“Otro tanto ocurrió en el Perú, donde las logias prepararon el desembarco de la expedición de San Martín. Sin embargo, también fueron las logias, en este caso las fieles a Inglaterra, las que trataron de dividir a los patriotas, ya que desconfiaban de las intenciones del Libertador de Argentina, poco adicto a su política de dividir y fraccionar los territorios emancipados para poderlos dominar mejor.”
Tenemos ya una idea clara de la formidable participación del movimiento europeo masónico, especialmente el inglés, en el proceso emancipador de América; y la última cita constituye la partida para sospechar que la muerte de Antonio José de Sucre habría sido planificada en el misterioso silencio de una poderosa logia, a partir de “dividir y fraccionar territorios emancipados para poderlos dominar mejor”. Sucre estaría en la mira del movimiento masónico por su irreductible empeño de mantener la unidad grancolombiana. El pensamiento de Bolívar, en la materia, era el pensamiento de Sucre. Si fatalmente Páez cercenó Venezuela, Sucre venía convencido, y lo habría logrado, de mantener la unidad entre Colombia y Ecuador, aspecto reñido con los propósitos ingleses, y secundados por sus logias, de crear repúblicas minúsculas para campear a su antojo. Fue en este ambiente esotérico, producto del hermetismo en el que actúan logias masónicas, que se desarrolló el proceso de conclusión colonial; dése por cierto, también, que en este contexto se realizaría la célebre entrevista de Guayaquil, entre dos hermanos, Bolívar y San Martín.
Bolívar y Páez saludados por el pueblo de Caracas tras la proclamacion de la Independencia. Es notable la presencia del estandarte inglés-británico en esta imagen oficial. Mural del Capitolio de Caracas.
“Igual que se puede decir del asesinato de Mariscal Sucre en la encrucijada de Berruecos. Aunque no existen pruebas, todos los indicios señalan el ajuste de cuentas entre logias masónicas rivales.
“El mismo Bolívar, afiliado a la logia londinense junto a su lugarteniente Santander, terminaría siendo puesto en la picota por los masones probritánicos, quienes le acusaron de abrigar ambiciones absolutistas y se opusieron a sus ideales de unidad latinoamericana.
“Por eso no resulta ilógico suponer que a la sombra de este pulpo de sociedades secretas y logias, el imperialismo británico jugaba su baza de sustituir a España en el continente americano. Así, todos los partidarios de la unión o confederación de las colonias en un Estado orgánico fueron asesinados o desacreditados para que no pudieran cumplir su cometido. Para establecer su hegemonía económica, Inglaterra propiciaba la formación de pequeñas repúblicas independientes, antagónicas unas de otras, para mejor ejercer su papel de árbitro y monopolizador comercial. Y en la cuenta de las logias probritánicas hay que apuntar la muerte de Sucre, la conspiración de Santander para deshacer la Gran Colombia, el intento de asesinato de Bolívar y otros sucesos similares contribuyeron al fraccionamiento del gran imperio colonial español en una multiplicidad de naciones tuteladas por el imperialismo anglosajón”.
Si aplicamos el razonamiento anterior, y la lógica masónica de dividir para debilitar, concluiríamos con que la Batalla de Tarqui fue resultado de la obra masónica, en su silenciosa pero efectiva labor de lanzar hermanos contra hermanos, mientras nosotros seguimos discutiendo el eterno problema limítrofe…
A Inglaterra y su mercado mundial les interesaba enfrentarse con pequeñas repúblicas, susceptibles de ser manejadas fácilmente a su arbitrio…
Sucre fue víctima de varios atentados contra su vida; uno de ellos perpetrado por Mattos. Pues se asegura que éste era un mercenario que servía a órdenes de una de las muchas sociedades secretas de la masonería. Pese a las reiteradas acusaciones de que Mattos obraba por dinero, bajo ese poder secreto, nunca se logró establecer la relación. En esa oportunidad Sucre salvó su vida, pero no logró salvarla en Berruecos.
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Notas:
*El presente texto es un extracto de un subcapítulo llamado “LOGIAS MASÓNICAS” del capítulo “Posibles causas de la muerte de Sucre” en el libro “Juan José Flores en Berruecos, Síntesis de una Infamia” de Armando Aristizábal, pp. 293 a 297, ediciones de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito, 1995. El entrecomillado son citas que realiza el autor.
** Armando Aristizábal: Notable escritor, investigador e historiador ecuatoriano lamentablemente ya fallecido, sin haber podido concluir su obra cumbre la “Historia de la Corrupción en el Ecuador”.
jueves, 20 de mayo de 2010
A propósito de la acción desinformadora de la Red Voltaire
DE GOEBBELS A VOLTAIRE
Suele atribuirse a Goebbels el famoso aserto de que una serie de mentiras proferidas con una notoria intensidad son capaces de producir con el tiempo el colapso de la más sólida verdad así como la destrucción de un enemigo al que se quiere vencer. En realidad esta importancia dada a la mentira y a la incisiva publicidad otorgada a la misma es en cambio una creación propia del francés François Arouet, más conocido mundialmente como Voltaire, muerto a los 84 años como un gran multimillonario y poco antes de que triunfara Revolución Francesa la que lo considerara como su mentor principal, depositando su féretro en el Panteón de los más grandes próceres que diera la burguesía. Voltaire solía decir que una gran mentira es más creíble que una pequeña y que una insistencia de la misma acompañada por una fuerte dosis de ironía (de allí la famosa ironía volteriana) era capaz de dar vuelta a cualquier tipo de discurso aun el más coherente de todos y aquel que se encontrase avalado por múltiples experiencias. También es de Voltaire haber señalado con razón que una mentira es una verdad a medias y que si se la quiere hacer triunfar hay que ser capaces de dar vuelta, siempre a través de la ironía y el descrédito, a la otra mitad de la verdad. Pertenece pues al filósofo de la Ilustración la gran labor emprendida en la destrucción del orden tradicional que existiera aun en Francia y en Europa hasta fines del siglo XVIII y la irrupción de la gran farsa moderna que hoy estamos viviendo en sus tiempos terminales. Voltaire, el gran ironista y mentiroso, es también uno de los principales padres de la modernidad y de la democracia moderna.
Hoy en día Voltaire tiene sus adeptos que han constituido una red en internet que lleva su nombre y que se edita en múltiples idiomas, contando con una gran capacidad de recursos mediáticos. Está compuesta principalmente por izquierdistas nostálgicos por el finado comunismo. Éstos suelen escribirnos que Rusia y China, a pesar de su actual capitalismo, representan aun alternativas a los EEUU. Uno de ellos por ejemplo, en un reciente artículo publicado en su último informe del 17 de mayo pasado, el conocido sociólogo yanqui marxista James Petras, escribe un largo panegírico explicando que China le está ganando la guerra a los EEUU a través de… la competitividad de sus productos. Claro, no nos dice por qué si China le está haciendo la guerra es el país que sostiene también su moneda al ser su principal acopiador y por qué si realmente desea terminar con el mismo no acude al sencillo recurso de desprenderse abruptamente de sus dólares convirtiéndolos así en papel inútil y depreciado. Lo mismo suele decirse de Rusia sin poder darnos jamás las explicaciones pertinentes de por qué tal país, si es tan enemigo todavía del capitalismo, integra actualmente la Otan, está compuesto en su gobierno por varios multimillonarios, permite que por su territorio transiten las tropas norteamericanas que llevarán a cabo la guerra en Afganistán y recientemente ha apoyado junto a China las sanciones contra Irán.
En realidad, si bien la red Voltaire dice estar en contra de los EEUU y de desnudar sus intrigas y tropelías por el mundo, de hecho lo respalda sembrando profundas desinformaciones y mentiras, haciendo así honor al maestro de quien lleva su nombre. Comenzó primero, principalmente a través de su director, Thierry Meyssan, con una gran campaña mediática tratando de demostrar que el 11 de septiembre de 2001 no fue una acción heroica en contra de los EEUU, sino algo producido por ellos mismos para invadir al mundo (como si acaso ya no lo hubiesen hecho antes de esa fecha y en abundancia) y, con un grado aun mayor de sutileza, para complotar contra sus grandes enemigos Rusia y China. Para demostrar tal absurdo han acudido a una gran cantidad de ‘pruebas’ que no demuestran absolutamente nada, sino en todo caso sirven una vez más para ratificar el carácter relativo que poseen los conocimientos de las ciencias fácticas; que los ‘hechos’ pertenecientes al mundo de la experiencia admiten más de una lectura. Que lo que para ellos son ‘evidencias’ de que existe un montaje con la finalidad de invadir al mundo, también puede serlo para demostrar lo contrario, es decir que habrían sido puestas con la finalidad de desprestigiar a aquella fuerza que efectivamente es capaz de hacerles frente.
Pero la red Voltaire, en razón de que sus ‘evidencias’ no se han visto corroboradas por los hechos posteriores, ya que esas invasiones del mundo planificadas por los norteamericanos en sus autoatentados lejos de haberles producido beneficios, los han perjudicado notoriamente al estar perdiendo las guerras que han emprendido, entonces el procedimiento ha sido un poco diferente que antes. Siempre respaldando los intereses de los ex regímenes comunistas que con gran seguridad subvencionan generosamente a esa red y a otras publicaciones siguen diciéndonos que a pesar de estar ganándoles la guerra, sea Al Qaeda como los talibanes continúan siendo sus agentes, pues obviamente si terminaron con el comunismo ruso, forzosamente deberían ser agentes de la CIA. Si Voltaire viviera todavía palidecería al ver como sus epígonos lo han perfeccionado en el arte de mentir. Así pues como un botón de muestra veamos cómo relatan en su reciente informe la visita del presidente Karzai a los EEUU.
“Encargan a Hamed Wali Karzai de negociar con los talibanes
El presidente afgano Hamid Karzai realizó una fructífera visita a la Casa Blanca.
A pesar de estar oficialmente en guerra con los talibanes, Washington aceptó finalmente que algunos de ellos puedan integrarse al gobierno de Kabul. La decisión final sobre la cuestión se tomará durante la próxima Loya Jirga (Gran Asamblea), convocada para el 29 de mayo.
Más sorprendente aun resulta que la persona designada para dirigir las negociaciones con quienes hasta ayer eran considerados como enemigos del nuevo régimen de Kabul sea Hamed Wali Karzai, medio hermano del presidente.
Hamed Wali Karzai desempeñó un importante papel en la organización de los muyahidines en tiempos de la guerra de la CIA contra los soviéticos, razón por la cual goza de la estima de los actuales muyahidines, o sea los talibanes.
En aquel entonces, la CIA estimuló el cultivo de la amapola utilizada en la producción de opio como vía para alcanzar dos objetivos: financiar la guerra secreta contra los soviéticos y desmoralizar a los soldados del Ejército Rojo. Diversas fuentes, entre las que se encuentra la propia ONU, presentan a Hamed Wali Karzai como el principal barón de la droga en el actual Afganistán.”
Leída la mentira volteriana, ahora la realidad.
Voltaire llama como ‘aparente’ la guerra contra los talibanes quienes serían en el fondo aliados secretos de los norteamericanos en tanto que el conflicto verdadero seguiría siendo contra los rusos y cree hallar su mejor ‘prueba’ de ello en el hecho de que EEUU alienta una integración de aquellos en el gobierno de Karzai. La realidad es lo opuesto exacto de la mentira propalada por la agencia aludida. El movimiento talibán ha manifestado reiteradamente que no piensa no solamente integrar gobierno alguno con tal persona a la que califica como títere, sino ni siquiera establecer diálogo de ningún tipo, pues considera que si éste no se escapa antes del país el único diálogo que tendrá será con la justicia por traidor y corrupto. Los talibanes buenos de los cuales habla Karzai no existen en ningún lado y forman parte de su fantasía e intento por mantenerse en el poder ante el incesante descrédito en que ha caído su gobierno aun ante la imagen de los norteamericanos.
Con respecto a que el hermano menor de Karzai Ahmed (no Hamed) Wali habría sido el agente de la CIA en tal país durante la invasión rusa digamos que éste nació en 1961 y que por lo tanto en 1979 cuando la misma se produjo tenía apenas 17 años por lo cual, a no ser que los yanquis se hayan tomado muy en serio lo que decía Evola de que su civilización es sumamente infantil, resulta muy poco creíble que la CIA pueda haber confiado en un adolescente la organización de la lucha en contra de los rusos. Y con respecto a la ‘estima’ que le tendrían los talibanes ¡qué extraña manera de amar es la de aquel al cual se le han efectuado dos atentados en contra de su vida! Uno de ellos en noviembre de 2008 y el otro en abril del pasado año. El mismo Wali suele jactarse de que nueve kamikaze murieron vanamente en el intento por terminar con su vida. A no ser que él también sea kamikaze creemos muy difícil que pretenda reunirse a ‘dialogar’ con el movimiento talibán.
Por otro lado sea él como su hermano, miembros de una familia adepta a la antigua monarquía depuesta, vivieron en el exilio durante toda la época de la invasión rusa, regresaron brevemente al país en la década del 90’ y volvieron a exiliarse cuando los talibanes tomaron el poder. Muy posiblemente Hamid, el hermano mayor, haya colaborado con la CIA, tal como lo hace notar el diario New York Times en su edición de octubre de 2009, pero ello se manifestó no en su pretendida adhesión al movimiento talibán, que nunca tuvo, sino en cambio a la Alianza del Norte, grupo mujaidin moderado respaldado simultáneamente por Rusia, EEUU e Irán y cuyo jefe, el general Massud, fuera eliminado por Al Qaeda dos días antes del 11S. Fue con la tropa de esta organización flanqueado por la fuerza norteamericana que Karzai volvió a Kabul y fue elegido presidente… por los marines y la CIA.
Con respecto a que Wali sea sospechado de ser traficante de drogas eso es verdad, pero no por ello debe deducirse que haya sido el que le vendiera tal sustancia a los soldados rusos para ‘desmoralizarlos’ en la guerra, ya que como hemos visto nunca participó de la misma, sino que en todo caso los rusos acudían al consumo de tal producto químico para escapar de la pesadilla comunista de la que en cambio siguen participando con nostalgia los redactores de la mendaz Red Voltaire.
Es de esperar que de una vez por todas se termine con la verdadera farsa mentirosa representada por esta red digna heredera de su mentor. Lamentablemente no poseemos los medios que ellos tienen para hacer públicas las informaciones, pero es de esperar que estas mentiras sean develadas por todas aquellas personas que se dignen de reproducir lo más posible esta nota.
Marcos Ghio
20/05/10
DE GOEBBELS A VOLTAIRE
Suele atribuirse a Goebbels el famoso aserto de que una serie de mentiras proferidas con una notoria intensidad son capaces de producir con el tiempo el colapso de la más sólida verdad así como la destrucción de un enemigo al que se quiere vencer. En realidad esta importancia dada a la mentira y a la incisiva publicidad otorgada a la misma es en cambio una creación propia del francés François Arouet, más conocido mundialmente como Voltaire, muerto a los 84 años como un gran multimillonario y poco antes de que triunfara Revolución Francesa la que lo considerara como su mentor principal, depositando su féretro en el Panteón de los más grandes próceres que diera la burguesía. Voltaire solía decir que una gran mentira es más creíble que una pequeña y que una insistencia de la misma acompañada por una fuerte dosis de ironía (de allí la famosa ironía volteriana) era capaz de dar vuelta a cualquier tipo de discurso aun el más coherente de todos y aquel que se encontrase avalado por múltiples experiencias. También es de Voltaire haber señalado con razón que una mentira es una verdad a medias y que si se la quiere hacer triunfar hay que ser capaces de dar vuelta, siempre a través de la ironía y el descrédito, a la otra mitad de la verdad. Pertenece pues al filósofo de la Ilustración la gran labor emprendida en la destrucción del orden tradicional que existiera aun en Francia y en Europa hasta fines del siglo XVIII y la irrupción de la gran farsa moderna que hoy estamos viviendo en sus tiempos terminales. Voltaire, el gran ironista y mentiroso, es también uno de los principales padres de la modernidad y de la democracia moderna.
Hoy en día Voltaire tiene sus adeptos que han constituido una red en internet que lleva su nombre y que se edita en múltiples idiomas, contando con una gran capacidad de recursos mediáticos. Está compuesta principalmente por izquierdistas nostálgicos por el finado comunismo. Éstos suelen escribirnos que Rusia y China, a pesar de su actual capitalismo, representan aun alternativas a los EEUU. Uno de ellos por ejemplo, en un reciente artículo publicado en su último informe del 17 de mayo pasado, el conocido sociólogo yanqui marxista James Petras, escribe un largo panegírico explicando que China le está ganando la guerra a los EEUU a través de… la competitividad de sus productos. Claro, no nos dice por qué si China le está haciendo la guerra es el país que sostiene también su moneda al ser su principal acopiador y por qué si realmente desea terminar con el mismo no acude al sencillo recurso de desprenderse abruptamente de sus dólares convirtiéndolos así en papel inútil y depreciado. Lo mismo suele decirse de Rusia sin poder darnos jamás las explicaciones pertinentes de por qué tal país, si es tan enemigo todavía del capitalismo, integra actualmente la Otan, está compuesto en su gobierno por varios multimillonarios, permite que por su territorio transiten las tropas norteamericanas que llevarán a cabo la guerra en Afganistán y recientemente ha apoyado junto a China las sanciones contra Irán.
En realidad, si bien la red Voltaire dice estar en contra de los EEUU y de desnudar sus intrigas y tropelías por el mundo, de hecho lo respalda sembrando profundas desinformaciones y mentiras, haciendo así honor al maestro de quien lleva su nombre. Comenzó primero, principalmente a través de su director, Thierry Meyssan, con una gran campaña mediática tratando de demostrar que el 11 de septiembre de 2001 no fue una acción heroica en contra de los EEUU, sino algo producido por ellos mismos para invadir al mundo (como si acaso ya no lo hubiesen hecho antes de esa fecha y en abundancia) y, con un grado aun mayor de sutileza, para complotar contra sus grandes enemigos Rusia y China. Para demostrar tal absurdo han acudido a una gran cantidad de ‘pruebas’ que no demuestran absolutamente nada, sino en todo caso sirven una vez más para ratificar el carácter relativo que poseen los conocimientos de las ciencias fácticas; que los ‘hechos’ pertenecientes al mundo de la experiencia admiten más de una lectura. Que lo que para ellos son ‘evidencias’ de que existe un montaje con la finalidad de invadir al mundo, también puede serlo para demostrar lo contrario, es decir que habrían sido puestas con la finalidad de desprestigiar a aquella fuerza que efectivamente es capaz de hacerles frente.
Pero la red Voltaire, en razón de que sus ‘evidencias’ no se han visto corroboradas por los hechos posteriores, ya que esas invasiones del mundo planificadas por los norteamericanos en sus autoatentados lejos de haberles producido beneficios, los han perjudicado notoriamente al estar perdiendo las guerras que han emprendido, entonces el procedimiento ha sido un poco diferente que antes. Siempre respaldando los intereses de los ex regímenes comunistas que con gran seguridad subvencionan generosamente a esa red y a otras publicaciones siguen diciéndonos que a pesar de estar ganándoles la guerra, sea Al Qaeda como los talibanes continúan siendo sus agentes, pues obviamente si terminaron con el comunismo ruso, forzosamente deberían ser agentes de la CIA. Si Voltaire viviera todavía palidecería al ver como sus epígonos lo han perfeccionado en el arte de mentir. Así pues como un botón de muestra veamos cómo relatan en su reciente informe la visita del presidente Karzai a los EEUU.
“Encargan a Hamed Wali Karzai de negociar con los talibanes
El presidente afgano Hamid Karzai realizó una fructífera visita a la Casa Blanca.
A pesar de estar oficialmente en guerra con los talibanes, Washington aceptó finalmente que algunos de ellos puedan integrarse al gobierno de Kabul. La decisión final sobre la cuestión se tomará durante la próxima Loya Jirga (Gran Asamblea), convocada para el 29 de mayo.
Más sorprendente aun resulta que la persona designada para dirigir las negociaciones con quienes hasta ayer eran considerados como enemigos del nuevo régimen de Kabul sea Hamed Wali Karzai, medio hermano del presidente.
Hamed Wali Karzai desempeñó un importante papel en la organización de los muyahidines en tiempos de la guerra de la CIA contra los soviéticos, razón por la cual goza de la estima de los actuales muyahidines, o sea los talibanes.
En aquel entonces, la CIA estimuló el cultivo de la amapola utilizada en la producción de opio como vía para alcanzar dos objetivos: financiar la guerra secreta contra los soviéticos y desmoralizar a los soldados del Ejército Rojo. Diversas fuentes, entre las que se encuentra la propia ONU, presentan a Hamed Wali Karzai como el principal barón de la droga en el actual Afganistán.”
Leída la mentira volteriana, ahora la realidad.
Voltaire llama como ‘aparente’ la guerra contra los talibanes quienes serían en el fondo aliados secretos de los norteamericanos en tanto que el conflicto verdadero seguiría siendo contra los rusos y cree hallar su mejor ‘prueba’ de ello en el hecho de que EEUU alienta una integración de aquellos en el gobierno de Karzai. La realidad es lo opuesto exacto de la mentira propalada por la agencia aludida. El movimiento talibán ha manifestado reiteradamente que no piensa no solamente integrar gobierno alguno con tal persona a la que califica como títere, sino ni siquiera establecer diálogo de ningún tipo, pues considera que si éste no se escapa antes del país el único diálogo que tendrá será con la justicia por traidor y corrupto. Los talibanes buenos de los cuales habla Karzai no existen en ningún lado y forman parte de su fantasía e intento por mantenerse en el poder ante el incesante descrédito en que ha caído su gobierno aun ante la imagen de los norteamericanos.
Con respecto a que el hermano menor de Karzai Ahmed (no Hamed) Wali habría sido el agente de la CIA en tal país durante la invasión rusa digamos que éste nació en 1961 y que por lo tanto en 1979 cuando la misma se produjo tenía apenas 17 años por lo cual, a no ser que los yanquis se hayan tomado muy en serio lo que decía Evola de que su civilización es sumamente infantil, resulta muy poco creíble que la CIA pueda haber confiado en un adolescente la organización de la lucha en contra de los rusos. Y con respecto a la ‘estima’ que le tendrían los talibanes ¡qué extraña manera de amar es la de aquel al cual se le han efectuado dos atentados en contra de su vida! Uno de ellos en noviembre de 2008 y el otro en abril del pasado año. El mismo Wali suele jactarse de que nueve kamikaze murieron vanamente en el intento por terminar con su vida. A no ser que él también sea kamikaze creemos muy difícil que pretenda reunirse a ‘dialogar’ con el movimiento talibán.
Por otro lado sea él como su hermano, miembros de una familia adepta a la antigua monarquía depuesta, vivieron en el exilio durante toda la época de la invasión rusa, regresaron brevemente al país en la década del 90’ y volvieron a exiliarse cuando los talibanes tomaron el poder. Muy posiblemente Hamid, el hermano mayor, haya colaborado con la CIA, tal como lo hace notar el diario New York Times en su edición de octubre de 2009, pero ello se manifestó no en su pretendida adhesión al movimiento talibán, que nunca tuvo, sino en cambio a la Alianza del Norte, grupo mujaidin moderado respaldado simultáneamente por Rusia, EEUU e Irán y cuyo jefe, el general Massud, fuera eliminado por Al Qaeda dos días antes del 11S. Fue con la tropa de esta organización flanqueado por la fuerza norteamericana que Karzai volvió a Kabul y fue elegido presidente… por los marines y la CIA.
Con respecto a que Wali sea sospechado de ser traficante de drogas eso es verdad, pero no por ello debe deducirse que haya sido el que le vendiera tal sustancia a los soldados rusos para ‘desmoralizarlos’ en la guerra, ya que como hemos visto nunca participó de la misma, sino que en todo caso los rusos acudían al consumo de tal producto químico para escapar de la pesadilla comunista de la que en cambio siguen participando con nostalgia los redactores de la mendaz Red Voltaire.
Es de esperar que de una vez por todas se termine con la verdadera farsa mentirosa representada por esta red digna heredera de su mentor. Lamentablemente no poseemos los medios que ellos tienen para hacer públicas las informaciones, pero es de esperar que estas mentiras sean develadas por todas aquellas personas que se dignen de reproducir lo más posible esta nota.
Marcos Ghio
20/05/10
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