lunes, 21 de marzo de 2022

AQUELLA CONTAMINACION DE LA QUE NO SE HABLA

AQUELLA   CONTAMINACION DE LA QUE NO SE HABLA




No cabe duda alguna de que el planeta se encuentra altamente contaminado por un capitalismo y socialismo rapaces que han depredado al medio ambiente a fin de hacer de la vida simple por la que ocasionalmente se transitaría como producto de un lejano bigbang sin ningún sentido ulterior que la explique, una cosa muy placentera para todos los que nos encontramos ahora aquí.
Así pues hemos visto en los últimos tiempos los efectos principales y más ostensibles de tal depredación irracional del medio ambiente, tales como las pandemias incesantes e interminables, las tremendas sequías que incendian por doquier, los aires irrespirables, los polos que se derriten e inundan, etc, etc. Todo ello anticipando un final irreversible del mundo moderno y, como su consecuencia probable, de nuestro mismo planeta.
Pero henos aquí que hay otra contaminación de la que no suele hablarse y que mientras que las anteriores se hacen ostensibles por los daños físicos producidos, esta última afecta en cambio al alma de las personas intoxicando su medio de expresión cerebral evitándoles razonar adecuadamente y cayendo por lo tanto en actitudes reduccionistas.Se trata aquí de la contaminación producida por los agrotóxicos empleados en la alimentación para hacer a los alimentos fácilmente multiplicables destruyendo las plagas que los corroen a fin de asegurar su abundancia. Estos agrotóxicos son respirados y consumidos habitualmente por las personas que producen en casos múltiples daños severos que debido a su importancia y variedad excepcionalmente revisaremos en publicaciones futuras.
Queremos comenzar hoy con lo que suele calificarse como el pensamiento binario o también el del chivo expiatorio.Existe en el mundo una serie de males como los antes enunciados y muchos otros respecto de los cuales y para detectar su origen exigen grandes trabajos de elaboración, análisis y síntesis, pero debido a la tremenda intoxicación mental antes aludida hoy se quiere resolver todo canalizando la culpa hacia alguno o algunos en particular a los cuales se les termina asignando un poder que realmente no tienen. En una época tuvimos la reductio ad Hitlerum según la cual siempre que aparecía un poblema difícil de resolver el responsable era el nazismo imperante y residual presente en las personas,  que algunos llegaron a calificar como el enano fascista que mora adentro de nosotros y al que debemos eliminar Pero ahora se le ha sumado otra que es la reductiuo ad Soros, siendo el empresario Soros la concentración de todos los males del planeta y respecto del cual, si no queremos extraviarnos en dificultades y elucubraciones difíciles, estamos obligados a hacer siempre lo contrario de lo que éste afirma o manifiesta. Por ejemplo hubo una pandemia (aun la hay) y el aludido dijo, aplicando el sentido común, que era indispensable vacunarse. Pero como por la aludida polución tal figura ha sido demonizada, en realidad no habría que hacerlo pues sería una maniobra de éste para exterminarnos o controlarnos.
 Y aun ahora cuando gracias a la vacuna puede hablarse de una reducción de la enfermedad a límites mucho más razonables, la reductio ad Soros afirma que en realidad fue al revés gracias a que hubo muchos que no le hicieron caso que la enfermedad fue detenida y disminuida.
La gravedad de la polución no cesa y sus consecuencias siguen siempre vigentes. Un déspota llamado Putin quiere recrear la antigua Unión Soviética la cual según su peculiar punto de vista no habría sido la responsable de haber producido 100 millones de muertes, sino en cambio su desaparición habría representado una tremenda tragedia histórica. Las impresionantes matanzas y ejecuciones en relación a tal fin en muchas personas han terminado no haciendo mella ante la nuevamente irrupción de la reductio ad Soros. Bastó con que el empresario húngaro manifestara su rechazo por Putin y su invasión para que los trágicamente contaminados se manifestaran fanáticamente defensores del aludido tirano haciendo abstracción de todo lo demás.
Hay que terminar pronto con la contaminación producida por los agrotóxicos, los daños cerebrales resultan incalculables y son cada vez mayores. Continuaremos relatándolos a fin de que se tomen medidas urgentes y de excepción

miércoles, 16 de marzo de 2022

Ucrania: ¿La manzana de la discordia de la postmodernidad agonizante?, por Francisco Galarza

Ucrania: ¿La manzana de la discordia de la postmodernidad agonizante?




Es de la mayor importancia tratar de entender lo mejor posible los acontecimientos que iniciaron el pasado 24 de febrero con la invasión rusa a Ucrania desde una perspectiva menos “horizontal”, en especial porque, abordarlo desde la óptica política, económica o peor aun, geopolítica, sería perderse en un laberinto de subjetividades de todo tipo, según los intereses involucrados, sin mencionar que estamos en medio de una campaña demagógica noticiosa por todos lados, así como del campo de batalla dialéctico para esos necios de los “atlantistas” y los “euroasianístas”, tratando de hacer ver a un bando u otro como el bueno o el malo.

Situándonos primero en que estamos en la fase terminal de la Era del Hierro o Kali Yuga, en la cual la decrépita postmodernidad campea casi en solitario por todo el mundo y en todas las instancias, es decir, una visión del mundo y de la vida que solo la valora de manera materialista, hedonista y fugaz, ¿cómo puede entenderse este conflicto en Ucrania?

¿Es una simple competencia entre dos bloques de conveniencia relativamente definidos, Rusia-China vs EUA-UE por una oportunidad de influencia económica-política en una región límite entre ambos, o se trata de algo mas? ¿En verdad Putin es tan senil y oxidado -tal vez- que optó por arriesgar todo por la supuesta seguridad de Rusia vs. la “amenaza” expansionista de la OTAN? Y el mundo Occidental, ¿en serio vamos a creerle al país maestro en las mentiras, EUA y su apéndice, la UE, que les importa tanto Ucrania para enfrascase, al menos por ahora, en una total guerra económica contra Rusia, y que ya quieren ampliar a China? Están quemando casi todos los puentes, muy rápido. ¿Quieren matar a la gallina de los huevos de oro (los negocios globalizados para una élite que lo controla casi todo) por Ucrania? ¡Por favor!

Al parecer se trata de algo mas, pues en apenas un par de semanas, el reloj político económico del mundo retrocedió 40 años, a la época de R. Reagan en EUA (que calificaba a la URSS de “Imperio del Mal”. -El burro hablando de orejas entonces y ahora también-) y de los últimos Secretarios Generales del Partido Comunista, Yuri Andrópov y Konstantin Chernenko, es decir justo antes de la llegada de Mijail Gorbachov, y el deshielo de la Guerra Fría, lo que abrió paso a la Era del Paria.

Más allá de señalar el cinismo de los gobiernos involucrados, ruso, ucraniano y de EUA y la UE, estos dos últimos imponiendo sanciones como si tuvieran la mas mínima autoridad moral en nada, cuando sus países han hecho lo mismo que ahora Rusia, solo que mienten y manejan la propaganda mucho mejor. Y si no, por qué no dicen nada de lo que pasa en Yemen, o lo que hace Arabía Saudita, o lo que EUA hizo en Irak, o Afganistán, Somalia, Vietnam, Corea, Cuba, Nicaragua, o lo que hace Israel con Palestina o e Líbano, Irán, y un larguísimo etc., y lo mismo para Europa que hasta la fecha sigue explotando países y regiones de África, y desde luego Rusia no se queda atrás, o la taimada China, que arrasó con el Tíbet al inicio de los años 50’s, o actualmente con los uigures en el noroeste de ese país. Incluso el actual gobierno ucraniano y los que le precedieron al menos en lo que va del S. XXI tampoco están libres de culpa, actuaron por intereses particulares y torpemente, ¿en serio creen que a Occidente le importa un céntimo su futuro? Son solo un medio para un fin. Solo hay que referirnos a la historia, Rusia y los EUA nunca se enfrentan directamente, siempre encuentran a algún despistado al cual manipular para resolver en su terreno sus diferencias.





Lo peor de la postmodernidad lo estamos viendo en este conflicto, que está mostrando sus dos caras Rusia y la de EUA-UE, o deberíamos decir 3, para ver quién lleva la batuta en lo que queda del S. XXI, pues China se mantiene calculadoramente en un complicado equilibrio (que puede decidir aprovechar en cualquier momento), y es la síntesis de lo peor de los otros dos, un comunismo que funciona hacia adentro, y un capitalismo salvaje hacia afuera, que también explota a su gente y todo al que puede para beneficio de unos pocos.

Algo que puede parecer una motivación, al menos en parte, es que la muy valorada economía globalizada que lleva casi 15 años en crisis, y los últimos 2 se agravaron mucho mas por la pandemia. Si solo se tratara de “redefinir” cuestiones económicas, se podía recurrir a muchas otras alternativas para arreglarlo, vamos, ni siquiera el hecho de que las empresas armamentistas gringas están de plácemes con este conflicto, explica el asunto actual. Tampoco lo hace las diferencias o desavenencias entre el expansionismo de la OTAN y el argumento ruso de defender su “patio trasero”. Igual, se pudo haber llegado a un entendimiento sin este conflicto, no ahora, sino hace tiempo atrás.

La triste verdad es que muchos de los gobernantes del mundo, además de ser dignos representantes de lo peor de la postmodernidad, también están o muy cercanos a <<influencias>> de lo mas bajas y siniestras o forman parte integral de esas <<influencias>>, que poco o nada tienen que ver con cuestiones económicas, políticas o geográficas ordinarias, o con el ámbito estrictamente humano. Y al parecer esas influencias, están actuando de forma muy decidida para lograr sus objetivos, que no se limitan a las reducidas y vulgares aspiraciones postmodernas.

A diferencia de la Crisis de los Misiles de hace 60 años, donde los dos gobernantes involucrados pelearon en la 2da GM, y eran muy recientes en la memoria las bombas atómicas lanzadas en Japón, los líderes actuales (entre los baby boomers y los milenials) no tienen ninguna experiencia ni sensibilidad de este tipo, lo cual hace mas peligroso estar tensando tanto la cuerda por ambos lados.

Se trata de algo mucho mas serio y de mayor alcance, que poco o nada tiene que ver con economía o seguridad, y Ucrania, solo es el primer eslabón en una cadena de eventos que estarán desarrollándose en las próximas semanas y meses y que, dependiendo de quiénes y qué están buscando realmente, podría escalar este conflicto a niveles muy peligrosos, sin mencionar que posibles errores en este conflicto, podrían tener el mismo efecto.





Francisco Galarza

Marzo de 2022.

domingo, 6 de marzo de 2022

RUSIA ES CULPABLE, por Miguel Rodríguez

 RUSIA ES CULPABLE


Con este grito, arengaba el Ministro falangista Don Ramón Serrano Súñer a los miles y miles de voluntarios españoles contra el comunismo. Ahora, el mismo comunismo de entonces, encabezado por el tirano genocida de Putin, ha vuelto como un matón de barrio bajo a atacar a una víctima militarmente más débil, y como en la época del Holodomor (verdadero Holocausto que mató a más de 9 millones de ucranianos), Occidente calla o prosigue con su infantilismo actual. Ese Holocausto fue el que hizo que la entrada de las tropas del Eje fueran recibidas como libertadores por el pueblo ucraniano. Hemos de recordar que el Eje, con todos sus errores y, hemos de reconocerlo, malas políticas y contaminaciones modernas, fue el único que intentó destruir la tiranía soviética. Las democracias occidentales permitieron desde 1917 al sovietismo expandirse por todo el mundo. Ahora muchos se sorprenden porque el neoestalinista está masacrando a ese país, ¿no recordamos en 2020 contra los cristianos de Armenia, en 2014 contra los tártaros de Crimea, en 2008 la agresión a la bella Georgia, o la destrucción de la musulmana Chechenia? ¿No recordamos a los propio rusos disidentes, asesinados como aquella periodista rematada a disparos en el suelo, o los envenenados cobardemente? Este criminal ahogó con sangre la heroica lucha del pueblo sirio por su libertad y restituyó la tiranía de Assad, con la complacencia de Occidente, pero tal como dijo Streicher (que no es santo de mi devoción) antes de morir en Nuremberg: "Ahora pactais con los bolcheviques que son los máximos criminales, pero en un futuro vosotros seréis sus víctimas". El mismo ISIS así lo ha reconocido en su último comunicado, y ahora mismo, sólo los ucranianos del Pravy Sektor, junto con las milicias islámicas tradicionales chechenas y voluntarios internacionales plantan cara a los rusos. La mayoría de "liberales" están huyendo hacia Occidente, son las ratas que abandonan el barco. Incluso algunos supremacistas blancos de USA, Alemania y otros países europeos, incluyendo a Inglaterra han llegado para luchar contra Putin, reconociendo sus errores de antes y junto con budistas tailandeses y birmanos anticomunistas están batiéndose el cobre. Esperemos que el resto despierte del engaño de Rusia: ES EL MISMO COMUNISMO DE SIEMPRE, ENCUBIERTO CON SÍMBOLOS DE LA SANTA RUSIA DE LOS ZARES, a la que exterminaron. Hay esperanzas de que Kiev, con el asesoramiento de los chechenos enemigos del títere sanguinario Kadyrov sea un nuevo Grozny para Moscú. La postmodernidad se debate víctima de sus más horrendas "creaciones", como el neosovietismo putinista.

Miguel Rodríguez (España)

jueves, 24 de febrero de 2022

EL SIGNIFICADO DE UCRANIA, por Juan Manuel Garayalde.

EL SIGNIFICADO DE UCRANIA




Ucrania quizás sea la tumba de todos los resabios del comunismo en la vieja Rusia, que ha probado sobrevivir de la mano de oscuros funcionarios de la vieja nomenclatura como Vladimir Putin y de nuevos "ideólogos" que sembraron confusión doctrinaria en un mundo que había festejado la caída del Muro de Berlín y del imperio ateo y genocida de la URSS.


En nuestro ambiente Alexander Dugin cumplió ese papel: con él la derecha se tiño de rojo. La URSS había sido "fascista". La ideología "euroasiática" era ahora la salvación contra el enemigo atlantista: USA, Inglaterra e Israel. Como si el sionismo no hubiera tenido nada que ver con el nacimiento de la URSS y su sostenimiento por más de 70 años.


Ahora todos somos "socialistas". Al final, el nazismo, el falangismo y el fascismo eran burgueses. Y el discurso cada vez más rojo, cada vez más cercano al verdadero enemigo que salió vencedor en 1945, mientras Churchill se agarraba la cabeza diciendo “¿qué hicimos?”.


Pero hoy, 24 de febrero de 2022, el COMUNISMO volvió a mostrarse tal como es: masacrar a su propio pueblo primero, para luego ir pergeñando su expansión hacia afuera, hacia un nuevo “multipolarismo”, con fuerte tufo “bipolar”, en todo sentido. Hierro. ¡Quién más que Ucrania sabía lo que era vivir bajo la URSS!. Nación sembrada de tumbas de “traidores” al ideal Comunista y lugares destrozados por la radiación. Ahora lo tienen a Putin, ensalzado por la derecha teñida de rojo.


Desde 1991 con la caída de la URSS, la derecha, o al menos la que tendría que haber sido tal, perdió un tiempo muy precioso. El enemigo que se declaró vencedor, fue el sistema Liberal, esa cosmovisión, en el fondo de izquierda, que tiene también su acta de nacimiento político en el genocidio revolucionario de 1789, y sus acciones contra imperios tradicionales como España, su participación en la Primera Guerra Mundial que derrumbó los últimos imperios cristianos de Europa, y finalmente, culminó su criminalidad, con las bombas atómicas sobre Japón. Aunque esa historia sigue, y sigue con las masacres perpetradas en países de tradición islámica antidemocrática, que, con claridad absoluta, estos últimos, lo ha definido como “El Gran Satán”.

El motor de la cosmovisión liberal es lo que ofrece: un confort materialista, que las personas aprueban con su voto. Ese es y será el talón de Aquiles del sistema liberal: la DEMOCRACIA COMO FORMA DE VIDA.
Creo que no necesitamos a Ghandi para que nos enseñe como NO COOPERAR con un Imperio Moderno.

El primer paso para demoler ese sistema, y ​​​​que no se hizo desde 1991, es rechazar el sistema electoral, buscar otros medios de combatir al sistema liberal más estructurados, sin tener que VALIDAR la partidocracia con partidos que a nada llevan y hacer perder energías y ser invadidos por el veneno del rencor dentro de las propias filas. Hoy, la derecha electoral en argentina es “libertaria” y sionista. ¿algo más que agregar?

En conclusión, la “derecha” buscó vivir en el sistema, CON SUS REGLAS, y VALIDARLO, sin conseguir absolutamente nada. Por lo tanto, ya no es DERECHA en el sentido tradicional del término, sino que es centro-derecha, cuyo centro es el LIBERALISMO.

Julius Evola lo ha descrito todo esto a la perfección. Fue el último gran metapolítico que ha dado la humanidad. Las armas doctrinarias están ahí, y no para justificar tergiversando su pensamiento con las aventuras ideológicas de otros, como Dugin, que se dice “evoliano”. Aunque afortunadamente y gracias a la labor realizada por nuestro Centro es cada vez más heideggeriano y marxista que tal cosa.

Pero primero, terminemos de revelar la farsa de Putin como liberador de las naciones de Occidente. Apenas es un oscuro Kruschev, que manda sus tanques contra su propio pueblo.


Y a no olvidarse: RUSIA, nació en la RUS DE KIEV, de guerreros vikingos que al no poder tomar Constantinopla asumieron su Fe, una FE que muy a pesar del despotismo ilustrado de los Romanov, aprovechó sosteniendo una idea de IMPERIO que en Europa iba resquebrajándose a causa del liberalismo politico en alza.


Hoy todos somos la RUS DE KIEV, porque si a los pueblos se les da la oportunidad, vuelven a pensar en sus raíces, y los estandartes que porten símbolos de la Patria Eterna Celestial estarán en alza enfrentando al enemigo. Y la TRADICIÓN estará de vuelta de pie en esta Edad Oscura.


Juan Manuel Garayalde

martes, 22 de febrero de 2022

EL CENTRO EVOLIANO DE AMÉRICA ANTE LA INVASIÓN RUSA A UCRANIA


EL CENTRO EVOLIANO DE AMÉRICA ANTE LA INVASIÓN RUSA A UCRANIA 



De acuerdo al pensamiento tradicional al que adherimos, EEUU y Rusia son las dos expresiones extremas de la modernidad fundadas ambas en un materialismo esencial respecto de cual la economía y el bienestar material representan el destino del hombre. Sin embargo lo que en un primer caso se obtiene en forma espontánea y determinada por la propaganda impartida por los medios masivos de difusión, en el segundo tal materialismo (histórico y dialéctico) se ha plasmado en forma coercitiva y violenta a través de gulags, campos de concentración o lisa y llanamente eliminaciones físicas a los opositores mediante piolets o polonios, de acuerdo a los avances tecnológicos adquiridos.



Es desde este punto de vista que nuestro Centro, de acuerdo a lo sostenido adecuadamente por el maestro Evola, considera que por una razón de supervivencia debe darse prioridad a la destrucción del primer imperialismo para luego concentrar nuestras baterías en contra del segundo.

Esto fue entendido en su momento por el movimiento muyaidin afgano que permitió aliarse con los EEUU para hacer frente a la invasión soviética y de esta manera lograr su derrota y posterior colapso como un paso anterior y necesario para producir el siguiente: la eliminación de toda forma de mundo secular en donde lo sagrado fuera vedado.En cambio en lo que fuera la experiencia del Estado Islámico en Irak y Siria, el hecho de haberse opuesto simultáneamente a ambos materialismos, significó el colapso del mismo.

Agreguemos además que el imperialismo ruso, a diferencia del norteamericano, es fundamentalmente ideológico recabando sus energías en forma secularizada del carácter teóforo que poseyera la antigua Rusia zarista que se reputaba a sí misma como la encargada de hacer triunfar el legado de Dios por el mundo. En este caso su dominio se ha basado históricamente en sucesivas formas de sugestión por las cuales obtuvo a lo largo del planeta la colaboración incondicional de una serie de seguidores que actuaron en modo diligente y obtuso como sus agentes. En el siglo pasado, hasta la caída de la URSS, ello se expresó a través de la ideología comunista según la cual si tal sistema triunfaba en Rusia demostrando así su mayor eficacia, iba a lograrse por extensión el triunfo del tal forma de materialismo por el mundo entero, apareciendo en este caso la mayor eficiencia del capitalismo de Estado que del individualista y de mercado representado por los EEUU. Ahora, tras el colapso de la antigua URSS la nueva forma ideológica implementada es el comunismo nacional euroasiático, formulado también como cuarta teoría política, según el cual si Rusia lograra impedir el avance de los EEUU nos encontraríamos viviendo milagrosamente con un mundo multipolar de libertades y portentos para todos.

Nosotros sostenemos que el dominio ruso del planeta en cualquiera de sus comunismos implementados y sustentados en forma ostentosa por sus multimillonarios que por el mundo exhiben sus impresionantes riquezas, es mucho peor que el capitalismo individualista de los EEUU pues allí donde ha logrado establecerse ha significado esclavitud, muertes y persecuciones sanguinarias.


Por lo dicho manifestamos nuestro repudio más absoluto por la invasión rusa a Ucrania realizada por el Sr. Putin quien en su discurso reciente ha manifestado sentirse en continuidad histórica con el líder comunista Lenin y que su deseo es volver a reconstituir las fronteras de la antigua Unión soviético


Sostenemos como medida inmediata que Ucrania ingrese a la Otan y que fuerzas de tal contingente se establezcan allí para defender su soberanía ante el avance ruso.

MARCOS GHIO, Presidente.
JUAN MANUEL GARAYALDE, Secretario General.


Buenos Aires, 22/02/22

martes, 25 de enero de 2022

Los Textos Sagrados en el mundo actual, por Francisco Galarza

Los Textos Sagrados en el mundo actual





Consideramos que, dado que la sociedad contemporánea es una de las mas peculiares que jamás hayan existido, pues por una parte es profundamente ignorante de las cosas que en verdad son importantes y al mismo tiempo sabe mucho sobre cantidad de cosas que no tienen la menor relevancia, y por otro es extraordinariamente soberbia y arrogante descalificando como irrelevante todo lo que desconoce y/o no se ajusta a su vida cotidiana, nos parece adecuado primero señalar lo que no son los libros sagrados antes de aproximarnos a su valor mas significativo.

Desde luego hay toda clase de bibliografía relativa a los libros sagrados, desde los libros más serios y que tratan el tema de forma adecuada, que son los menos, hasta una enorme cantidad de libros escritos por especialistas de toda clase y que explican desde sus respectivas especialidades académicas qué es y qué valor tiene tal o cual libro sagrado al que le hayan dedicado sus estudios.

Y por supuesto, en otra categoría, abundan los libros escritos por autores superficiales, que aportan todo tipo de puntos de vista, incluidos aquellos que inventan toda clase de hipótesis fantasiosas sin tener el menor conocimiento sobre lo escriben. De este tipo de autores no nos ocuparemos aquí.

En el grupo de los especialistas, como los historiadores, filólogos, epistemólogos, teólogos, entre otros, los que se consideran mas “objetivos” y serios, y por lo tanto imparciales respecto al o los textos sagrados que estudian, se ciñen lo mas rigurosamente que pueden al método científico, es decir, hacen sus estudios y llegan a sus conclusiones basados en pruebas y también a cierta cantidad de relatos verificables que sean o provean de cierta consistencia. Los aspectos que no pueden ser ni comprobados, ni tampoco al menos razonablemente rastreables con relatos indirectos, se dejan como cuestiones de fe o creencias personales para el lector. Muchos de estos libros desde luego aportan datos y estudios valiosos, en especial para poder situar correctamente los textos analizados y su circunstancia histórica, entre otros aspectos interesantes que atañen a la circunstancia propia del texto estudiado.

De este modo, los especialistas en estudiar los libros sagrados, llámese la Biblia, el Corán, el Avesta, los Vedas, el Dhammapada, el Bhagavad Gita, el Canon Pali (Tripitaka), etc., son categorizados como expertos en “literatura”, ya sea religiosa, mística, sapiencial, ritualista, piadosa, poética, etc. Éstos resaltan también el origen histórico verificable más antiguo posible y las consistencias o inconsistencias en quién o quiénes se supone que son los autores-escritores, el estilo literario, si es homogéneo o si no lo es, si corresponde al de la época en cuestión o no, y muchos otros aspectos de ese tenor. Desde luego, todos estos expertos, dan por descartada “por falta de pruebas” cualquier intervención superior, entiéndase divina, directa, indirecta, o de cualquier otro tipo, reduciendo de hecho, todos los libros sagrados a una mera invención humana. Eso significa quitarles todo valor superior a esos textos, y situarlos casi al mismo nivel que cualquier novela, libro de texto, ensayo, y demás.

En el caso particular de la Biblia, uno de los aspectos que devora cantidad de tiempo de los especialistas en diferentes ramas, es el de determinar qué relatos son comprobables en términos de su veracidad y rigor históricos. Desde si realmente Moisés atravesó el Mar Rojo, o si Cristo resucitó o no, entre muchos otros. Obviamente, nunca han encontrado “pruebas” de ello en un sentido o en otro, lo que les sirve para reforzar sus preconcepciones “científicas”.

Así que al final, sin importar a qué autor especializado se lea, todos comparten el mismo problema de origen: su formación (post)moderna -¿o deberíamos decir deformación?-, su “rigor científico”, queriendo aproximarse y aplicar a los textos sagrados, los mismos métodos que se pueden utilizar para analizar el mundo sensible (y por lo tanto con las mismas limitaciones), como saber si una novela, realmente la escribió Julio Verne o no, o si la noticia publicada en el “diario X” relata lo mismo que lo publicado en el “diario y” el mismo día, y de no ser así, cuáles y por qué son las inconsistencias.

Tratar de aproximarse así a cualquier libro sagrado para conocerlo, entenderlo y valorar su contenido, es incorrecto, pues de hecho, antes de iniciar el estudio se parte de un error de concepto, tratar de aproximarse a <<un texto que es esencialmente de una naturaleza diferente>> a lo que el experto o especialista categoriza siempre, sin darse cuenta, como profano.

Bajo esta forma profana y científica de pretender llegar a validar la veracidad o no, la relevancia o no de un texto sagrado, ocurre con frecuencia que la atención se centra mayormente en la literalidad del texto, y el significado simbólico-espiritual (el mas valioso) se vuelve algo menos a lo que no solo el especialista en turno considere, sino que se vuelve moldeable al gusto de cada lector, es decir, se llega a la conclusión de que cada quien puede asignarle el significado que guste, lo que equivale, desde el otro extremo, a reducir ese texto sagrado a la inanidad de la relatividad individual.

Leer y entender un libro sagrado requiere de una aproximación totalmente diferente, si es que lo que se quiere es entenderlo en sus aspectos relevantes y no en sus aspectos mas exteriores y contingentes, lo que parece ser el patrón común al menos en los ámbitos académicos y de los expertos.

Algunos aspectos relevantes que se deben tener presentes previamente cuando se va a leer o estudiar un texto sagrado, son entre muchos otros, que quienes se tomaron la tarea de plasmarlo por escrito, no estaban pensando en un relato noticioso, ni histórico, ni en hacer “buena literatura”, tenían en mente transmitir de la mejor forma posible verdades espirituales, que son atemporales, y la mejor forma de hacerlo, es con símbolos o en su defecto, con relatos mitológicos, o por lo menos alegóricos, entendidas estas palabras en su sentido original y no lo que hoy apresuradamente se entiende, cuentos, inventos sentimentales o incluso cierto tipo de manipulación social de las clases dominantes respecto a las menos favorecidas económicamente. Para ello, hay que conocer, al menos un poco, a la civilización y su contexto que originó tal o cual texto sagrado. No se puede simplemente extrapolar y querer entender con los parámetros mentales actuales.

Gran variedad de pasajes pueden tener un cierto “soporte” histórico limitado, pero es solo un apoyo, una referencia sobre la cual construir y explicar la(s) verdad(es) espiritual(es) que se quiere(n) exponer, y por lo tanto, que van más allá de un simple relato histórico-literario ocasional.

Los libros sagrados no son literatura, ni libros de historia religiosa, ni una especie de crónica noticiosa primitiva para quienes vivieron en esos tiempos. Si fuera así, les pasaría lo mismo que le pasa al 99.9% de los libros, perderían relevancia en pocos años, a lo sumo en pocas décadas.

Conforme surgieron los diferentes libros sagrados, fue con la intención de preservar y heredar (transmitir, de Tradición) a las futuras generaciones, de la mejor forma posible, pero limitada, verdades trascendentales de lo divino, el mundo y lo humano y la conexión entre los tres.

Cada una de esas obras, desde su propia civilización, y por lo tanto con puntos de vista diferentes, pero no opuestos o excluyentes, haciendo un esfuerzo realmente notable, pues tratar de transmitir cierta(s) verdad(es) o principio(s) espiritual(es) con palabras escritas, es en extremo complejo, pero es la única forma de hacerlo cuando una Tradición se empieza a perder, y es mejor que quede algo que pueda ser transmitido al menos de forma parcial, con todos los riesgos que eso implica, a que dicha Tradición se pierda por completo.

Cuando se lee cualquier libro sagrado, lo importante es tener presente qué nos quiere mostrar a nivel interior, esencial, que atiende a la Naturaleza Humana Integral -y no ha determinado tipo de ser humano y su inmediata circunstancia- a su relación con lo Superior, el tiempo en este mundo, cómo ser una mejor persona mas allá de cuestiones morales y éticas temporales, sino en términos de realización metafísica.

Francisco Galarza


Enero de 2022.

domingo, 16 de enero de 2022

LA GUERRA DE UCRANIA Y LOS HACKERS

LA GUERRA DE UCRANIA Y LOS HACKERS 

Hacker ruso en acción

Al parecer se reputa ya como un hecho inminente una invasión rusa a Ucrania, la que estuvo precedida hace pocos años por la que se realizara en su provincia de Crimea, luego en las que componen el Donbass, camuflada esta última por la presencia de ‘voluntarios’ rusos que atacaron dicho territorio en forma no oficial. Ahora -y luego de la reciente participación de tropas rusas en Kazakhstán para ‘preservar la paz’ e impedir una revolución de color prooccidental- vuelve a la palestra un viejo tema promovido especialmente por ese conjunto de hackers rusos, cibernéticos e intelectuales, encargados de deformar la realidad y generar en el seno de quienes, por no querer ser norteamericanos, tampoco desean ser rusos, una serie de lugares comunes y sofismas tratando de convencernos de las ventajas que proporcionaría a todos nosotros tal posibilidad de invasión.

El primero de ellos y principal consiste en considerar, tal como dijera el líder ruso Putin, como una tragedia histórica la disolución de la Unión Soviética, en tanto que, no solamente habría significado ello detener un impulso benefactor para la humanidad toda producido desde el antiguo zarismo, sino que habría brindado a su gran enemigo, que también lo sería de nosotros, los EEUU, o lo que suele calificarse como ‘mundo globalizado’, una excelente ocasión para expandirse por doquier sin hallar más el único obstáculo que lo detenía que era justamente ese conglomerado histórico tan necesario para nuestra libertad y ‘diversidad cultural’. Por tal motivo es que los hackers nos invitan calurosamente a apoyar la invasión rusa a Ucrania en tanto formaría parte de un proceso restaurador y que breguemos así por obtener una nueva URSS, esta vez ya no crudamente comunista como antes, sino más afín con el antiguo zarismo, lo que representaría la única posibilidad real para detener al imperialismo norteamericano y sus adláteres.

En lo que sigue contestaremos tales falsedades:

1) El rol de Rusia a lo largo de la historia reciente

El maestro Evola, en su inolvidable obra Rebelión contra el mundo moderno, resaltó sobremanera las semejanzas esenciales entre los dos imperios o al menos que pretenden ser tales, representados por EEUU y Rusia. En ambos casos existe una misma idea mesiánica de corte religioso que los sustenta pues se consideran por igual como el pueblo elegido enviado por Dios a la Tierra para hacer cumplir sus designios. Esto se lo ve en la misma Constitución de los EEUU la cual, tal como se formulara inicialmente, no fue pensada solamente para los 14 Estados que la elaboraron, sino para el mundo entero el cual debía con el tiempo confederarse o asociarse a tal conglomerado, o al menos asumir forzosamente su punto de vista y filosofía, considerado por ellos mesiánicamente como el superior a todos.

Una idea similar, aunque no precisamente bíblica o evangélica como en el primer caso, fue sustentada por la potencia de la Rusia zarista la cual se reputó como la expresión de un pueblo teóforo, encargado también de hacer triunfar los postulados de Dios, aunque en este caso por no ser su origen protestante como el norteamericano, el acento estaba puesto más en aspectos de corte ritualista, como los que separaban a la Iglesia romana católica de la bizantina, tratando así de resolver los distintos conflictos que se operaran en el seno de la cristiandad erigiéndose Moscú como la tercera Roma, la definitiva luego de la de Bizancio coartada por el avance musulmán, en representación todo ello del reino del Espíritu Santo. Sin embargo este ideal mesiánico no siempre estuvo signado expresamente por un motivo puramente religioso ya que con el pasar del tiempo en ambos casos dicho factor fue suplantado por el mero afán de dominio de tales naciones operando la religión en todo caso como un elemento secundario y convocante. Por lo tanto existió aquí una dialéctica entre el factor religioso comprendido en su aspecto esencialmente espiritual y sagrado con una orientación que en cambio hacía primar meramente el elemento puramente exterior del mismo, tal como sucederá luego.

Es de destacar al respecto que la postura tradicional del zarismo ruso ligado estrechamente a la cristiandad estuvo presente en varias circunstancias históricas, alcanzando su plenitud en la guerra contra Napoleón, el representante militar de los principios seculares y modernos originados en la Revolución Francesa y que fuera derrotado principalmente gracias al aporte de tal potencia militar. A posteriori el zarismo -y siempre en esa misma perspectiva tradicional- supo participar del espíritu de la Santa Alianza que agrupó a la totalidad de las monarquías europeas, con excepción de la británica influida por la masonería, para hacer frente a la subversión moderna motorizada principalmente por la Revolución Francesa y por las revueltas posteriores de 1848 y 1871. Sin embargo este conglomerado tradicional que junto a otros pudo detener por varias décadas el avance de la revolución terminó con el tiempo siendo infiltrado y disuelto por esas mismas fuerzas contra las que se combatía lo cual se plasmó en el fenómeno de la Primera Guerra Mundial en la cual el zarismo traicionó sus postulados aceptando aliarse con las democracias masónicas, inglesa, francesa y norteamericana, en contra de monarquías tradicionales como la austro-húngara y la otomana con las cuales compartía principios superiores por encima de formas religiosas o intereses nacionales singulares, haciendo primar en cambio meros apetitos políticos y económicos.

Este envión disociatorio, por el cual las fuerzas de la subversión lograron enfrentar entre sí a monarquías que deberían haber estado unidas, dio como resultado la supresión de todas ellas y el inicio de un proceso disolutorio que arriba hasta nuestros días respecto del cual sea el comunismo, que ha sido lo propio de la secuela de un zarismo degenerado, como el liberalismo, producto de la masonería y del encuadre mesiánico norteamericano propio del protestantismo, serán las consecuencias finales.

b) Comunismo y eurasianismo


El imperialismo ruso luego de su expresión zarista degenerada se manifestó a través del comunismo primero y luego del actual eurasianismo, que es una forma más actualizada del comunismo nacional instituido en su momento por Stalin. Así como este último, en oposición a su rival Trotsky, había convencido a los comunistas del mundo que debían dejar de ser internacionalistas y bregar por el triunfo de la Unión Soviética pues de tal manera se manifestaría ostensiblemente la superioridad de tal sistema sobre el capitalismo, la actual forma renovada por el Sr. Putin, quien reivindica tal pasado en forma ostensible, manifiesta también que si el imperio ruso se vuelve a constituir luego de la caída de la URSS, el mundo marchará a las mil maravillas y seremos todos libres y no sometidos más al poder globalizador de los EEUU y las mafias financieras que lo controlarían. No hay pues diferencias mayores entre estas tres expresiones imperialistas gestadas primero por un zarismo degenerado y luego por el comunismo y el actual euroasianismo o nacional comunismo (hay una pluralidad de nombres al respecto). Se trata en todos los casos de una misma oligarquía sedienta de poder y que finge liberar a los pueblos haciendo ostentación de su gran capacidad militar, pero en la práctica se trata de una dictadura sanguinaria que no ahorra medios para dominar a las personas.

c) ¿Cuál es el enemigo principal?


A diferencia de lo que sostienen los hackers rusos para los cuales el gran enemigo que tiene el planeta es el liberalismo y su patrón que son los EEUU y que por lo tanto debemos apoyar a Rusia, en tanto que nos liberará de tal flagelo, nosotros en cambio pensamos que es al revés. La sociedad democrática norteamericana, si bien en el fondo es lo mismo que la rusa ya que en ambos casos priman los principios de la modernidad (1), al menos permite la presencia de una cierta libertad de opinar y disentir, tal como lo estamos haciendo por ejemplo en estos momentos, cosa que no sucede en cambio con el gulag ruso en cualquiera de sus manifestaciones. En dicho universo sería inconcebible la existencia de un Navalny o de envenenamiento de opositores con polonio, tal como ha sucedido en abundancia con todo el exilio que se ha podido constatar.

Esto no significa en modo alguno embanderarse con tal sociedad sino por el contrario, en el conflicto que pueda haber entre ambos imperialismos, apoyar al norteamericano para que termine con el ruso. Y más aun bregar y apoyar a aquel gobernante que estereotipe las diferencias entre ambos imperialismos. En este aspecto reputamos que el bando demócrata cumple mejor la función que el republicano (2). Esto mismo es lo que hiciera Bin Laden en la guerra de Afganistán. Se alió con los EEUU para abatir al comunismo ruso en tal país para luego marchar contra los EEUU.

d) La guerra de Ucrania

Ya se calcula como un hecho inminente la invasión rusa a tal país y al respecto una fuerza tradicional debe denunciarla y enrolarse del bando de los defensores de la soberanía ucraniana. El imperialismo ruso debe ser suprimido del mismo modo que el norteamericano en segundo lugar. Debe sostenerse la necesidad de que Ucrania ingrese en forma decidida y plena a la OTAN y que Europa en su conjunto salga a defender, no meramente con presiones, la soberanía de tal país.



Notas

(1) Una de las confusiones que se han puesto en circulación para impulsar el apoyo a Rusia estriba en el hecho de que tal régimen combate la ideología de género, a los homosexuales y el aborto, que son en cambio impulsados por el mundo moderno. Al respecto queremos resaltar que, amén de que tal cosa también acontecía cuando gobernaba Stalin, a nosotros los tradicionalistas nos debe resultar en el fondo indiferente que una sociedad moderna estereotipe su proceso de degeneración la cual muchas veces puede ser hasta provechosa para acelerar su disolución. Lo tenemos que repetir una y mil veces: somos tradicionalistas, no conservadores. No tenemos nada que conservar de este orden moderno.

(2) Es de recordar los dos casos más recientes de gobernantes norteamericanos como Bush jr. Y Trump. El primero se dejó impactar por un crucifijo que le mostró Putin desde su niñez, por el cual lo quiso convencer que era cristiano. Esto sirvió para que no hiciera absolutamente nada ante la invasión rusa a Georgia. El segundo reputó también a Putin como un gran gobernante al que quería imitar. Por tal motivo en vez de aliarse con el movimiento mujaidin en contra de Rusia, tal como hicieran sus predecesores, se alió con Rusia a quien permitió invadir Siria para abatir al Estado Islámico.

16/01/22