viernes, 4 de noviembre de 2016

GHIO: UNA ACLARACIÓN NECESARIA SOBRE EL NACIONALISMO

UNA ACLARACIÓN NECESARIA SOBRE EL NACIONALISMO



Ante un comentario emitido respecto de haber sido uno de los responsables del fracaso del nacionalismo argentino quiero efectuar las siguientes aclaraciones. Si bien mi relación con tal corriente política es un tema que oportunamente se aclarará con mayor amplitud, no quiero dejar de destacar un par de cuestiones. Mi primer contacto con tal corriente política se remonta a la década del 70 cuando siendo poco más que un adolescente entré en relación con el Padre Julio Meinvielle de quien me había impactado una obra que se titulara El poder destructivo de la dialéctica comunista. Entre otras cosas el distinguido doctrinario insuperado del nacionalismo sostenía que el marxismo más que ser una ideología política era una técnica de conquista del Estado y de la sociedad civil la cual consistía en la estereotipación de todos los conflictos convirtiendo así aquello que era simplemente un problema en una cosa irresoluble por medios pacíficos. Desde tal perspectiva no hesitaba en calificar al peronismo como una forma más de marxismo. Sin embargo grande fue mi sorpresa cuando constaté al conocerlo personalmente que había cambiado su punto de vista y que consideraba que era necesario apoyarlo ahora pues se trataba -y eran sus palabras- de una nueva forma de fascismo o falangismo como el que él sostenía. No tuve más contacto con tal corriente política hasta 1983 cuando en el país derrotado tras la guerra de Malvinas la ingeniería democrática trataba de constituir la sociedad decadente que hoy conocemos. Desde publicaciones como Cabildo, Verbo y Patria Argentina, expresiones de tal corriente política, bregué por una revolución nacional que intentara revertir este proceso. Esto dio como resultado que entre los años 1987 y 1988 volviese a despertar en el país el espíritu de Malvinas a través de lo que se conocieran como las sublevaciones carapintada. Lamentablemente ese espíritu de rendición hacia el sistema que ya viese insinuado en el gran doctrinario del nacionalismo estuvo presente nuevamente cuando los dos líderes militares de tal movimiento terminaron una vez más renunciando indignamente a sus metas y afiliándose al peronismo corrupto y marxista. De todo esto no me considero responsable para nada pues en su momento denuncié tales traiciones. Continué luego difundiendo aun el seno de tal movimiento el pensamiento evoliano alternativo logrando que significativas figuras como Julián Atilio Ramírez y Juan Garayalde se apartaran conmigo en forma definitiva del mismo sosteniendo una postura que fuese totalmente ajena al sistema de acuerdo a los postulados del Centro Evoliano de América.

Marcos Ghio

1 comentario:

Rikon Pereyra dijo...

Palabras de Marcos Ghio:
Ambos (se refiere a Buela y a Rossi) han sido de muy jóvenes discípulos del padre Meinvielle, aunque, a decir verdad, luego lo abandonaron para hacerse peronistas.
(Parecería indicar que el presbítero no lo fue ni adhería a dicho movimiento o simpatizaba con él..)
El finado sacerdote dividía a la humanidad en cuanto a su concepción del mundo entre gnósticos y católicos.
(Extracto de “Réplica a la alpargata”).
De la misma manera que Baraibar también el sacerdote aludido dividía a los hombres en dos bandos antagónicos, los católicos y los gnósticos, correspondiendo a estos últimos, del mismo modo que los gorilas de mi contradictor, la categoría de réprobos y de malvados. (1)
(Extracto de “Derecho a réplica –Fernández Baraibar- en la página Reconquista Popular: http://lists.econ.utah.edu/pipermail/reconquista-popular/2006-March/037632.html ).