sábado, 14 de julio de 2018

14 de julio de 1789: ¿QUÉ ES LO QUE LOS FRANCESES CELEBRAN?

Resultado de imagen para revolucion francesa

La 'Toma de la Bastilla': una farsa insolente.

¿Qué es lo que se celebra con la Revolución Francesa?


por Gianfredo Ruggiero




La captura de la Bastilla se describe en los libros de historia como un levantamiento popular heroico y espontáneo contra el símbolo del poder despótico, y para liberar a los presos injustamente encarcelados y sometidos a torturas y sufrimientos indescriptibles.

En realidad, la guarnición se rindió sin luchar, y los presos eran un total de siete, además encarcelados por delitos comunes (cuatro falsificadores, un maníaco sexual y dos locos de la mente). Repasemos los hechos.

La Bastilla fue construida a mediados de los años 1300 como una fortaleza defensiva, utilizada más tarde como prisión bajo Richelieu en 1600. Dado que su mantenimiento por la estructura demasiado grande se había convertido en muy caro, en 1784 se decidió su demolición, varias veces pospuestas debido altos costos En el momento de la Revolución, se utilizaba muy poco de ese inmensa bastión y su defensa fue asignada a un regimiento de sólo ochenta y dos reservistas (soldados ancianos o inválidos de guerra) más treinta y dos guardias suizos.

El 14 de julio, una multitud frenética corre delante de la Bastilla con la intención de asaltarla por las armas, y a pesar de que las fuerzas eran suficientes para repeler a los rebeldes, el comandante de la fortaleza De Launay se manifestó dispuesto a negociar la rendición, siempre y cuando se garantizara su seguridad y la de la guarnición. En cambio, fue asesinado a traición y toda la guarnición masacrada mientras se parlamentaba. La cabeza del comandante y del alcalde de París Flesselles, quien intervino para calmar los ánimos, fueron empalados en estacas afiladas y exhibibidos en las calles.

Al horror se unió el ridículo cuando se mostraron como instrumentos de tortura, parte de una armadura medieval a la que se definió como corsé de hierro para romper las articulaciones y una prensa fue presentada como una máquina para aplastar los huesos ...

El descubrimiento de algunas tumbas que contenían restos humanos en un patio interior de la Bastilla hizo levantar la indignación, pero en realidad no se trataba de los huesos de los oponentes políticos ejecutados o que murieron por el castigo recibido, sino gente normal que al haberse suicidado no podían ser enterrados en terreno consagrado. Para completar el marco fueron los estampados, que circularon por las calles de París, que representaban a los demacrados prisioneros encadenados colgando entre esqueletos de la Bastilla.

Este fue el comienzo de la Revolución Francesa entre el horror, el ridículo y la falsedad.

El resultado fue mucho más horrible y desconcertante: Robespierre y el terror, el genocidio de los Vendée, la expulsión de los refractarios y las aventuras de Napoleón.

Quienes fueron Robespierre y Saint-Just son conocidos por todos, lo que escapa es que sobre ellos los historiadores oficiales han fusionado todas las atrocidades de la revolución.

Haciéndolos pasar por la sanguinaria locura que llegó al poder para arrebatar la buena fe de los revolucionarios, tratando torpemente de reducir el flujo de eventos en una especie de locura. En realidad, esos doce meses de terror auténtico (de julio de 1793 a julio de 1794) fueron la consecuencia de eventos previos y la premisa de los posteriores.

Del 2 al 6 de septiembre de 1792, nacieron las "lamentaciones de septiembre". En aquellos días, la multitud, según algunos provocados por Danton y Marat, enfurecidos por el desastroso avance de la guerra contra Prusia y las primeras revueltas en Vendée, asaltaron las prisiones. En pocos días, bajo la mirada indiferente de las autoridades republicanas, muere la mitad de la población carcelaria parisina, en su mayoría detenidos injustamente y muchos sacerdotes.

La masacre, espontánea u organizada, tuvo lugar antes del comienzo del Gran Terror (julio de 1793) y representó una constante en el proceso revolucionario. También es reconocido por Michel Vovelle, uno de los eruditos más autorizados de la Revolución Francesa, de formación marxista, según el cual

“La violencia en las prisiones sirvió, desde un punto de vista histórico, para alimentar a la Revolución que, de lo contrario, podría haberse extinguido pronto»

Esto explica por qué la burguesía revolucionaria no solo teorizó, sino incluso alentó, las matanzas en las cárceles. Sin violencia, que como veremos no se limitó a las cárceles, la Revolución se habría detenido como un automóvil sin combustible.

En julio de 1793, para hacer frente a la crisis económica que afectó a las clases más pobres y la amenaza de los ejércitos extranjeros aliados contra Francia, los poderes fueron confiados a un Comité de Salud Pública dirigido por Robespierre, que tenía la tarea de establecer un nuevo ejército y sobre todo, para hacer el trabajo sucio: la eliminación física de los oponentes y la represión en la Vendée que mientras tanto se había levantado.

Con el pretexto de la necesidad de salvar la revolución de los ataques de la gente a menudo pobres (que protestaban por el pan) se puso en marcha un aparato policial brutal y represivo cuyos seguidores que podemos encontrar en la Rusia de Lenin y de la Camboya de Pol Pot (que no estudió en Francia).

Para hacer que Robespierre sea más eficaz y más rápido, se promulgó la notoria ley del 22 de abril (10 de junio) de 1794 de Georges Couthon, un miembro del triunvirato. En virtud de esta ley, que redujo aún más las libertades individuales establecidas por el anterior "obstáculo de sospecha" en septiembre de 1793, los poderes del Tribunal Revolucionario de París se volvieron en la práctica absolutos. Las condenas a muerte dictadas fueron más de 17.000,

Los abogados defensores fueron prohibidos, la apelación fue apelada y el testimonio a favor de los acusados ​​fue denegado. Aquellos que intentaron exonerar a los desafortunados fueron acusados ​​de conspiración. Para todos, la frase era obvia: la guillotina. En un mes y medio, más de 1.300 enemigos de la Revolución fueron decapitados.

Entre las víctimas de la ola de represión se encontraba el padre de la química moderna Antoine Lavoisier, y el poeta André Chénier .

El clima de terror iniciado por Robespierre era beneficioso para el destino de la revolución con el cual se le enviaba un mensaje inequívoco a las personas dudosas.

Realizada su tarea, los tres principales arquitectos del Gran Terror, Maximilien Robespierre, Louis de Saint-Just y Georges Couthon, han venido a ser los impresentables, que fueron a su vez guillotinados después de haber sido denunciados en el golpe clásico y ejecutados sin juicio, como una es una práctica en regímenes dictatoriales.

Mientras tanto, la región de la Vendée, de sentimientos monárquicos y católicos, se rebela contra el poder revolucionario. La respuesta del régimen es: matanza. Y la masacre fue, de hecho, si observamos el mayor número de víctimas, 250,000 muertos en una población de 800,000, por lo que no está fuera de lugar hablar de genocidio.

La política antirreligiosa del gobierno republicano, que dio como resultado la "Constitución Civil del Clero" que transformó a los sacerdotes en funcionarios estatales, fue mal digerida por la mayoría de la población de Vendee en la Iglesia Católica. Esto se sumó al mal humor de las condiciones de vida que continuaron empeorando.

El aumento de los impuestos y el reclutamiento forzado de trescientos mil hombres para apoyar las guerras contra Europa fueron la gota clásica que rompió el jarrón. La respuesta del pueblo de Doulon, el primero en surgir, fue lapidaria:

"Mataron a nuestro rey; han echado a nuestros sacerdotes, vendieron los bienes de nuestra iglesia; comieron todo lo que teníamos y ahora quieren llevarse nuestros cuerpos... No, no los tendrán »



De una manera completamente espontánea surgen la Vendée y las regiones cercanas a ella. Después de los primeros momentos en que los republicanos se involucran en acciones guerrilleras, los combatientes con la escarapela blanca en el cofre logran organizar un verdadero ejército que tomó el control de toda la región.

Más tarde, sin embargo, las fuerzas enviadas desde París, numéricamente superiores y mejor organizadas, revirtieron la situación. Los vendeanos son derrotados pero no derrotados: el fuego continuó eclosionará bajo las cenizas. Entonces la cancelación total de Vendee fue decidida por la Asamblea. A través de tres decretos sucesivos, a partir del 13 de enero de 1793, se emitieron las siguientes disposiciones:

"Cada cabeza de columna tendrá que arrasar y luego quemar todos los bosques, aldeas, casas y granjas"

"Todo bandido encontrado con las armas en su mano será pasado a la bayoneta. Harás lo mismo con niñas, mujeres y niños. Las simples personas sospechosas no serán perdonadas »

"Los materiales combustibles de cualquier tipo serán confiscados y enviados al Ministerio de Guerra para quemar los bosques, las arboledas y los arbustos. (...) Los bosques serán demolidos, los escondites rebeldes serán destruidos, los cultivos serán devastados, el ganado será confiscado. (...) La propiedad de los rebeldes de la Vendée pasará al patrimonio de la República »



La Vendée conoce una terrible matanza que durará hasta el 27 de julio de 1794, como Joseph Messori nos recuerda, un historiador de la fe católica

“La masa de Vendeans capturados creció todos los días. Luego se establecieron las llamadas "cámaras antidemocráticas", especialmente en los campos de concentración, donde hombres, mujeres y niños esperaban ser eliminados. Las masacres masivas fueron aceleradas por "ahogamientos", que podrían ser individuales, pero más a menudo en parejas (sádicamente llamados "matrimonios republicanos"), o colectivamente"



Finalmente, el Vendee fue pacificado, pero ¿a qué precio? Encontramos la respuesta en el mensaje del General Westermann al Comité de Salud Pública de París con quien, el 23 de diciembre de 1793, proclama triunfantemente la derrota definitiva de los insurgentes en la Batalla de Savenay:

"¡Ciudadanos republicanos, ya no hay Vendee! Ella murió bajo nuestro sable, con sus mujeres y sus hijos. Acabamos de enterrarla en las marismas y en el bosque de Savenay. De acuerdo con las órdenes que me diste, aplasté a los niños bajo los cascos de los caballos y masacré a las mujeres que no darían a luz a más bandidos. No tengo un solo prisionero para reprocharme. Los exterminé a todos... las calles están sembradas de cadáveres. Los disparos continúan incesantemente »



En conclusión, preguntamos:

Los franceses, el 14 de julio, saben lo que celebran?



domingo, 8 de julio de 2018

LA LEY TARPEYA: UNA SOLUCIÓN AL PROBLEMA DEL ABORTO

LA LEY TARPEYA: UNA SOLUCIÓN AL PROBLEMA DEL ABORTO
Resultado de imagen para roca tarpeya esparta

Como estamos en etapa de aplicar leyes y éstas suelen adquirir el nombre o del que las originó (ley Justina) o del que la elaboró (ley Antidiscriminatoria, De la Rúa), etc. etc. voy a elevar a la oficina parlamentaria un nuevo proyecto de ley que tendrá la profunda ventaja de unir de un buena vez a todos los argentinos, a los abortistas y a los antiabortistas. A los pañuelos verdes con los celestes y los amarillos (los que no terminan nunca de decidirse). Los abortistas ya no tendrán más que lloriquearnos diciendo que no aman el aborto ni lo quieren imponer pero que lo consideran el único procedimiento a aplicar ante los embarazos indeseados. Y los antiaborto por lo tanto tampoco se tendrán que preocupar por la vida del feto pues ya el aborto se habrá convertido en un trasto viejo de la historia. ¿Cuál es la solución a todo esto? Pues bien propongo la ley Tarpeya que consiste en imponer a toda la población masculina una esterilización coercitiva y obligatoria seccionando el conducto que lleva los espermatozoos al líquido seminal y de este modo simplificando así el acto sexual. De aquí en más como todos los varones serán esterilizados no habrá por lo tanto embarazos indeseados. No podrá alegarse más el aborto por violación pues el violador no podrá engendrar. Una avivada no podrá reclamar por la suculenta paternidad de Maradona, pues también éste será esterilizado. Ante la segura objeción que me impondrán los defensores antiabortistas de la vida que de este modo ésta desaparecería en poco tiempo del planeta, la ley Tarpeya tiene una solución oportuna para esto. Antes de procederse a la esterilización el Estado repartirá gratis varias fotos de Kim Kardassian, Sofia Loren, Marilyn, de acuerdo a los gustos de cada uno. Esto producirá en todos aquellos aun en condiciones de procrear una serie de eyaculaciones las que serán conservadas en probetas e ingresadas a un centro general de conservación en donde tales espermas serán congelados y conservados en modo tal de poder utilizarse en el momento que se quiera arribar a la reproducción. Como son miles los espermatozoos que están presentes en una sola eyaculación por lo tanto miles y hasta millones podrán ser los posibles engendrados. La ley recomienda no escatimar tales producciones pues en una de esas la persona puede llegar con los años a adquirir una posición social exitosa que haga por lo tanto a su esperma mucho más valioso que el de otros. Con seguridad que de haber espermas de Borges, de Einstein, de Dante Alighieri u otras genialidades se harían filas para adquirirlos y poder así mejorar la especie de la pareja o de la simple receptora del elemento.

Se terminó así el problema del aborto y del embarazo indeseado, de la vida del feto y varias cosas más. Y ahora viene el otro elemento indispensable, que es la segunda parte de la ley, la que explica su nombre. Habiendo arribado a la circunstancia de que la persona puede elegir cuándo y qué hijo quiere tener, se me formularon los siguientes casos que exigen soluciones adicionales. Supongamos que una mujer concurre al centro y pide un esperma de Putin porque es una gran admiradora del ruso después del mundial y que el empleado encargado sea un ignorante en geopolítica y que no sepa decirle que si quiere algo semejante tiene que ir a Rusia a pedirlo y que creyendo que se está refiriendo a otra cosa le entrega el esperma del gran homosexual y le sale un hijo marimacho como ella no deseaba. Se siente engañada. Pero pueden darse también estos otros casos. Supongamos a una Miss Universo caída en desgracia por falta de inteligencia financiera que quisiera un esperma de Soros y lo consiguiera efectivamente. Pero luego la hija que le sale tiene su inteligencia y la belleza del financista húngaro. O también esta otra. Una pareja desea tener a un hijo gran escritor y consigue un esperma de Borges, pero le sale algo parecido, con sus balbuceos, sus obsesiones, pero ni un renglón de poesía. Y de estas equivocaciones se pueden producir a borbotones. En este caso tales situaciones no tienen que ver con el embarazo que es deseado sino con los resultados del mismo que pueden significar una defraudación para los participantes. La solución a todo esto viene pues de la antigüedad. En la antigua Esparta había una famosa roca de nombre Tarpeya (de allí el nombre de la ley) desde donde se tiraban a todos estos casos fallidos (tullidos, hijos indeseados, proxenetas) y se formó así una sociedad de guerreros. Se deberá demostrar que lo producido por el embarazo no era lo que realmente se deseaba. La miss mostrará al esperpento de su hija, la admiradora de Putin al marimacho y la admiradora de Borges a un hijo que se le parece pero que en todo este tiempo no ha escrito una sola línea de nada ni piensa hacerlo. Entonces se procederá como corresponde a una sociedad libre y democrática respetuosa de los derechos y expectativas de los ciudadanos.

lunes, 25 de junio de 2018

Semejanzas entre el Barón Ungern-Sternberg y el Estado Islámico


Semejanzas entre el Barón Ungern-Sternberg y el Estado Islámico


ACMO

Resultado de imagen para baron ungern-sternberg

«“Amamos la muerte más de lo que vosotros amáis la vida”. Este es el último desafío de la civilización. Los amantes de la muerte y la destrucción abrumarán y vencerán a aquellos que aman la vida y celebran la creatividad y logros humanos? Será reducidos a escombros y a un intransigente ideal religioso-ideológico todo lo que queda de tres mil años de civilización humana? El Estado Islámico no es solo un desafío a la civilización judeocristiana occidental. Es un reto a la civilización misma - a la misma idea de la civilización.»

- Robert Spencer


Como el debate sobre la verdadera relación entre el Estado Islámico y la tradición islámica es una constante polémica que no se resuelve. Los historiadores del siglo XX se deben estar preguntando por qué nadie habla del Barón Roman Fedorovich von Ungern-Sternberg.

A principios de los años 20, Ungern-Sternberg levanto un inicial pseudo-estado religioso ubicado en Ulaanbaatar. Aterrorizó a sus enemigos con ejecuciones públicas y por su extrema temeridad y crueldad se ganó en apodo de Barón Sanguinario. Proyectó crear un gran imperio religioso en Asia Central, siguiendo la estela de Gengis Khan, para luego de fortalecerse en Asia marchar sobre Rusia y liberarla del infierno secular bolchevique.

Su historia es instructiva para cualquiera que trate de entender que es y que no es el Estado islámico y el trasfondo detrás del mismo. 

Como todas las analogías históricas, el paralelo aquí es imperfecto: Ungern-Sternberg era un budista y Abu Bakr al-Baghdadi es musulmán. Sin embargo, el budismo que proponía y practicaba el Barón era el de los orígenes, el Budismo original, del guerrero Shastriya, que al igual que el Islam también ha sido falseado por sus muchos de sus seguidores y gracias al influjo moderno, fueron debidamente democratizados y laicizados de manera contundente.

Otro paralelismo es el de la guerra en ambos contextos, hace casi un siglo, el caos y la violencia de la guerra civil rusa que llego hasta Mongolia contribuyo a exacerbar una versión particularmente brutal de una religión que ahora es mejor conocida por predicar la paz.

De igual forma las guerras de Afganistán, Siria e Irak ayudaron a radicalizar o más bien, hicieron que ciertos movimientos volvieran a las raíces mismas del Islam que practicaba el Profeta y sus compañeros. Un fenómeno conocido mundialmente como fundamentalismo islámico.

Ungern-Sternberg fue un oficial en el ejército ruso y el descendiente de una larga línea de la nobleza alemana báltica que había servido al zar. El Barón luchó para los rusos en la I Guerra Mundial y fue uno de los caudillos del Movimiento Blanco durante la Guerra Civil Rusa, enfrentando a los bolcheviques al mando de su legendaria División Salvaje de cosacos. En 1920, cuando el conflicto llegó a todo el imperio ruso y se comenzó a inclinar la balanza a favor de los bolcheviques, Ungern-Sternberg, que estaba en Siberia, organizó un pequeño ejército de soldados en la llamada División Asiática de Caballería (Aziatskaja konaja divizija) en la que confluyen una mezcla de todas las tribus y razas, de los rusos blancos de Europa y Siberia a los mongoles, tibetanos, coreanos, japoneses. chinos tártaros, buriatos, kirghizes. Este ejercito operaria por todo el año de 1918 en los territorios orientales de la Siberia, entre el Baikal y la Manchuria y posteriormente se lanzan a conquistar Mongolia. Ungern decidió combatir con éstos la subversión roja hasta las últimas consecuencias.

De este territorio cercano, enclavado entre Rusia y China, el barón y sus hombres decidieron replegarse estratégicamente. En Mongolia, sin embargo, se enfrascó en una lucha en dos frentes no solo con los bolcheviques, sino también las fuerzas chinas en el control del país. 

En el caso del Estado Islámico, eran combatientes suníes que pertenecían a las tribus y grupos derrotados en la guerra de Irak y luego la de Siria y también amplios sectores del Baaz iraquí quienes volvieron a sus raíces islámicas, juraron lealtad a un grupo que después de haber colaborado con Al Qaeda decidió volverse independiente y establecer el Califato de las profecías. Estableciéndose entre Siria e Irak y tomando ciudades importantes como Mosul y Raqqah así como Ungern-Sternberg había planeado retomar Rusia de los bolcheviques, el Estado islámico planea arrebatar el control de todos los gobiernos seculares y diseñados artificialmente por los Acuerdo Sykes-Picot en Medio oriente.
La guerra civil siempre proporcionó el contexto y las condiciones necesarias para que tanto el Barón Ungern, como Al-Bagdadi hoy, llegaran a emplear la violencia extrema y altamente visible para consolidar su dominio. En momentos en que años de invasiones, brutalidades y represiones habían desorganizado y desestabilizado a las poblaciones locales llegan líderes como Ungern-Sternberg y los del Estado islámico a establecer un Orden y unas leyes sagradas, que conforme a las tradiciones, son de origen divino y no pueden ser alteradas por los hombres y su violación es una ofensa a la divinidad.
Es curioso resaltar que la polémica figura del Barón Ungern-Sternberg sea paradójicamente tan reivindicada por la corriente secularista-nacional bolchevique de los eurasiáticos rusistas cuando el Barón prefirió y encontró más lealtad entre los mongoles que los mismos rusos y demás europeos. Llegó a despotricar contra la familia real de los Romanoff por su inherente corrupción la cual habría permitido que los judíos bolcheviques llegaron al poder. No es difícil adivinar entonces qué pensaría el Barón, si éste resucitara, de la Rusia moderna heredera del KGB.
En Mongolia, Ungern-Sternberg ejecuta desertores y reclutas que no cumplieron con sus expectativas. Las historias de la sed de sangre del barón abundan, y el autor Peter Hopkirk compila algunos de los más sensacionales. Los cautivos eran supuestamente enterrados vivos, quemados en la hoguera, y arrojados a las calderas de los trenes. Un testigo afirmó que en Ulaanbaatar, el barón condenó a un deshonesto aprendiz de panadero a ser horneado hasta la muerte en su propio horno. Otro afirmó que el barón colgó a tres hombres acusados de robar brandy sobre la puerta de la tienda que robaron... hasta que el dueño de la tienda, preocupado por la pérdida de negocios, le rogó retirar los cuerpos.

Según Ossendowski; Ungern quiso fundar en el ejército ruso una Orden Militar Budista. El Reglamento de la Orden era muy duro, con el celibato absoluto como primera regla. Luego le seguía la renuncia total a las comodidades de la vida. Estaban absolutamente prohibidas las drogas y el alcohol. Quien infringía una sola de estas reglas era inmediatamente colgado. Así logró reunir un grupo selecto de trescientos guerreros, “dotados de una audacia prodigiosa y una fiereza sin igual”. Ungern-Sternberg soñaba con una nueva invasión desde Oriente contra la Europa decadente y democrática.
Los biógrafos contemporáneos de Ungern-Sternberg se han esforzado por pintar un retrato confiable del hombre fuera de rumores y fuentes no confiables. Sin embargo, los resultados hacen muy poco para reivindicar algo fuera de lo real, al tratar de separar el mito de la realidad. Por ejemplo, el historiador James Boyd sostiene que al contrario de algunos informes, el barón no permitió el saqueo desenfrenado en Ulaanbaatar; realmente lo previno colgando inmediatamente a los saqueadores. Y Sergius Kuzmin de la Academia rusa de Ciencias publica tales correcciones notables como, “Ungern mutiló al doctor Klingenberg no por la muerte de Bayar Gung en Kyakhta, sino por no dar la asistencia médica a los heridos Chakhars.La veracidad de un relato especialmente condenatorio por parte de uno de los oficiales de Ungern-Sternberg, Dmitri Alioshin, también ha sido muy discutida. Alioshin acusa al barón de azotar a los hombres hasta la muerte, quemándolos vivos, y de alimentar a los lobos con ellos. Pero Boyd argumenta que los lobos podrían ser más una figura literaria.
Otra nota historiográfica, ofrecido por Kuzmin en la defensa del barón, captura vívidamente el horror de la época: Las memorias de Alioshin describen la historia de envenenamiento de los heridos en el hospital de campaña por A. F. Klingenberg, como si fuera ordenado por Ungern. Sin embargo, las memorias de Golubev y A. S. Makeev proporcionan datos más fiables y detallados: “El Teniente Coronel Laurentz, en nombre del barón, ordenó al asistente médico Logunov envenenar a los heridos, por lo que fue fusilado por orden de Ungern”.
Pero incluso los relatos más prudentes, en otras palabras, dejan claro que la crueldad de Ungern-Sternberg era bastante real. El Conde Hermann von Keyserling cuñado del Barón dijo de él: «Ungern es el ser más extraordinario que he conocido...está entre el cielo y en infierno, las leyes de los hombres no le interesan para nada...» 
«Hombre de un prestigio excepcional y de un coraje sin límites, era también de una crueldad despiadada, inexorable hacia los bolcheviques, sus mortales enemigos. De ahí el sobrenombre que le fue impuesto: el "barón sanguinario". Es posible que una gran pasión hubiera "quemado" en él todo elemento humano, no dejando subsistir en su persona más que una fuerza indiferente a la vida y a la muerte.» Julius Evola.
Una de las primeras cosas que hizo después de atacar Ulaanbaatar fue liberar al líder budista y ex rey de Mongolia, el Kutuktu o Bogdo Khan, que estaba detenido bajo arresto domiciliario por los chinos. El Bogd Khan era un miembro de alto rango de la jerarquía budista tibetana y tenía su propia agenda política de Mongolia, y sintió que el barón le podría ayudar a avanzar.
Y así, el Bogd Khan dio la bendición oficial a el barón, concediéndole títulos religiosos y honoríficos de Khan (Emperador), de Tsin Van (Príncipe Mongol) y "Gran Héroe General, Constructor del Estado", o simplemente "Gran duque heredero de Darjan Khooshe Chin Wang en la dignidad de Khan." y otorgósele el anillo de esmeralda con la svástica grabada, como el de Gengis Khan.
En el curso de la invasión a Mongolia, el barón recibió el asesoramiento de los huesos del oráculo de sus adivinos y un destacamento de guardaespaldas del Dalai Lama. Los rumores decían que gozaba de la protección divina; una vez mató a un oficial chino y a dos hombres con un sólo un palo de bambú, decían que en lo más recio de los combates solía sentarse junto a una hoguera, en la línea de fuego, fumando o bebiendo té, sin miedo a las balas. Una vez setenta y cuatro balas le atravesaron el capote, la montura y las cajas colocadas a su lado, y ninguna le tocó.
A pesar de la crueldad, la relación entre los mongoles y el barón fue inicialmente excelente. Estaban conmocionados y horrorizados por la dureza de su gobierno. Todavía era su Dios de la guerra y él había liberado a el Bogd Khan de los chinos. Vieron como su simbolismo se entremezclaba perfectamente con sus mitos budistas. El Barón los veía como el vehículo para su destino.
Ossendowski nos relata el encuentro entre Ungern von Sternberg y el Bogdo Khan, y la profecía de este último: “No moriréis; reencarnaréis en la forma del ser más elevado ¡Acordaos de esto, dios encarnado de la guerra, Khan de la Mongolia agradecida! Comprendí que el Buda vivo daba al General Sanguinario su bendición antes de la muerte”
Ungern-Sternberg baso su lucha contra el comunismo en términos puramente religiosos (como alguna vez lo harían los Talibán) argumentando que como los bolcheviques, trataron de destruir la fe misma, éstos debían tratarse severamente. El combate contra el bolchevismo habría sido la señal de una acción más vasta. Según Ungern, el bolchevismo no era un fenómeno autónomo, sino la última e inevitable consecuencia de procesos involutivos que se han verificado desde hace tiempo en el seno de la civilización occidental. (Julius Evola)
Algunas fuentes afirmaron que Ungern-Sternberg previó “un gran estado desde los océanos pacifico e indio hasta las orillas del Volga”, en que “la sabia religión de Buda debía dominar al norte y el Oeste”. Dice que pudo haber imaginado igualmente un “Imperio mongol central” bajo Bogd Khan, donde el budismo tendría el apoyo de un Kanato Dzungar restaurado en Pekín. En cuanto a la violencia empleada para realizar este sueño, Alioshin decía que “los profesores budistas del barón le enseñaron sobre la reencarnación, y firmemente creyó que matando a los débiles les hacia un bien, ya que serían seres más fuertes en su próxima vida.
Por primera vez en trescientos años, Mongolia era una nación independiente. Se había creado un estado budista y entronizado un emperador. La piedra de toque del imperio mongol de Gengis Khan había sido resucitado. Mongolia ahora podría ser limpiada de chinos, judíos y comunistas. Rusia seria la siguiente.
En 1921, Ungern-Sternberg ha consolidado su dominio en Ulaanbaatar y decidió volver y liberar a Rusia. Impulsado por una estrategia agresiva e imprudente, el barón se dirigió a Siberia. Antes de salir, emitió una orden. "Comisarios, comunistas y Judios han de ser eliminados junto con sus familias", supuestamente declaró: "Hoy en día sólo una forma de castigo es aceptable, la muerte por diversos grados."

El destino final de su misión y de su existencia ha sido ya contado en muchos libros y sitios y no volveremos aquí sobre esto…

Paralelamente, Abu Bakr al-Baghdadi, también conocido como Abu Duaa, Doctor Ibrahim, Awwad Ibrahim, al-Shabah (El Fantasma), y "El Jeque Invisible". Es de la tribu Bobadri, que en gran parte se encuentra en Samarra y Diala (Irak), que incluye a las tribus Radhawiyyah, Husseiniyyah y Adnaniyyah, así como, sobre todo, a la tribu Quraysh del Profeta Muhammad. Una de las cualificaciones clave -históricamente hablando- para convertirse en Califa es ser un descendiente del Profeta.
Al-Baghdadi es de una familia religiosa que incluye varios imanes y maestros coránicos. Asistió a la Universidad Islámica de Bagdad, recibiendo una licenciatura, maestría y doctorado. Su doctorado se centró en la jurisprudencia islámica y la cultura e historia islámicas. Se toman sus credenciales religiosas para conferir legitimidad a su pretensión de ser no sólo un líder militar y político, sino también un guía religioso. Esto es algo que incluso Osama Bin Laden no podría reclamar.
Las personas que conocieron a al-Baghdadi lo describen como misterioso, callado y serio. Es descrito como alguien con una sonrisa serena en la cara y “tranquilo y dueño de sí mismo". 
El califa al-Baghdadi también puede ser implacable y amenazante, cuando al-Baghdadi fue liberado de la prisión, dijo al escolta estadounidense que resguardaba las puertas, que lo iba a ver de nuevo. "Te encontraremos en las calles, en algún lugar, algún día", amenazó, "ya sea aquí o en Nueva York". Los enemigos no son perdonados u olvidados por este tranquilo y carismático líder.
Guardando obviamente las épocas y las proporciones es innegable para quien pueda ver que existe un vínculo metafísico entre el actual Estado Islámico liderado por el Califa y las experiencias combativas con el intento de recreación de un Imperio en las estepas de Asia por parte Ungern Kahn. Ambos tienen en común su Fe en lo Trascendente y su furia guerrera que nace del ardor combativo por lo que es "más-que-vida".
El Barón aunque comenzó su idea del Imperio en su lucha contra el bolchevismo, hay que reconocer que también se enfrentó con los "blancos" y como mencionamos anteriormente llego a reconocer que el zarismo estaba contaminado de iluminismo y liberalismo, y erró al enfrentarse a otros Imperios como el alemán y el austrohúngaro.

Pero lo más importante es que el Barón reconoció la relevancia de tradiciones más puras como el Budismo, el Chamanismo e incluso el Islam, Ungern Khan llego a tener contactos con los representantes del Islam en Asia y su proyecto llego a generar muchos intereses entre ellos. Entre sus filas hubo creyentes de todas esas creencias, incluyendo cristianos. También destaca que en su identificación del pueblo seguidor del Mal lo reconoce en el Judaísmo talmúdico. Su creación de un Estado Guerrero Espiritual surgido de la nada, y armado y financiado con los despojos de sus propios enemigos, principalmente, perseguido por todos tiene muchos puntos en común con el Estado Islámico.

Von Sternberg se erigió en Líder Supremo, lúcido, estratega, pero implacable y despiadado como Al Baghdadi este último ha conseguido erigirse en Califa por méritos propios, bélicos sin lugar a dudas, tal como Ungern Kahn consiguió ser considerado como una encarnación o avatar del Dios de la Guerra mongol siendo venerado aún hoy día como un hombre santo. El Califato del Estado Islámico y el Estado Guerrero Espiritual de Ungern tienen similitudes innegables, pero hay un aspecto que le superaba el barón germánico a los yihadistas: A diferencia de estos, el militar de origen germano intentó unificar en un frente común contra la Modernidad a distintas tradiciones siendo incluyente no excluyente.  

Podemos concluir que incluso cualquier tipo de "salvajismo" puede ser visto con simpatías si se dirige a los responsables del actual estado de cosas en el que se debate el mundo. La crisis de valores que está viviendo la civilización moderna tiene su origen no en los inicios de este siglo, ni siquiera en los inicios del siglo XIX, hace más de 300 años comenzó la crisis que está desembocando en la desestabilización social, política y económica de fines del siglo XX y principios del siglo XXI, no solo en Occidente, también en Oriente.
El mundo está condenado en los últimos estadios del Kali Yuga a una debacle caótica y a un mar de sangre, cuanto antes se acelere e intensifique el proceso, más pronto podrá abrirse una Nueva Edad de Oro. 

ACMO


sábado, 16 de junio de 2018

UNA VEZ APROBADA LA LEY DEL ABORTO

UNA VEZ APROBADA LA LEY DEL ABORTO


Germán Cardoso, el "Doctor Aborto"
Médico abortista que confiesa que no existiendo lo mismo pudo hacer sin problemas más de 2000 abortos.


Hacían cola para abortarse. No era necesario para ello la 'ley del aborto' solamente había que tener mil dólares. Ahora va a ser gratis. Es parecido a la droga. Si se legaliza y se reparte gratuitamente en los hospitales a los 'adictos' se perjudicarán los narcotraficantes. 
Un par de reflexiones al respecto. Antes de esta ley el aborto existía, pero solamente lo podían practicar las clases medias.y altas, en cambio los humildes y villeros no lo podían hacer pues no tenían a su disposición mil dólares. Había dos posibilidades: o acudir a personas no idóneas que ponían en peligro la vida de la mujer, o seguir multiplicándose vermicularmente que era lo habitual, tal como sucede en estos días incrementando así la población de futuros piqueteros, pibes chorros y consumidores de paco. El aborto libre y gratuito significará una significativa disminución de esta franja de la población lo cual sin lugar a dudas representará un severo inconveniente para las izquierdas virulentas que perderán una importante parte de su habitual clientela. Nosotros sostenemos que el no aborto sólo tiene sentido en una sociedad católica y no freudiana como la actual en donde el sexo se ha convertido en una manía y que prohibir abortar sólo significará incrementar la población de grupos marginales. En una sociedad normal y católica no solamente el aborto es ilegal, sino que no existen clases de educación para fornicar (mal llamada educación sexual) y son combatidas con severas penas las clínicas mal llamadas clandestinas, a diferencia de lo que sucede actualmente en donde pueden actuar con plena libertad.
Por otro lado habría que hacer notar, ahora que esta ley está aprobada, que se ha implantado una nueva desigualdad a favor de la mujer (por lo tanto marchamos vertiginosamente hacia el matriarcado) por la cual sólo ésta puede decidir si aborta no importando la opinión del cónyuge o pareja ocasional. Pueden darse casos de hombres varones que no deseen la continuidad del embarazo y que por negativa de la mujer lo mismo éste continúe produciendo como consecuencia obligada que se vean obligados a mantener a ese hijo hasta la mayoría de edad a pesar de no haberlo querido. Si la ley quiere basarse en el principio constitucional de la igualdad debería determinar que la decisión de abortar tiene que contar con el consentimiento de ambos.

miércoles, 13 de junio de 2018

LO QUE NINGÚN DIPUTADO DICE RESPECTO DEL ABORTO

LO QUE NINGÚN DIPUTADO DICE RESPECTO DEL ABORTO


Los abortistas refutan a los antiabortistas manifestando que ellos no se fundan en principios religiosos como éstos y que por lo tanto son más libres. Es una falacia: aquí lo que hay de por medio son dos religiones contrapuestas y por lo tanto dos formas contrarias de libertad. Para el antiabortismo el hombre es persona y por lo tanto ser libre significa doblegar en sí mismo la fuerza instintiva y material sometiéndola a principios superiores. El abortista en cambio rechaza tal idea y considera que hay una fuerza suprapersonal que lo gobierna que es el sexo y que ser libre consiste no en gobernar a dicha fuerza y someterla a un fin superior, sino por el contrario en someterse a la misma y quitarle todas las barreras posibles para que la misma pueda desplegarse en su mayor plenitud. Por eso el aborto es concebido como un método anticonceptivo extremo y último que permite llevar a cabo plenamente tal despliegue. Yo no sé por qué debemos suplantar el catolicismo por el freudismo representado especialmente y en modo sacerdotal por tales diputados.

lunes, 11 de junio de 2018

EL ABORTO DEL PADRE PEPE

Resultado de imagen para padre pepe aborto

EL ABORTO DEL PADRE PEPE

En el reino del revés el Padre Pepe, uno de los tantos emisarios del papa Bergoglio en la Argentina y por supuesto también peronista, da unos argumentos decisivos en contra del aborto libre y legal. Según él es el Fondo Monetario Internacional el que lo impulsa para disminuir la población de nuestro país. Yo diría que es exactamente al revés. En la Argentina el aborto es practicado con plena libertad en forma paga, no es en cambio efectuado en los hospitales públicos ni solventado por las obras sociales, por lo tanto quienes no abortan son los indigentes, los villeros, los pibes chorros, que se multiplican como conejos y que carecen además de cualquier control sexual. Es este tipo de argentinos con escasez de medios culturales y altamente vulnerables la mejor clientela de tal organismo nacional pues, en tanto sean muchos los sectores carenciados, más fácilmente es controlable un país por parte de tal organismo.
Volvemos a decirlo: una campaña seria en contra del aborto debería describirlo primeramente como un medio anticonceptivo y por lo tanto funcional al gran bigbang sexopático y freudiano que ha inundado a nuestro medio y que concibe al sexo como una energía primaria a la cual no hay que ponerle límites, ni siquiera el de un embarazo indeseado. Utilizar otros argumento como el del impresentable padre Pepe o de la vida del feto antes del nacimiento es sucumbir ante este desvío lamentable.