viernes, 11 de mayo de 2012

PERONISMO Y PETRÓLEO



Peronismo y petróleo son los dos símbolos por los que puede medirse el grado de decadencia argentina que no es sino una proyección de la del mundo moderno en su conjunto aunque aportando nosotros una cuota de folklore muy peculiar.
Podemos decir sin posibilidad alguna de equivocarnos que un signo claro de que nos hallamos en los grados más terminales de la decadencia es cuanto más peronismo esté viviendo nuestra sociedad a nivel político y simultáneamente a ello cuanto más manoseo del tema petrolero se realice a nivel de la economía.
El primer caso lo podemos vivir a través de la larga lista de políticos sin principios ni espina dorsal que hemos tenido, es decir de individuos que, en aras de tener éxito en su función y ser ‘realistas’, han estado dispuestos siempre a venderse al mejor postor y a borrar sin escrúpulo alguno con el codo lo que anteriormente habían manifestado en manera enfática y con bombos y platillos. Y esto mismo en todos los casos ha alcanzado los niveles de mayor caradurismo y corrupción cada vez que se ha tocado el tema petrolero y específicamente lo relativo a la propiedad a la cual debe pertenecer sea el petróleo como la empresa YPF.
Ha sido el peronismo el que ha llevado el oportunismo de la decadencia a instancias nunca vistas en tal esfera en aras de su apotegma de que la realidad, es decir el éxito en la política y los negocios, es la única verdad. Vayamos pues a lo sucedido en las distintas etapas en las que le tocó actuar.


Etapa 1ª: Perón y los contratos de California.

Es bien sabido que el primer gobierno de Perón, que abarcó desde 1946 hasta 1955, se llenó la boca de una retórica marcadamente antiimperialista, en especial antinorteamericana, a partir de su famosa consigna fundacional de Braden (embajador yanqui en la Argentina) o Perón. Y a su vez su gran bandera a nivel económico fue el nacionalismo y la intervención del Estado en los principales controles de la economía, lo cual debería haber significado un tremendo obstáculo para tal imperialismo. Pues bien, finalizando dicha presidencia, y ante una notoria crisis energética en el país producida por la ineficacia de la empresa YPF (que como se verá fue expresamente vaciada) para extraer el petróleo en los pozos que ya se tenían y efectuar nuevas perforaciones, de manera sumamente sugestiva dicho gobierno firmó un contrato leonino con la empresa petrolera norteamericana California, por el cual en el mismo ésta no se obligaba a efectuar inversión alguna por las ganancias que recababa de su labor extractiva, las que a su vez podían derivarse hacia su país de origen, amén de las ingentes comisiones que ya en ese entonces se cobrarían por tales contratos. Y es de destacar que ésta fue una de las razones por las cuales se efectuó la gran revolución victoriosa contra el peronismo que levantó como una de sus banderas la defensa de la soberanía energética ante el gran desfalco al que se iba a someter al pais.

Estos contratos fueron inmediatamente anulados, pero en 1958 un segundo gobierno de origen radical, pero que pactara con el peronismo para llegar al poder, el de Frondizi, volvió una vez más a firmar contratos petroleros con empresas norteamericanas en condiciones similares a los del anterior de California. Una vez más una nueva revolución que lo destituyera a Frondizi del poder, tuvo como una de sus primeras medidas, a través de un gobierno de extracción totalmente radical, la anulación lisa y llana de tales contratos. De allí en más, y estamos hablando de 1964, luego de esta patriótica medida, sucesivos desgobiernos en el país, sea civiles como militares, fueron socavando la empresa YPF quitándole capacidad operativa y convirtiéndola en deficitaria. Un autor nacionalista lamentablemente olvidado, Adolfo Silenzi de Stagni, en sucesivos trabajos demostró cómo el poder financiero internacional a través de la banda de políticos corruptos que nos han venido desgobernando desde hace tantas décadas logró producir el gran milagro en la Argentina de que fuera el único país del planeta en donde una empresa petrolera daba pérdidas. Recordemos que el petróleo es una de las inversiones más rentables del mundo, luego del tráfico de drogas. Se trata nada más que invertir en hacer un pozo y luego por años enteros extraer riquezas sin cansancio. Por lo cual en cualquier país del mundo dicha riqueza, debido a su gran rentabilidad, es de la comunidad en su conjunto, a través de la administración de su organismo rector, el Estado. Pero henos aquí que para hacerla deficitaria y justificar así su posterior disolución, en un plan intencionado, sucesivos gobiernos pusieron a cargo de la misma a funcionarios que eran al mismo tiempo empleados de empresas privadas de la competencia (Esso, Shell, etc) y que por lo tanto desde la gestión de YPF trabajaban a favor de las mismas, socavando así su operatividad.


2) La privatización peronista de Menem

Fue así como en la sociedad argentina se fue gestando la idea de que el Estado era incompetente para la gestión empresaria y que lo ideal era que para evitar las grandes pérdidas que nos daban tales empresas (entre ellas principalmente YPF previamente vaciada) era conveniente privatizarlas. Esta fue una consigna lanzada varias veces a la palestra por los liberales de Alsogaray; pero como éstos eran sumamente escasos de votos e impopulares se precisó de un gobierno populista y oportunista, como una vez más el peronista de Menem, que hiciera tal cosa. Es de destacar que una vez más se acudió al ‘realismo’ para producir tal desfalco. Menem había dicho antes de ser elegido que su gobierno iba a ser antiimperialista y nacionalista, que iba a recuperar las Malvinas con sangre. En varias oportunidades y aun ante el mismo Gaddafi manifestó, para recibir un jugoso aporte electoral, que iba a lanzar una gran cruzada en contra de EEUU. Una vez en el poder hizo todo lo contrario. En vez de recuperar las Malvinas con sangre le regaló ositos peluche a los kelpers. Y en vez de dirigir una cruzada antinorteamericana manifestó estar dispuesto a tener relaciones carnales con los EEUU, claro que en forma pasiva. Explicó de manera muy peronista y oportunista que este cambio se debía a que en 1989, cuando llegó al poder, se produjo la caída abrupta de la Unión Soviética y que entonces los EEUU se habían convertido en la única superpotencia, por lo que había que hacerse amigo del poderoso si se quería estar bien. Claro que los talibanes y Al Qaeda opinaron en ese entonces al revés. Y donde más se manifestó el entreguismo y la genuflexión fue justamente en el caso del petróleo, una de nuestras principales riquezas. Gracias a multitudes imbecilizadas que habían asumido el liberalismo y la doctrina de la muerte de las ideologías se procedió a privatizar YPF entregándola por nada y al mejor postor, puesto que se había gestado la idea de que como daba pérdidas irreversiblemente era mejor regalarla antes que seguir manteniéndola. Pero el oportunismo fue más radical todavía. Fue curioso cómo Menem que a nivel político internacional fungía como un siervo de los norteamericanos, a nivel económico se mostró en cambio más versátil en cuanto a preferencias imperialistas. Esta vez se volcó más hacia el imperialismo europeo y especialmente español. Fue a una empresa de ese Estado que entregó a YPF; por supuesto que ello se hizo a cambio de ingentes comisiones que enriquecieron de manera impresionante a una nueva clase de ladrones. Pero el robo fue aun más completo. En 1994 se modificó nuestra constitución. Y mientras que la gilada se distraía con la cuestión de la reelección o del tercer senador, sigilosamente se modificaba el artículo 114 por el cual el petróleo, como el resto de las riquezas mineras que forman parte de nuestro subsuelo, dejaba de ser de la Nación en su conjunto para serlo de aquí en más de unos particulares, en este caso las provincias, que en el caso de las petroleras se caracterizan en su mayoría por poseer muy escasos habitantes, como las patagónicas y entre éstas Santa Cruz que no llega a los 200.000. Pero a su vez no fueron éstos tampoco los que se enriquecieron con el petróleo, sino en cambio sus oligarquías políticas que, gracias a tal riqueza pudieron financiarse costosas campañas electorales. No fue una casualidad que el presidente argentino también peronista de los últimos años saliera de tal provincia petrolera. Y se producía a su vez una relación dialéctica muy especial entre la española Repsol ahora dueña de YPF y tales oligarquías. A sabiendas de que las provincias tenían muy pocos habitantes a los cuales había que satisfacer siempre a través de sus oligarquías que obtenían sus votos, la empresa petrolera extranjera ofrecía pagarles en forma anticipada a las mismas a precio vil el petróleo que iba a extraerles por 10 años consecutivos. Era dinero cash con el cual no se contaba antes cuando YPF les liquidaba regalías por petróleo extraído. El mismo era usado por las oligarquías, además que para llenarse los bolsillos, para hacer demagogia y obtener votos. Planes de vivienda, contratos de trabajo, cajas de alimentos, asados gratis, un montón de canonjías que se traducían en papeletas. De ese dinero antes no se disponía, y la riqueza de los argentinos iba así a manos privadas y a precio vil. Resulta sumamente curioso cuando no asqueante haber escuchado una denuncia respecto de lo que estamos diciendo por parte del diputado peronista Rossi justificando ahora la nacionalización. Pero nos preguntamos: ¿Quién si no el peronismo fue el que permitió y usufructuó de tal desfalco? El cinismo de la clase depredadora es a prueba de todo.

3º Etapa. La ‘nacionalización’, pero también peronista.

Al parecer la misma en su insaciabilidad ha olido ahora un nuevo negocio. En un encuentro a solas con Obama, la presidente Cristina fue puesta en contacto con un alto ejecutivo de la empresa Exxon de los EEUU (al parecer la empresa California ha ya dejado de existir). Allí se habló del recientemente descubierto yacimiento de Vaca Muerta en Neuquén considerado uno de los más grandes del mundo y aun inexplorado. No se lo explotaba debido a que, al encontrarse debajo de una superficie altamente rocosa, hacerlo hubiera implicado una grandísima inversión que lo hacía poco rentable. Pero se le explicó que se contaba ahora con una nueva tecnología por lo que se proponía implementar nuevos contratos esta vez con una YPF ‘nacionalizada’ sin la molesta presencia de la española Repsol. Es decir una empresa petrolera que habría pasado de depender del capital español para hacerlo de aquí en más del norteamericano.
En el diario Clarín, Marcelo Bonelli, nos indica las características que tendría el nuevo contrato para el cual es curioso ver cómo se ha acudido a dos tipos de funcionarios. Un rimbombante marxista de nombre Kiciloff encargado de nacionalizar y por lo tanto apelar a los sentimientos ‘revolucionarios’ del pueblo explotado y un técnico originario de una empresa británica encargado de darle un contenido menos romántico a la nacionalización.
Éstas son las características del nuevo contrato que se nos informan,
1) Pretende una legislación que proteja las inversiones durante varias décadas, como las otorgadas por la ley minera.
2) Que los contratos reconozcan los tribunales de Nueva York para dirimir eventuales conflictos.
3) Estabilidad tributaria durante 50 años .
4) Autorización para girar utilidades a sus casas matrices.
5) Un precio del crudo y el gas acorde a la evolución internacional del petróleo, es decir no fijado por el Estado nacional.
Tal como vemos condiciones leoninas que acentúan una vez más nuestra dependencia y decadencia, bajo el barniz de un discurso hipócritamente nacionalista.
No por nada el régimen kirchnerista es reputado en el mundo como el continuador de la política de Chávez hoy caído en desgracia en razón de su enfermedad terminal. Como Chávez el kirchnerismo elabora un discurso antiimperialista setentista, pero también como éste se encarga de satisfacer las necesidades petroleras del imperio. El peronismo de relaciones carnales inaugurado por Menem no era tan proyanqui como el antiimperialista que en cambio suscribiera los contratos de California primero y los de Exon ahora en corto plazo. Es que ‘la realidad (el bolsillo y los intereses) es la única verdad’.

Marcos Ghio

martes, 1 de mayo de 2012

EL FORTÍN

http://www.juliusevola.com.ar/

Nº 63 (Abril-Mayo 2012)


EDITORIAL

ÉRASE UNA VEZ EN ABBOTABAD

Hoy se recuerda un día muy especial. Hace un año el más gran combatiente de la causa antimoderna de toda la historia, contrastando con todos los pronósticos que lo daban por muerto y desaparecido, moría armas en manos en la poblada ciudad de Abbotabad en Pakistán desde donde dirigía la gran rebelión a la que se había abocado desde varias décadas antes de manera sumamente exitosa. (SIGUE)



DEL FÚTBOL PARA TODOS AL ABORTO PARA TODOS

MALVINAS

LA CARILLA QUE FALTABA

DECLARACIÓN DEL CENTRO EVOLIANO DE AMÉRICA EN ARGENTINA AL CUMPLIRSE LOS 30 AÑOS DE LA HEROICA GUERRA DE MALVINAS

EL DERRUMBE DE LOS IDENTITARIOS EUROPEOS

REPORTES DE LA AGENCIA DE NOTICIAS KALI-YUGA (por Walter Preziosi)

RÉPLICA A UN PROPAGANDISTA DE ASSAD

LA HEROICA RESISTENCIA DEL PUEBLO SIRIO ANTE LOS VERGONZOSOS ATAQUES MEDIÁTICOS DEL SISTEMA

ACERCA DEL RECIENTE ENCUENTRO ENTRE OBAMA Y MEDVEDIEV

MUROS DE ADOBE

UNA CIRCUNSTANCIA LLAMADA MOHAMED MERAH

AL ACELERARSE LA DEBACLE EN AFGANISTÁN SE AGUDIZAN LAS DESINTELIGENCIAS ENTRE OBAMA Y PUTIN

DOCTRINARIA

LA DOCTRINA DEL ESTADO EN EL PENSAMIENTO DE JULIUS EVOLA. SACRALIDAD Y DECADENCIA

por Juan Esteban Villarroel Lavín (Chile)

VIRILIDAD Y HOMOSEXUALIDAD

por Eduard Alcántara (España)

A PROPÓSITO DE CARL SCHMITT (en portugués)

por Alfredo RR de Sousa (Brasil)





sábado, 7 de abril de 2012

EL DERRUMBE DE LOS IDENTITARIOS EUROPEOS


Franco Fieramosca era un joven y atlético agente de policía que, gracias a los jugosos aportes de su amante más que cincuentona, pudo comprarse en Suiza un diploma universitario y poder ser así nombrado asesor en el parlamento italiano. Rosy Mauro, la aludida benefactora y que incurría en éste y en otros jugosos gastos, era vicepresidente de un importante partido político que gobernara Italia hasta hace poco y al mismo tiempo cuñada de su líder y fundador. Renzo, el hijo predilecto de este último, llevaba una vida sumamente dispendiosa; dueño de un Porche, de un par de mansiones en distintos lagos del norte y amante también de la conocidísima soubrette bergamasca Franca Morali quien comentara vastamente las francachelas compartidas. Y se podría seguir con el relato y cita de varios nombres, acotando que gran parte del mismo ha podido conocerse puesto que se le intervino el teléfono a Francesco Belsito, un ex patovica de un cabaret de Génova, hasta hace poco tesorero de la Lega del Norte. En sucesivas conversaciones telefónicas manifestó que las cuentas de Umberto Bossi eran interminables y que ya no sabía cómo hacer para pintar las liquidaciones anuales del partido. Allanada su vivienda se encontró una carpeta con el sugestivo nombre The Family. Esto era porque Padania, el nombre del fantasioso país creado por tal movimiento político para separarse de Italia, quería diferenciarse en todo de su nación originaria, hasta en la lengua. De allí que sus principales líderes circularan con remeras que llevaban pintada la sigla desafiante de que ‘Padania is not Italy’. The Family contenía enumerados todos los gastos en que había incurrido la familia Bossi, tales como el mantenimiento de sus múltiples propiedades, los estudios y viajes de sus hijos, respecto de los cuales Belsito había manifestado que se les pagaba hasta el café que consumían en los bares, y además las importantes inversiones en países remotos, tales como Tanzania. Lo sugestivo era que el dinero empleado era de la Lega a través de los aportes de sus afiliados y del Estado Nacional en su reparto de los fondos electorales, es decir la famosa Roma Ladrona, tal como la bautizara Bossi, indudablemente en una proyección de su propia conducta. Pero el escándalo avanza minuto a minuto. Hasta ha llegado a saberse que Bossi recibía también dinero de la N’draghetta, es decir la mafia calabresa, cosa ésta ya más que paradojal pues una de las grandes banderas de su movimiento era la lucha en contra de la inmigración de los italianos del sur, despectivamente llamados terrones, los que, debido a su impureza racial y su escaso amor al trabajo, pervertían las costumbres de los padanos del norte de pura cepa.
Hasta ahora no se ha sabido todavía con certeza cómo fue que saltó todo este escándalo, respecto del cual nos hallamos sólo en los comienzos, pero que ya ha dado como primer paso la precipitada renuncia de todas sus funciones por parte del aludido Bossi y con seguridad la rápida disolución de su movimiento. Las principales sospechas versan sobre su estrechísimo colaborador Maroni, ex ministro del Interior, quien se habría sentido despechado por haber sido postergado en las nuevas listas de conducción del partido. Un grupo de incondicionales del renunciado caudillo le espetó al salir de una reunión: ‘Judas’, ‘traidor’, ‘te vendiste’…
Pero dejemos a un lado estos detalles escabrosos y recordemos lo que siempre hemos dicho en estas notas en varias de las cuales criticamos con dureza a la Lega e incluso refutamos un escrito del identitario catalán Ravello que exaltaba la figura de Bossi como un adalid de la lucha en contra de la globalización.
Una vez más con la Lega se cumplen distintas constantes históricas. Era Evola quien decía que una de las tácticas preferidas por la subversión era la confusión de los hombres con los principios que representaban. En efecto, Bossi y su movimiento surgen en un momento de profunda crisis del Estado italiano, crisis que se perpetúa en estos días y respecto del cual ellos han pasado a formar parte. En ese entonces se había desencadenado el escándalo de Tangentópolis por el cual se cuestionaba el accionar corrupto e inmoral de la casi totalidad de la clase política italiana que había dado lugar a situaciones de un tenor muy similar a lo recién relatado, dando ello lugar a la disolución de los partidos de ese entonces. Pero Bossi, lejos de señalar que el problema era esa clase política y el sistema corrupto en que había incurrido Italia especialmente luego de la guerra, consideró que el mal era en cambio esta última, es decir el principio y no los representantes, y que en realidad lo conveniente era disolver a tal nación en distintas republiquetas, pues el problema era Roma y el Meridión que se enriquecían a costa del trabajo del laborioso Norte. Confundió así una empresa histórica y espiritual que condujo a la unidad de un conjunto disperso de regiones, signadas todas ellas por una lucha caótica por los propios intereses, en un principio superior y trascendente, con una clase política decadente y circunstancial. Se tendría que haber señalado con énfasis en ese entonces que tales políticos, al actuar meramente en función de sus egoísmos personales, estaban traicionando el principio superior que representaban que era la Patria a la que debían servir. Ellos pues significaban un movimiento centrífugo y de disolución a lo que debía contraponerse lo contrario: el valor supremo de la Nación. Pero Bossi y la Lega, lejos de hacer todo esto profundizaban dicha corriente hacia el caos pregonando abiertamente la constitución de un nuevo Estado totalmente artificial, la Padania, pues el norte de Italia ni siquiera tiene una lengua propia, como en cambio puede suceder con los catalanes y vascos en España.
También hicimos notar que este federalismo materialista sustentado por un grupo de personas que brega simplemente por tener más beneficios, desinteresándose totalmente del resto del país, tenía un antecedente histórico incluso hasta en el nombre que habían elegido. En efecto fue la Lega de las provincias lombardas del norte la que en la Edad Media se sublevó contra la unidad del Imperio bregando nuevamente por la independencia basada en un deseo de no pagar impuestos en función de la mera defensa de sus intereses particulares. Tal movimiento subversivo se plasmará en la famosa batalla de Legnano en donde, en alianza estrecha con el clero güelfo, la burguesía del norte logró derrotar al emperador Federico Barbarroja. Casualmente el símbolo que hoy utiliza como emblema el partido de Bossi, el Carroccio, representa al altar tirado por bueyes que estuvo presente en plena batalla orándose por el triunfo de la burguesía norteña en contra del Emperador.
Así pues la Lega y Bossi significaron la reiteración de una tradición subversiva presente en la historia italiana, la tendencia hacia la disolución y el caos representada por un movimiento centrífugo, antes en contra de la unidad imperial y ahora, en un grado de mayor decadencia, en contra de la unidad nacional. Y en los dos casos es de señalar que contó con la colaboración de importantes sectores de la Iglesia pues si antes se competía con el Imperio, ahora se lo hacía con otra unidad menor en tanto el clero güelfo nunca pudo perdonarle al movimiento independentista italiano la disolución del Estado Pontificio que concluyera con la toma de Roma.
Para finalizar esta nota queremos señalar dos cosas. La primera de ellas es la indignación que nos causa leer por la prensa que se califique a la Lega como una corriente de derecha o de ultraderecha. Un movimiento que pregona la mera defensa de los intereses de parte por encima de un principio superior y trascendente no es de derecha, sino de izquierda. Sucede exactamente igual con su par francés, el Frente Nacional, que levanta como banderas principales el laicismo y la democracia, consignas claramente de izquierda y burguesas. Esto, lo hemos ya dicho varias veces, tiene que ver con la subversión que es también semántica.
Por último un detalle risueño. El escándalo de Bossi quien se llenaba la boca denostando a la Roma ladrona, apareciendo ahora claramente él como un ladrón y mafioso, ha dado lugar a muchas reflexiones, como la de llamar a su movimiento irónicamente como ‘la banda de los honestos’. Yo creo que lo que sucede es que en las etapas terminales los tiempos se aceleran. Es verdad que Roma es hoy en día ladrona, pero lo fue después de haberse constituido el Estado italiano que en sus orígenes estuvo cargado de idealismo. En cambo la malograda Padania ha querido serlo de entrada, de allí su estrepitoso fracaso.

Marcos Ghio

domingo, 1 de abril de 2012

DECLARACIÓN DEL CENTRO EVOLIANO DE AMÉRICA EN ARGENTINA AL CUMPLIRSE LOS 30 AÑOS DE LA HEROICA GUERRA DE MALVINAS


Hoy 2 de abril de 2012 se cumplen 30 años del acontecimiento más importante vivido por la Argentina en el siglo XX.
Tras una historia signada por sucesivas claudicaciones ante Gran Bretaña y su herencia cultural, los EEUU, por primera vez, luego de la Vuelta de Obligado, la Argentina decidió hacer frente a su prepotencia tomando la sana decisión de recuperar un territorio que nos había sido usurpado por la fuerza.
Tal como hemos sostenido varias veces, la guerra contra Gran Bretaña se justificaba no solamente por la recuperación de ese espacio geográfico, sino en modo principal por la intromisión incesante de tal nación y cultura en el seno de nuestra historia habiendo sido la responsable principal de todos los fenómenos en que se ha expresado nuestra actual decadencia, tales como el protestantismo, el consumismo, la democracia, el relajamiento de la totalidad de nuestras costumbres y las distintas formas de corrupción hoy vigentes.
Ante tales anomalías sólo una guerra, una guerra total, era el medio para liberarnos de las mismas y desde esa óptica es que nuestro apoyo a tal contienda ha sido, es y será siempre incondicional.
Discrepando en un todo con las campañas implementadas actualmente en contra de tal gesta nosotros consideramos que fue oportuna la decisión de recuperar las islas en abril de 1982 puesto que en ese entonces simultáneamente con haber contado nuestras fuerzas armadas con un importante equipamiento militar que no se tiene en cambio en la actualidad, las islas se encontraban desprotegidas y con una guarnición militar inglesa que no llegaba al centenar.
Desde tal óptica es que nosotros nos oponemos a las diferentes manifestaciones políticas y culturales en que se divide la izquierda que hoy debate respecto de que si nos corresponden o no suficientes derechos sobre las Malvinas y si hay que seducir o bloquear a los kelpers. Y al respecto nos queremos reír sonoramente de los distintos ‘logros diplomáticos’ obtenidos por la Argentina en todos estos años, pasando por las múltiples intimaciones efectuadas al Reino Unido de que debe dialogar con nuestro país sobre la soberanía de las islas. La reciente acotación efectuada por su ministro de Relaciones Exteriores respecto de que la Argentina no ha comprado un solo avión militar desde 1982 son más que sugestivas. Nuestros gobernantes burgueses y de izquierda, acostumbrados como están a los distintos enjuiciamientos de militares por derechos humanos ignoran una verdad esencial y es que solamente la victoria es la que otorga derechos. Y esto les debería resultar claro por la circunstancia interna que vivimos. Si ellos hoy han logrado el encarcelamiento de los diferentes militares del Proceso ello es porque las fuerzas armadas argentinas fueron vencidas en la Guerra de Malvinas y no porque los ampararan ‘derechos’. De la misma manera que ni Obama ni Bush, asesinos y torturadores seriales, responsables de matanzas de centenares de miles de personas en el mundo entero, en tanto no fueron aun derrotados, por lo tanto tampoco padecen actualmente enjuiciamiento de tribunal alguno, sino paradojalmente hasta uno de ellos ha recibido el premio Nobel.
Por lo dicho es que consideramos que la Argentina solamente podrá recuperar las islas Malvinas reconquistándolas y que tal epopeya será solidaria con la reconquista de nuestra nación.
Pero si bien es dable tener en cuenta la implícita recomendación del ministro inglés en el sentido de que debemos gastar más dinero en armas y menos en políticos corruptos y charlatanes, también es cierto que previamente a ello es indispensable una revisión histórica respecto de los motivos por los cuales hemos perdido esa guerra arribando al actual estado de postración y decadencia extrema en el que nos encontramos.
Es desde tal problemática que nosotros asumimos una postura severamente crítica en relación al accionar militar y a la doctrina bélica que inspiró a nuestros militares en tal contienda y queremos arrimar aquí los presupuestos doctrinarios necesarios para superar tal situación a fin de que no llegue a considerarse que todo se resolverá solamente con un mayor presupuesto militar, del mismo modo que debemos rehuir de la actitud conformista de que la guerra se perdió por culpa del azar.
El nacionalismo que informó a la Argentina durante todos estos años ha sido lamentablemente güelfo y por lo tanto sometido a la política Vaticana. El mismo consistió en considerar que, al estar en ese entonces el mundo dividido entre dos bloques y al ser el comunismo ateo el enemigo principal, debíamos considerar al occidente como nuestro aliado. Y esto es lo que explica que en las dos guerras que llevaron a cabo nuestras Fuerzas Armadas en contra de la subversión marxista primero y en contra del imperio británico después, mientras que la primera fue total arribándose incluso a extremos tales como la apelación a procedimientos ilegales, la segunda en cambio fue limitada y parcial. Así pues, si por un lado se consideró que los EEUU iban a terciar en nuestro favor durante la guerra y que Inglaterra no iba a mandarnos una flota, por considerarnos ‘aliados’, cuando tales cosas no se cumplieron, entonces, salvo algunas muy dignas excepciones, el mando militar, en tanto no consideró a Gran Bretaña como el verdadero enemigo, se rindió de manera humillante, en algunos casos hasta sin pelear. Al respecto se acaba de saber ahora, tras la revelación del informe Rattenbach, que nuestras Fuerzas Armadas, a pesar de que Inglaterra había invadido una sola de las islas, se rindieron en la totalidad de ellas y hasta entregaron todo su equipamiento militar en forma precipitada sin haberlo previamente destruido. Así como también se dieron casos puntuales de oficiales que se rindieron sin pelear o con más de los dos tercios de su munición si usar. Esto se asocia a la nefasta intervención de la Iglesia católica durante la guerra sea en sus jerarquías, como en el mismo Papa, pidiendo incesantemente la paz, es decir la rendición precipitada, obviamente con la finalidad de no interferir con la política internacional implementada en ese entonces por el Vaticano en estrecha colaboración con el ‘mundo libre’.
Nosotros siempre hemos señalado que comunismo y capitalismo eran y son dos caras de una misma moneda y que, tal como se vive en carne propia en nuestros días, no se puede derrotar a uno sin hacerlo simultáneamente con el otro. Que por lo tanto las dos guerras contra la subversión marxista y el ‘mundo libre’ eran solidarias. Por lo cual el catolicismo raigal que sostenemos como contraste ante los valores protestantes inculcados por Inglaterra en nuestra cultura debe reputarse sin más como una categoría totalmente ajena a la política vaticana y a su güelfismo oportunista. De allí nuestro gibelinismo y la necesidad de estructurar un nuevo nacionalismo sobre tales bases.
Sólo bajo tal perspectiva es que será factible una nueva guerra de Malvinas con posibilidades reales de éxito.

CENTRO EVOLIANO DE AMÉRICA en ARGENTINA

Marcos Ghio Julián Ramírez
Presidente Secretario General

domingo, 25 de marzo de 2012

MALVINAS.

LA CARILLA QUE FALTABA


Finalmente en esta semana acaba de darse a conocer el Informe Rattenbach en su versión oficial, respecto del cual –tal como se nos quería demostrar en un debate fallido con un representante güelfo - se decía que ya se había develado anteriormente en su totalidad. Pero henos aquí que, a pesar de que el mismo fuera difundido extraoficialmente en sus conclusiones, (ahora se sabe que por parte de uno de los miembros de la Comisión Investigadora en razón de ciertos fines políticos personales), lo que acaba de ponerse a consideración del público no son solamente éstas, sino también unos 17 tomos en donde están reseñadas la totalidad de las actuaciones acontecidas durante el proceso. Además ha resultado llamativo que, comparándose los dos textos de las conclusiones finales, el difundido extraoficialmente hace varios años y el actual, se ha comprobado que en el primero falta la totalidad de una carilla relativa a lo vertido respecto de la actuación del Gral. Menéndez, quien tuviera a su cargo la tarea militar de defensa de las islas ante el ataque británico y fuera finalmente quien firmara la vergonzosa rendición.
Al respecto frente a tal llamativa omisión, el periodista Daniel Gallo de La Nación, que también la ha comprobado, manifiesta ignorar las razones de la misma. En verdad, reseñando algunos de tales pasajes ‘olvidados’, salta a la vista enseguida el por qué de tal hecho. En realidad habría que decir que cuando el miembro de tal Comisión, el Gral. Bustamante, hizo conocer extraoficialmente el aludido texto, sus intenciones no eran muy distintas de las que posee actualmente la actual presidente Cristina Kirchner. En los dos casos se quería resaltar el carácter absurdo que había tenido la decisión de la guerra poniendo el acento en aquellas partes en las que se decía que no se habían agotado las instancias diplomáticas o que se había buscado entrar a la misma con la finalidad de levantar el prestigio perdido por el gobierno militar ante la población. Y en tal aspecto y dentro de la misma perspectiva la actual presidente quiere insistirnos en tal equivocación señalando que sólo la paz y el diálogo son la manera como recuperar las islas.
Nosotros, en anteriores escritos, hemos dicho que, en razón de discrepar con tales fines, como aquí no se trata de una tarea de apologética o descalificación, éste es el aspecto que no nos debe interesar de tal informe, sino en cambio aquel que pone el acento en los graves errores y faltas al honor militar cometidos durante la guerra.
Ya en la primera versión muchos de estos ‘errores’ se habían señalado oportunamente cuando por ejemplo se criticara al comandante de la Armada por haber dejado en puerto a la totalidad de la Flota con la infantil excusa de que el enemigo tenía submarinos atómicos, cuando, tal como se demuestra claramente, eso se sabía de antes de iniciar el conflicto. Del mismo modo que se ponía el acento en la conducta de aquellos militares que, como los capitanes Astiz y Trombetta, se rindieron sin pelear en las islas Georgias.
Pero ahora resulta significativo resaltar lo dicho, en aquella carilla que le faltaba a la versión extraoficial, respecto del accionar de quien fue el principal responsable del teatro de la guerra, el Gral. Menéndez. Aquí es donde aparecen varios puntos importantes que no estaban en la primera versión. Se dice textualmente que éste desde el mismo momento en que se ocuparon las islas transmitió a sus subordinados ‘una actitud de certeza respecto de la improbabilidad de un enfrentamiento armado con las fuerzas británicas, transmitiendo así a sus cuadros la falsa expectativa de una exitosa evolución pacífica del conflicto’ y que tal actitud ‘perturbó sensiblemente los preparativos para la defensa de las islas obligando a improvisar en forma precipitada y socavando así la moral de sus tropas”. Es decir que se pone de relieve que Menéndez fue a la guerra con la convicción de que no iba a haber combate alguno y esto es lo más contrario del espíritu militar.
Seguidamente, luego de poner en evidencia una serie de errores militares de gran envergadura que comprometieron severamente la resolución del conflicto, resalta la manera absurda y precipitada con la cual se arribó a la rendición comprometiendo en la misma aun a unidades que no habían participado del combate y que estaban en claras condiciones de seguir luchando. Esto se lo ve cuando se pregunta el porqué se tuvieron que rendir también aquellas unidades desplegadas en la Isla Gran Malvina que no había sido aun invadida.
También critica a otros subordinados del Gral. Menéndez como el general Parada que dirigía las operaciones por radio y que nunca concurrió al frente de Darwin, así como al coronel Marbrañaga que se rindió cuando aun tenía a su disposición los dos tercios de su munición de combate. Pero lo más grave que allí se resalta, incluso sin poder ocultar el asombro, es la precipitación con la que Menéndez se rindió a los británicos sin siquiera tomar previamente el recaudo de destruir el propio armamento, el cual pudo ser capturado intacto por el enemigo.
Es de destacar finalmente -y el periodista Rosendo Fraga en La Nación también lo pone en evidencia- que el mismo informe de ninguna manera soslaya el gran valor demostrado por varios subordinados que combatieron dignamente preservando así el honor de nuestra fuerza militar. Pero de cualquier modo ello lamentablemente no fue suficiente para poder recabar un juicio positivo respecto de nuestro accionar en la guerra, sino por el contrario sirve para corroborar una vez más cómo el espíritu burgués consistente en al especulación mezquina y la politiquería ya había cuajado en el seno de nuestras Fuerzas Armadas desde mucho antes de la llegada de la Democracia y que fue el mismo y no la superioridad militar de los ingleses lo que precipitó el rumbo infausto de la guerra.
En realidad habría que decir que, de acuerdo a lo relatado por el informe, en última instancia el Gral. Menéndez en el fondo coincidía más con Cristina que con el Gral. Rattenbach en el sentido de que él también consideraba que la guerra no iba a ser el camino para resolver el conflicto malvinense. Pero hay que reconocer que en un general ser pacifista es mucho más grave que en un burgués. Más lamentable todavía es observar, a la luz del embate que sufriera nuestro anterior artículo sobre tal informe, la coincidencia existente entre exponentes del güelfismo con la actual presidente, en considerar que el significado del mismo haya sido el de haber repudiado la guerra de Malvinas*. En realidad nosotros creemos que ha terminado dignificándola en la media que ha contribuido a darnos los elementos adecuados para poder superar los errores que condujeron a la derrota poniéndolos en evidencia.

* Es cada día más claro que los güelfos forman parte, como Cristina, del sistema, a pesar de que se suelan lanzar toda clase de insultos. Ellos defienden especialmente a sectores de la Iglesia y de las Fuerzas Armadas que tuvieron un compromiso directo en la rendición de Malvinas y luego en diferentes rendiciones a través del movimiento Carapintada que fuera un puntal de apoyo esencial del gobierno peronista de Menem. Ninguno de ellos jamás lo va a criticar en público al Papa por haber venido a pregonar la rendición en plena contienda pues deben guardar una sagrada disciplina de logia.

Marcos Ghio

lunes, 19 de marzo de 2012

DEL FÚTBOL PARA TODOS AL ABORTO PARA TODOS


Días pasados, en un impactante fallo en nuestro país, la Corte Suprema de Justicia acaba de dar un primer paso para institucionalizar el aborto como práctica legal. Alegando que en caso de violación el mismo resulta legítimo, ha abierto las puertas para establecer un sistema por el cual cualquier mujer, tras aproximarse a un hospital público y firmar una declaración jurada ante los médicos alegando que fue violada, puede ser sometida sin más trámite a tal operación. Y como por otra parte no se le exige ni que diga quién la violó ni que exhiba alguna denuncia policial al respecto, cualquier persona puede hoy en día abortar por lo que, en aras de un sinceramiento, sería lógico que se acelerasen los tiempos y se soslayase este trámite humillante y favorecedor de la mentira.
Todo esto nos permite hacer una serie de reflexiones. En nuestra sociedad, si bien se encuentran prohibidos, de hecho los abortos son practicados sin mayores inconvenientes y persecuciones sucediendo así que, en razón de los precios que suelen cobrarse por los mismos, por tratarse de operaciones ‘clandestinas’, éstos sean efectuados con personas de mayor poder adquisitivo las que a su vez, debido a su superior grado de instrucción son por otra parte las que son capaces de adoptar mayores medidas de contraconcepción. Por lo cual lo que acontece en la actualidad es que son los de menores recursos aquellos que además de tener más necesidad de acudir a los mismos, por no tener a su disposición los medios para hacerlo y por lo tanto no tener la posibilidad de abortar, los que consecuentemente más se reproducen. A esto por supuesto debe asociarse el hecho de que, debido a la profunda decadencia y descomposición en que se encuentra sumergido el orden social, la búsqueda extrema del placer, a través del sexo y de la droga, sean hoy cuestiones universalizadas y a la orden del día impulsadas y promovidas especialmente por los medios masivos de comunicación en los cuales la conductas más procaces y vulgares son permanentemente puestas como paradigma para las generaciones actuales para las cuales el sexo se ha convertido en una verdadera idea fija. Por lo cual resulta evidente hoy en día que si esta campaña promotora de la sexualidad en los sectores más instruidos, que tienen a su alcance medios en abundancia para evitar embarazos, en vez de producir nacimientos por el contrario los reduce, esto en cambio no sucede con los más carenciados los cuales de esta manera se reproducen vermicularmente generando así como consecuencia, y en razón de la decadencia antes mentada, grandes camadas de drogadictos y de delincuentes seriales respecto de los cuales, tras haberse cruzado con alguno de ellos por alguna mala experiencia, podría con seguridad llegar a lamentarse por qué no se le permitió a su madre abortar.
Es desde este punto de vista que consideramos como contraproducentes todas estas campañas que hoy existen en contra del aborto y en ‘defensa de la vida’ promovidas especialmente por sectores católicos y evangelistas, campañas destinadas en última instancia a mantener el statu quo, las cuales tienen gran semejanza con las que en su momento se efectuaron en contra del divorcio y el matrimonio gay. Así como respecto de esto último nos preguntamos en su momento qué sentido tenía combatir el divorcio allí donde la indisolubilidad conyugal y el matrimonio mismo habían perdido su carácter sagrado para ser sustituido por el mero concubinato o el apareamiento serial, de la misma manera nos preguntamos cuál es la ‘vida’ que debemos estar defendiendo a cualquier precio.
Para referirnos a ello una vez más nos queremos remitir a los clásicos. En la antigua Roma, que es la sociedad tradicional más cercana en el tiempo junto a algunos momentos de la Edad Media, así como existía la diferencia entre patricios y plebeyos, también la había entre los tipos de unión existente entre ambos, llamándose en un caso connubium y en el otro la confarreatio. Respecto de esta última se la solía calificar también como more ferarum, es decir como una unión que no era diferente sustancialmente de la que podía existir entre las bestias y a la cual le resultaban normales los cambios sucesivos de parejas. El connubium en cambio era una acción efectuada para siempre quedando absolutamente excluido en el mismo el divorcio, salvo en casos sumamente excepcionales y, en las experiencias más elevadas, no admitía la disolución ni siquiera en caso de la viudez pues el vínculo que se establecía, en tanto era de carácter sagrado, no podía ser disuelto ni siquiera por la muerte de uno de los cónyuges. Y desde este punto de vista la existencia de un patriciado oficiaba también en esto como una verdadera aristocracia que actuaba como un paradigma para el resto de la sociedad, la cual, a diferencia exacta de lo que sucede actualmente en donde tal función como dijéramos es ejercida por los medios masivos de comunicación, hacía en modo tal que los concubinatos plebeyos moderaran al máximo su promiscuidad y se aproximaran lo más posible a lo que significaba un verdadero matrimonio concebido como connubium.
Del mismo modo acontecía con los nacimientos producidos en el seno de las familias patricias los que eran concebidos, más que como simples manifestaciones de la vida que se reproduce infinitamente utilizando a los individuos como sus instrumentos, como la irrupción sagrada de un principio del que se era el portador. El que nacía, más que hacerlo con la vida biológica, perpetuaba una gens, es decir una raza que, en tanto de origen divino, atestiguaba a través de la descendencia su carácter superior y trascendente. Por lo que el haber nacido en el seno de una familia patricia no se reputaba en modo alguno como un hecho casual producto de un simple abrazo nocturno, sino como la decisión libre de un dios que se manifiesta en el seno de la inmanencia a través de sucesivos avatares. En tales casos en la selección que se efectuaba de los cónyuges de acuerdo a la ascendencia y a la estirpe se operaba como un verdadero contraste con las uniones casuales y producidas meramente por atracciones físicas y circunstanciales por las que es la Vida, comprendida como elemento impersonal, la que se reproduce y perpetúa a través de un juego de instintos ciegos y fugaces. Y este elemento intempestivo, casual y al mismo tiempo fatal acontece principalmente entre aquellos seres inferiores que son rebajados simplemente a la condición de instrumentos de la propia especie a través de la reproducción ilimitada. Defender ese tipo de vida y desconocer al mismo tiempo una dimensión superior a ella no es salir de la decadencia sino por el contrario perpetuarla sin darse cuenta de ello.
Ante la pregunta que se nos hiciera respecto de si estamos o no a favor del aborto, debemos contestar que ello depende de la circunstancia y situación. Desde un plano de los principios nos oponemos al mismo mientras se trate de una sociedad normal en donde la vida se encuentra ordenada hacia lo que es más que ella, en donde existe una aristocracia que acrecienta por su autoridad y prestigio a los que son menos. Pero allí donde esas cosas no existen ¿por qué nos debemos entrometer en los procesos de la decadencia retrasando el final de los mismos? La democracia debe pues agotar sus últimos cartuchos, que junto al fútbol para todos haya también aborto para todos. El ciclo se cierra.

Marcos Ghio

miércoles, 7 de marzo de 2012

EL FORTÍN

Nº 62 (Enero-Marzo 2012)

EDITORIAL
NUEVA ETAPA Y VICIOS DE SIEMPRE
Este nuevo número de El Fortín, que ha salido un poco más tardíamente de lo habitual por razones técnicas, se inaugura una nueva etapa al convertirse de aquí en más en una publicación bilingüe ya que brinda espacio a prometedoras figuras del mundo lusitano, como el Dr. Valdemar Abrantes, quien preside el Centro Evoliano de América en Brasil, siendo además el secretario general de nuestra organización. Asimismo retoma sus colaboraciones habituales el distinguido pensador tradicionalista español, prof. Eduard Alcántara, quien nos envía el capítulo de un libro recientemente editado en su país. Ambos escritos forman parte de la sección doctrinaria de la publicación. (SIGUE)
LA CLAVA
(Columna de combate doctrinario)
PARTE I
1) RESPUESTA DEL CENTRO EVOLIANO DE AMÉRICA AL REQUERIMIENTO DEL ‘ANALISTA INTERNACIONAL’ ADRIÁN SALBUCHI
2) UN REQUERIMIENTO AL ANALISTA INTERNACIONAL ADRIÁN SALBUCHI
3) UN CARTÓN ORGULLOSAMENTE VACÍO
COROLARIO
4) LA RESPUESTA DE SALBUCHI
PARTE II
UN DEBATE ÚTIL Y NECESARIO
UNA RESPUESTA AL SR. ARES
ARGENTINA
EL KÁNCER
Develando cicatrices
EL INFORME RATTENBACH
EL BOOMERANG DE MALVINAS
MALVINAS Y EL DEBATE ENTRE IZQUIERDAS

REPORTES DE LA AGENCIA DE NOTICIAS KALI-YUGA (por Walter Preziosi)
A propósito de una nueva nota de Salbuchi
RAMBO NO SE RINDE
NOTA ACLARATORIA SOBRE EL RUSSIA TODAY
LA PRIMAVERA ÁRABE Y EL ATAQUE A IRÁN
SE RESQUEBRAJA EL FRENTE MODERNO
DEVELANDO FALSIFICACIONES DEL IMPERIALISMO RUSO
DE LA METAMORFOSIS AL FRAUDE
SE PRECIPITAN LOS ACONTECIMIENTOS EN SIRIA Y AFGANISTÁN
HEROICA RESISTENCIA EN SIRIA

DOCTRINARIA
EN RESPUESTA A UNA INVITACIÓN DEL SR. DUGIN¿FRENTE ANTIYANQUI O ANTIMODERNO?
por Marcos Ghio
EL HOMBRE DE LA TRADICIÓN (II): LA NATURALEZA
por Eduard Alcántara
O Herói e o Império (en portugués)
por Valdemar Abrantes